lunes, 31 de diciembre de 2012

Se sigue llamado en América “desarrollo” al extractivismo energético minero



Es la continuidad de la renta de nuestros suelos con bosques o sin ellos y el uso gratuito de nuestras aguas superficiales y subterráneas para extraer y exportar materia prima bruta o manufacturada generadas por el extractivismo energético minero, el modelo que ahora se presenta en nuestra América como nuevo por los gobiernos tanto progresistas como de derecha. Pero los pueblos saben que es el mismo modelo depredador extractivista imperialista, sólo que ahora se presenta envuelto en celofán revolucionario.
O la venta de nuestros suelos para producir alimentos transgénicos, azúcar, alcohol o aceite soportado en el uso de agroquímicos, “se estima que el 25% del territorio uruguayo y paraguayo y al menos el 10% del argentino están en manos de empresarios extranjeros (…) La principal refinadora de azúcar y productora de alcohol de India Shree Renuka Sugars adquirió 130 mil hectáreas en Brasil, en tanto que el grupo Walbrook compró cerca de 600 mil hectáreas en Argentina (…) En Bolivia se estima que al menos 700 mil hectáreas están en manos de agroindustriales brasileros, argentinos, peruanos y colombianos, la mayoría destinada a la producción de soya transgénica” (www.ecoportal.net).
La venta y la renta del suelo o las fórmulas de empresas mixtas para ser dueñas las empresas imperiales del petróleo, el gas y el carbón en el subsuelo venezolano y en varios países de América y sus anexos necesarios para construir o ensamblar toda la infraestructura necesaria para sacar, trasportar y embarcar materia prima a los países desarrollados de Europa y Estados Unidos o en vía en desarrollo en Asia y América nos harán más pobres, dependientes, corruptos, menos democráticos y lo que es peor nos harán copartícipes de acelerar la destrucción de toda las formas de vida existente en el planta Tierra. No habrá objetivo histórico V que pueda preservar la vida en el planeta y la salvación de la especie humana.
Hoy en verdad parece que tenemos un mayor “control” de nuestros llamados recursos naturales y de la soberanía patria permitida en el tenso juego político de economía mundial. Este hecho de la soberanía relativa conquistada en el devenir histórico de nuestros pueblos en lucha en la región confundió a los partidos de los gobiernos progresistas de nuestro continente y les hizo tirar al suelo las banderas anticapitalistas, antimperialistas y las levantadas en las luchas ecologistas que venían abriéndose camino a partir de la década de los años 70. Ahora es bueno y revolucionario para los pueblos y los trabajadores sacar en asociación con capitales imperiales energía fósil y todo tipo de minerales, garantizarles nuestras aguas a las empresas, así como construirles las complejas, contaminantes y costosas vías multimodales portuarias para sacar la producción extraída con las posibilidades sólo de mitigar el impacto, pero sin poder hacer mayor cosa para no acelerar el cambio climático y el calentamiento de la Tierra, y así la destrucción de nuestros pueblos indígenas y el patrimonio genético presente en la Cordillera de los Andes, en el Amazonía y en la biota presente en nuestras costas mojadas por las aguas de nuestros principales ríos, del Mar Caribe, de los océanos Atlántico y Pacífico.
Por esta razón, y por ello su negativa de considerarles derechos territoriales u oponerse a la aplicación de sus derechos conquistados en las Naciones Unidas y en cada país donde existen pueblos originarios, la vanguardia de las luchas latinoamericanas no están en los obreros, ni en los partidos políticos, sino en los pueblos indígenas movilizados.
Las luchas antimperialistas, las movilizaciones por la defensa de la soberanía de nuestros países latinoamericanos y por la conservación de la exuberante naturaleza tropical, son asumidas hoy en día casi en exclusividad por los pueblos indígenas y sus aliados históricos, los movimientos ecologistas, sociales, medios comunitarios y los trabajadores del arte e intelectuales. Es en estos segmentos de la población en donde se libran hoy en nuestra América las luchas contra la ocupación de las multinacionales financieras, energéticas, mineras, portuario viales, o de los monocultivos o desiertos verdes con fines madereros. Son los indígenas y sus aliados los que hoy defienden la soberanía y enfrentan a las empresas en la ocupación de sus territorios con el permiso del Gobierno de turno; ya no son los partidos de izquierda, mucho menos si están en el Gobierno, los que luchan contra la presencia de las empresas imperialistas en nuestros países, contra la destrucción y contaminación de los suelos, montañas, bosques y ríos.
Ante la tendencia general de imponer un pensamiento único, un modo y calidad de vida propio de países “desarrollados” o “países potencias”, o de la sumisión del país a fuerzas empresariales o países imperiales, los pueblos indígenas proponen “la vida buena”, en producir con respeto a la naturaleza, la solidaridad y la humildad. Son los pueblos indígenas los que luchan por un estadio superior de la democracia al trabajar no por países donde se reconozcan el componente diverso de sus poblaciones y sus idiomas, sino por la creación de Estados Plurinacionales donde por igual se reconozcan los derechos políticos, sociales y culturales, así como sus instituciones, no de una sola nación, sino de todas las naciones o pueblos distintos existentes en la geografía de dicho país. No países o Estado Nación sino el País o Estado Naciones. Por esta razón los gobiernos de izquierda o de derecha por igual los ataca o les da “duro” -como dice el Presidente Correa- o les niega sus derechos, entre ellos los territoriales como en Venezuela.
Sociedad Homo et Natura homoetnatura@gmail.com - Publicado en El Libertario - Imagenes: movimientom4.org-elturbion.com-Pablo Necochea

"El discreto encanto de Rockefeller"




Por Miguel Bonasso

Hace poco más de un año (el 12 de octubre de 2011) presenté mi libro “El Mal-El Modelo K y la Barrick Gold. Amos y servidores en el saqueo de la Argentina”. No era el momento más oportuno: se sabía ya que Cristina Fernández de Kirchner iba a ganar por aplastante mayoría once días después. Y el 23 de octubre se efectivizó el aluvión de votos esperado o temido: el famoso 54 por ciento, que generó en la Presidenta y sus seguidores la convicción de que todo era posible, que no había limites ni controles para el poder administrador.
Algunos amigos me dijeron que era un error ponerse delante de una locomotora que venía a 200 kilómetros por hora y dejaron de frecuentarme. Mis colaboradores en el Congreso me dieron la espalda sin pudor. En la calle, algún despistado insolente llegó a gritarme: “¿Qué le hiciste a Cristina?”. Dos funcionarios o ex funcionarios: Aníbal Fernández y Rafael Bielsa, amenazaron querellarme y luego no se atrevieron. La propia Barrick Gold sacó un endeble comunicado firmado por un señor Giménez Zapiola, a quien invité a debatir públicamente sin éxito. 
Luego vino el silencio.
Alguien más astuto que los alcahuetes de siempre bajó la orden, tanto en el plano público como en el privado: “no le contesten”. 
Y no me contestaron. 
Acudí ante la justicia y acusé por tráfico  de influencias a la Presidenta; al Secretario de Minería, Jorge Mayoral; al Secretario de Hacienda, Juan Carlos Pezzoa; al gobernador de San Juan José Luis Gioja; al senador César Ambrosio Gioja y a otros funcionarios de menor rango.
Silencio de radio. 
Figuras egipcias ignorándome de perfil.
En reuniones internacionales de intelectuales progresistas tuve que soportar cómo algunos sicofantes K (de los que eran antikirchneristas cuando yo defendía al ignoto Néstor) me revoleaban por la cabeza el 54 por ciento. 
No faltó algún ex amigo mexicano que se atreviera a provocarme: “me han dicho que te hiciste de derecha”. Un argenmex, colaborador de La Jornada, llegó a recomendarme el Gerovital 3 de la doctora Aslan. En efecto, en aquellos días de soberbia postelectoral sólo un viejo gagá podía atreverse a discutir el carácter revolucionario, nacional, popular, democrático y progresista del Modelo K. Sólo un socio minoritario de Mauricio Macri podía atreverse a ponerle límites temporales y espaciales al gobierno de Cristina, santificado desde un cielo de historieta por el Presidente Eternauta, el finado Néstor Kirchner.
A solamente un año de distancia, lo que podía parecer ensañamiento crítico, crudeza verbal innecesaria o resentimiento de antiguo aliado, se ha quedado corto ante los cuestionamientos masivos que recibe la soberbia autoritaria de CFK y sus corifeos. Un verdadero aluvión de bronca, que inquieta al crítico responsable cuando se toma en cuenta que el gobierno de Cristina debe llegar hasta diciembre del 2015. Y se advierte que la monarquía saudita de Olivos, en vez de dialogar o al menos escuchar, reacciona insultando a los disidentes. Como acaba de hacer con la CGT de Hugo Moyano y la CTA de Pablo Micheli, a quienes acusa de ser los autores intelectuales de los violentos saqueos de los días 19 y 20 de diciembre. Ninguno de los escribas a sueldo del oficialismo alcanzó siquiera a vincular el fenómeno con uno de sus disparadores más evidentes: estas fiestas consumistas donde hasta Jesucristo cambia el pesebre por el shoping. “¿Porqué ellos sí y nosotros no?”, propone el resentimiento causado por la diferencia sideral de los ingresos que sigue imperando en la Argentina, tras casi una década de crecimiento “asiático” y una caja de 500 mil millones de dólares, que en vez de servir para reindustrializar el país, se licuaron en planes asistencialistas, en un engorde proselitista de la planta del estado, en la promoción de toda clase de ñoquis y paracaidistas. Algunos con la marca de fábrica de La Cámpora y sueldos verdaderamente orientales para los comisarios políticos que controlan la televisión pública, Aerolíneas Argentinas, Repsol-YPF y cualquier otra de las pseudonacionalizaciones que suelen decidirse –casualmente- cuando el  vicepresidente Amado sufre algún revés en la causa Ciccone.
Aumentadas y difundidas por el afán proselitista de periodistas del extranjero vinculados a ciertas estratégicas embajadas argentinas, esas “nacionalizaciones” presentan a la administración de CFK como un gobierno “revolucionario” que libra una gesta antimperialista y no puede por tanto ser cuestionado más que por la derecha conservadora y por algunos pocos “camaradas de ruta de la derecha” procedentes de la ultraizquierda o, peor aún, por “traidores al kirchnerismo”, como sería –a juicio de los corifeos- el autor de esta nota. 
Nada más alejado de la realidad que esa imagen idílica, según la cual Cristina habría emulado a Lázaro Cárdenas en la nacionalización del petróleo.
La verdad de la milanesa
La expropiación del 51 por ciento de las acciones de YPF-Repsol, en manos de la corporación ibérica del mismo nombre, decidida por el gobierno en abril de este año y ratificada por el Congreso el 3 de mayo pasado, escondía un dato clave que anticipé en “El Mal”: el vínculo espurio de la Presidenta con el megamillonario David Rockefeller, fundador del Council of the Americas y socio mayoritario de José Alfredo “Joe” Martínez de Hoz, el superministro de la última dictadura militar.
Detrás de esa medida “nacionalista” se ocultaba la decisión de cambiar el imperialismo del chorizo cantimpalo por el verdadero imperialismo: el que controla desde hace más de doscientos años Wall Street y la City de Londres.
El miércoles 19 de diciembre último, en Houston (Texas), Miguel Gallucio (CEO de YPF) y Ali Moshiri (CEO de Chevron para América Latina) cerraron un acuerdo por el cual se concede a esta última corporación el “derecho exclusivo” para explotar las áreas “Loma de la Lata Norte” y “Loma Campana” en Neuquén.  Chevron, donde trabajaba la buena de Condoleezza Rice, invertirá inicialmente mil millones de dólares para desarrollar cien pozos petrolíferos y gasíferos no convencionales. Pero si avanzan los acuerdos –como avanzarán, ley antiterrorista mediante- YPF le transferirá a Chevron dos áreas de 290 mil  kilómetros cuadrados en la mítica Vaca Muerta, para obtener shale oil y shale gas, mediante el temible fraking, una nueva tecnología extractiva mucho más contaminante que la megaminería a cielo abierto.
Si la cosa prospera, a pesar de los incómodos ambientalistas argentinos, que resisten heroicamente la represión en decenas de bastiones como Famatina y Andalgalá y los aún más incómodos indígenas ecuatorianos, la inversión de Chevron puede alcanzar los 15 mil millones de dólares.
En Ecuador, Chevron-Texaco ha sido condenada en segunda instancia por causar gravísimos daños ambientales en una región de dos millones de hectáreas. Entre otros cargos se comprobó que la corporación arrojó 64 mil millones de litros de agua tóxica utilizada en la extracción de crudo a esteros y ríos de la zona, afectando el territorio, los cultivos, los animales y la vida de diversos pueblos originarios. La causa judicial fue promovida por 30 mil ecuatorianos amazónicos, entre los que se cuentan indígenas y colonos organizados en la “Asamblea de Afectados por Texaco”.
La sentencia en Ecuador tuvo una consecuencia judicial impensada en Argentina, donde el juez civil Adrián Elcuj Miranda se solidarizó con la condena en Ecuador y dispuso un embargo sobre bienes y créditos de Chevron Argentina SA hasta alcanzar la suma de 19.552 millones de dólares. (Los activos de Chevron Argentina están valuados en dos mil millones de dólares). La filial argentina argumenta (obviamente) que no tiene nada que ver con Chevron-Texaco de Ecuador y que esta terminó sus operaciones en aquel país en 1990. Es sugestivo que, pese al embargo, se avanzara hasta el acuerdo entre Gallucio y el jefe latinoamericano de Chevron. Las presiones en Argentina para que el embargo no se aplique ya están a la orden del día: el gobernador de Neuquén, Jorge Sapag y el secretario general del sindicato petrolero de la zona, Guillermo Pereyra, ya se presentaron en la causa como “Amicus curiae”. Que no significa amigos de la guita, sino apoyos al querellado. 
El presidente ecuatoriano Rafael Correa visitó la Argentina el 4 de diciembre último y abogó ante CFK para que se cumpla el embargo. Como respuesta, su aliada envió a Gallucio a Houston para cerrar un primer acuerdo con Chevron. 
Ahora bien: ¿qué es Chevron?. Wikipedia lo revela sin ambages: “Es una empresa petrolera estadounidense constituida en 1911 en California, tras la disolución del trust (“Corpo”) Standard Oil, bajo el nombre Standard Oil of California. En un período de más de cuarenta años, John D. Rockefeller llevó a la Standard Oil a ser la compañía más grande del mundo por mucho tiempo”.
En “El Mal” dejé plasmada y hasta fotografiada la amistad entre Cristina y David Rockefeller. Tanto The Americas Society como el Council of the Americas, los dos poderosos lobbies de inversión y saqueo fundados por el petrobanquero han actuado como plataformas de apoyo a la mandataria argentina, a pesar de todas sus nacionalizaciones (tanto las genuinas como las falsas). En ese foro, regenteado por Susan Segal (amiga personal de la mandataria argentina y alta ejecutiva del Grupo Rockefeller) Cristina muestra una cara menos “nacional y popular”. El 26 de setiembre de 2007 dijo en el gran salón del hotel neoyorquino Waldorf Astoria: “Este país que hoy ofrecemos gustosos a todos los que vengan a invertir, con la concepción y la comprensión, por parte de quienes estamos allá que la rentabilidad no es un pecado, que ganar dinero no es pecaminoso”. 
En ese escenario, el 22 de setiembre de 2008, tuvo lugar el afectuoso encuentro que ilustra esta nota: Cristina, emocionada, admirativa, toma con sus dos manos la diestra de David Rockefeller, el banquero que apoyó los golpes militares de los generales Juan Carlos Onganía y Jorge Rafael Videla. 
De nuevo en el Council, en setiembre de 2010, “la presidenta entusiasmó a la audiencia cuando informó que se usarían reservas del Banco Central para pagar deuda” (El Mal-Editorial Planeta, octubre de 2011). Los empresarios -reunidos por Rockefeller y el genocida John Dimitri  Negroponte (capo del Council of the Americas)- la aplaudieron a rabiar.
Un alto ejecutivo de JPMorgan recordó que la economía argentina había crecido 8,5 por ciento. El representante de Monsanto, Jesús Madrazo Yris, salió eufórico del encuentro: “Es tranquilizador que en la Argentina se impulsen reglas claras y transparentes para inversores”.
Pero la más elocuente fue la propia Presidenta: “Es la primera vez desde que me entrevisto con empresarios que veo este cambio de actitud. Obviamente ha tenido que ver la reestructuración de la deuda: cuando uno paga lo que debe te miran más lindo”.
¿Quién traiciona? ¿Quién le hace el juego a la derecha? Los críticos, los opositores, los presuntos agentes de Héctor Magnetto, o la máxima e indiscutida autoridad del Proyecto. Más allá del saqueo practicado por las megamineras en los Andes, las semillas transgénicas en nuestros campos o el fraking en la profundidad de nuestras rocas, otras señales desnudan la índole reaccionaria de este gobierno: el congelamiento de salarios y jubilaciones, el impuestazo inflacionario, el aumento de las tarifas, son apenas algunas de las expresiones de un “ajuste” que no se quiere hacer explícito, pero aprieta como los que se practican sin falsos rubores.
Dale tu mano a David, dale que te hará bien.

Fragmento d ela nota publicada por Puerta E - Foto: mdzol.com

“Si se deja que el capitalismo siga su curso, en 50 ó 100 años más, el planeta estalla”


Por Javiera Olivares M.


En medio de su breve paso por Chile, el investigador social Atilio Boron conversó con El Ciudadano, revelando sus apreciaciones sobre el proceso socio político chileno, el rol de los partidos de izquierda, la reciente instalación de una base militar estadounidense al norte de Valparaíso y el desahucio del capitalismo. Propuso, además, el Socialismo del Siglo XXI como alternativa para implementar una democracia más participativa y profunda en la región.
El politólogo argentino, tuvo un breve paso por Santiago. Invitado a dictar un seminario sobre democracia y autoritarismo en la Región, en el Doctorado en Procesos Sociales y Políticos en América Latina de la Universidad Arcis, el investigador visitó la capital chilena y el puerto de Valparaíso.
A Borón se le puede catalogar como uno de esos investigadores sociales que gusta no sólo de estar entre libros y cátedras, sino también en espacios que promueven un proceso educativo que -en palabras de Paulo Freire-, es y debe ser un acto político. En Chile, las pocas horas de paso, abarrotadas de conferencias sobre los procesos de Bolivia, Venezuela, Ecuador y Cuba, no impidieron olfatear el proceso actual. A contraluz, se dejó entrever un análisis concluyente: existe un triunfo ideológico del neoliberalismo y los funestos legados de la dictadura pinochetista. “Hay una demanda social importante, pude ver mucha insatisfacción. Existe preocupación por el endeudamiento de las familias, por el alza de los precios y la carestía de los servicios de salud. Observé de primera fuente la increíblemente desideologizada campaña municipal. Los afiches, en su mayoría, promovían fotos de los postulantes, su nombre y el número de identificación de su lista, sin mencionar al partido político al cual pertenecían. Sólo por excepción, alguno que otro apelaba al ‘photoshop’ para insertar a su lado la imagen de Michelle Bachelet o Camila Vallejo. No vi ninguno que tuviera la osadía de colocarse junto al rostro sonriente del presidente Sebastián Piñera. En suma: en la mayoría de los casos no había partidos, no había ideología, no había apelación a un sujeto colectivo ni utopía que alcanzar y por la cual luchar”.
-No es primera vez que Chile experimenta elecciones de tipo político-publicitarias. La explosión de movimientos estudiantiles y reivindicaciones indígenas, alcanza a provocar sólo a ciertos sectores políticos.
-Es una sociedad que se moviliza esporádicamente, son unos poquitos sectores. Los estudiantes, básicamente, y con razón, porque son ellos los que tienen la perspectiva de ver un futuro complicado, el costo de la educación sólo se sostiene con altos niveles de endeudamiento. Pero imagínate lo adormecidos que están los chilenos, si enfrentaron con total pasividad la instalación de la base militar de Estados Unidos en el Fuerte Aguayo, en Concón, a pocos kilómetros de Valparaíso. Esa base, que depende del Comando Sur, se especializará en el entrenamiento militar requerido por un programa del Pentágono denominado MOUT (“Operaciones Militares en Terreno Urbano”). Dicho sin eufemismos, entrenamiento de fuerzas especializadas en la represión de la protesta social. Washington y Santiago negociaron ese acuerdo en absoluto silencio. Es increíble que cuando se filtró la noticia en abril, en medio de la visita a Chile del secretario de Defensa de Estados Unidos, León Panetta, no haya existido resistencia popular alguna. En Argentina, cuando se anunció que iban a instalar una base en el Chaco, hubo una reacción fulminante de la gente que masivamente salió a la calle, obligando a abortar el plan. Es importante decir que hoy existen 76 bases militares de EE.UU. en América Latina y el Caribe. En la década de los 60 había dos bases militares, en menos de 50 años ya tienes 76, dime ¿para qué están?
-Parece que en Chile la gente está más acostumbrada a asumir que a protestar. ¿Tendrá que ver con los partidos de izquierda que no toman protagonismo o falta maduración en el movimiento social?
-Las dos cosas. Pero pienso que la responsabilidad principal recae en los partidos políticos de izquierda; no puede ser que cada demanda social existente los tome por sorpresa, y si ocurrió así, entonces es importante que se preparen para el futuro para que no haya nuevas sorpresas. Los movimientos sociales a veces dan cuenta de un ensimismamiento, es decir, tienden a concentrarse en ciertos tipos conflictos, de dinámicas o problemas. Por ejemplo, las demandas estudiantiles, el rechazo a los abusos medioambientales, las causas indígenas, u otros. Esto implica que cuando alguna problemática se escapa de la pantalla de su radar, los partidos tienden a no enfrentarla.
-¿El desafío es articulación política entre movimiento social y política tradicional?
-Sí y sobre todo responder de manera inmediata a las demandas de la calle. En Chile lo que veo es la persistencia de un rasgo tradicional de la política, una híper institucionalización que va en desmedro de potenciar los impulsos espontáneos de la población. Yo siempre juego con esta imagen de lo institucional y la calle, que es algo en lo que Nicolás Maquiavelo insistió mucho durante sus análisis de la República Romana. Él decía que lo que dio grandeza a Roma, fue justamente la dialéctica entre el Senado y la calle. Usando esa analogía, cuando uno mira a Chile, es mucho Senado, mucho Congreso, muchas instituciones y poca calle, salvo cuando salen los estudiantes, pero eso no basta. Y si hay una función clara de los partidos políticos de izquierda, es la de sintetizar una diversidad de demandas sociales que los movimientos tienden a exigir desde su especificidad y confrontarlas con un sistema político económico devastador.
-Existe el debate en algunos partidos de izquierda, de exigir una Asamblea Constituyente para acabar con la institucionalidad añeja.
-Me parece muy positivo; ojalá la clase política tradicional no lo impida. Fíjate que una de las fórmulas en las que la democracia fue fortalecida en Bolivia, Ecuador y Venezuela, fue con reformas constitucionales solicitadas por la población. Los ciudadanos eligieron sus diputados constituyentes, que luego deliberaron y el pueblo fue convocado para aprobar la Constitución redactada. El caso de Chile es bastante excepcional; existen tres constituciones, la de 1833, 1925 y 1980; en ninguna de ellas la población tuvo injerencia alguna. Existe una inercia histórica que tiene una especie de demo fobia, fobia a lo popular, fobia al pueblo, fobia a los plebeyos. Lo que hace falta entonces, es mayor fuerza plebeya para sacudir esta híper institucionalidad asfixiante que impide trazar nuevos rumbos. Eso ayudará a retomar el valor de la política y el ejercicio de los derechos democráticos, que sobre todo los jóvenes menosprecian de manera significativa y preocupante. Me preocupa, porque si hoy existe desprecio a la política, se le hace el juego a la apatía, que es lo que ellos quieren. ¿Por qué? Porque de esa manera, a mayor despolitización, gobiernan más tranquilos. ¿Quién se enteró de la base militar en Concón?
-Incide un servil silencio de los medios de comunicación que pertenecen a grandes holding empresariales. Recientemente el Gobierno convocó a una reunión extraordinaria para liquidar el diario La Nación, único medio impreso de propiedad mayoritariamente estatal. A diferencia de cuando Hugo Chávez no renovó la concesión de Radio Caracas TV, aquí nadie habló de censura.
-Es bueno decir que Chávez no renovó la concesión de Radio Caracas TV porque el canal hizo una abierta apología al golpe de Estado. Esperó cinco años para hacerlo y aún así lo llamaron censura. Hay un mensaje muy claro en los medios de comunicación al no cubrir esas noticias: mal informar a la ciudadanía. En Chile la ciudadanía está mal informada, tanto de los asuntos del país como de los de fuera. Existe una prensa invariablemente tendenciosa que tiende a consagrar la imagen que tienen en el himno nacional: la copia feliz del edén. Eso lejos de ayudar a Chile, ayuda a los grupos dominantes.
-No es extraño que la administración de Sebastián Piñera quiera cercenar los espacios de comunicación de medios comunitarios y públicos.
-Es coherente con la ideología conservadora; es perfectamente comprensible, pues este tipo de medios no van a estar a favor de ellos. Es una manera de ir avanzando -y te lo digo con mucho cuidado- hacia un Estado totalitario. Comunicacionalmente, Chile tiene muchos rasgos de Estado totalitario; basta con mirar la televisión o ver la prensa impresa para darse cuenta de que, por ejemplo, en comparación con países como Uruguay o Argentina, aquí están mucho más cerrados a recibir miradas plurales. Y eso es un grave problema, porque la gestación de valores democráticos, de prácticas inclusivas donde el pueblo tenga que asumir un protagonismo en la construcción de su propio destino, no tiene el anclaje necesario en el espacio público que hoy conforman los medios de comunicación masiva.
SOBRE MARXISMO Y OTRAS HIERBAS
-Ha dicho que el marxismo está más vigente que nunca. ¿Cuál es el desafío de los partidos de raigambre marxista para usar hoy esa teoría como herramienta?
-Es una herramienta extraordinaria de análisis. Hace unos años escribí un libro llamado Tras el Búho de Minerva. Mercado contra democracia en el capitalismo de fin de siglo. En él hay un capítulo dedicado a los 150 años del Manifiesto Comunista de 1848, donde elaboro la tesis de que el marxismo es una de las teorías más vigentes del momento. Cuando uno observa los pronósticos de los grandes economistas del pensamiento liberal burgués desde el siglo XIX en adelante, desde David Ricardo para acá, se puede ver el augurio de un desarrollo capitalista amplio, que provocaría un sistema internacional mucho más armónico y ordenado, donde las ansias del comercio iban a evitar la confrontación de las naciones y a acabar con las guerras. El análisis de Karl Marx, en cambio, plantea que el capitalismo provocará una polarización internacional, además de la creación de un grupo de naciones ricas versus otra de países pobres, potenciando la diferencia de clases al interior de las Estados que conforman ambos grupos. El análisis de Marx no pudo ser más correcto. Eso te da instrumentos para hacer política, te permite tener una capacidad de lectura de la realidad. Hoy el análisis marxista permite a los partidos tener una identificación muy clara de cuáles son los problemas, las alternativas, las alianzas posibles, los amigos y los enemigos. No hablo de dogmas, sino del marxismo como teoría científica de análisis a partir de la cual se puede avanzar en un programa de transformaciones tendientes a superar esto, que se supera por las buenas o se supera por las malas, porque el capitalismo está desahuciado como sistema.
-¿Quiere decir que no hay otra alternativa que el fin del sistema actual?
-El capitalismo es insostenible, ni siquiera en el largo plazo, sino en el mediano plazo, porque a sus contradicciones sociales, que son enormes, se le agrega la contradicción ecológica. O sea, el capitalismo reformó toda la sociedad a su imagen y semejanza, tal como vaticinaron Karl Marx y Friedrich Engels, y ahora desata un ataque feroz contra la naturaleza, sobreexplotando los recursos naturales. La Cordillera de los Andes está volando por los aires desde Colombia hasta Tierra del Fuego, solamente para encontrar oro, cobre y otros metales. ¿Para qué sirve el oro? Más del 80% para fabricar lingotes y ser objeto de especulación del capitalismo financiero mundial. Para lograr eso, estamos destruyendo la Cordillera, la flora, la fauna y envenenando el agua. No me parece que un sistema así pueda ser viable.
-Algo como lo planteado por el filósofo alemán Franz Hinkelammert, sobre el atentado a la naturaleza producido por la totalización del mercado globalizado que provocará el suicidio del hombre.
-Es un suicidio. De ahí la importancia de una nueva corriente dentro del marxismo que es el eco socialismo. Diversos autores han escrito sobre este tema: Michael Löwy, Joan Martínez Aliero, Jeff O’Connor, quien habló sobre la segunda gran contradicción del capitalismo. La primera es capital, trabajo, la que ya conocemos. La segunda, es entre el proceso de acumulación y la naturaleza. El capitalismo empieza a mercantilizar la naturaleza en sus formas clásicas, como la agricultura; luego con la explotación de los bosques, las minas, el agua; sigue con los servicios sociales, la educación, la salud, para terminar mercantilizándolo todo, hasta que para el hombre ya no quede nada. Esta expansión brutal tiene transformaciones traumáticas del medio ambiente. El documental ‘Una verdad incómoda’, de Al Gore, es magistral para mostrar lo devastador del sistema; sólo tiene una equivocación: los culpables del desastre natural no son los hombres, es el capitalismo. Los grandes grupos económicos y los gobiernos son los responsables. En Chile y Argentina el tratado minero es una vergüenza, porque cedemos soberanía y permitimos que hagan lo que quieran con el medio ambiente.
EUROPA NO TIENE NADA QUE ENSEÑAR
-Pero al parecer nuestras sociedades piensan que lo han hecho bien. Existirá una Cumbre entre la Unión Europea y la Celac para compartir planes de trabajo.
-Europa no tiene que dar recetas sobre cómo salir de su crisis, y lo que van a proponer es más neoliberalismo, que es lo que están haciendo en su Continente, enviando a millones de personas a la pobreza, al padecimiento o a la enfermedad y a la muerte. No tienen nada que venir a enseñarnos acá; ellos van a venir a proponer justamente lo que los está matando y que casi nos liquida a nosotros. Habría que organizar una contra-cumbre, sería importante hacer eso.
-Al menos recibieron el Nobel de la Paz.
-Eso es una tomadura de pelo, realmente creo que es una broma sangrienta lo que hizo esa gente, darle el Nobel de la Paz a quienes le han ofrecido la guerra a sus propias poblaciones. Recordemos que la Unión Europea miró para otro lado durante la masacre de Ruanda, miró para otro lado en la masacre de Yugoeslavia, creó un país artificial como Kosovo, participó de las aventuras militares de Irak y Afganistán y está dispuesta a apoyar una guerra contra Irán. También ha participado de las sanciones contra Cuba.
-¿Cuál es la alternativa para una democracia con menos mercado y más participación? ¿El Socialismo del Siglo XXI?
-Si hay algo que califica al Socialismo del Siglo XXI, a diferencia de las experiencias socialistas ocurridas durante el siglo XX -incluso el notable intento de Salvador Allende-, es que avanza en el desmontaje de la institucionalidad burguesa que juega en contra de las demandas populares y empodera efectivamente a la ciudadanía, otorgándole voz en las decisiones fundamentales. Lo ha hecho Venezuela, Ecuador y Bolivia, con referendos revocatorios. De Hugo Chávez se puede decir cualquier cosa menos que es anti democrático; ha convocado 15 elecciones en 13 años, de las cuales ganó 14 y perdió una por el 0,7% de los votos, reconociendo de inmediato los resultados desfavorables. Convocó a un referendo revocatorio de su mandato. ¿Qué presidente de América Latina se expone a un referendo revocatorio? Sólo Rafael Correa, Evo Morales y Hugo Chávez; ni Sebastián Piñera ni Michelle Bachelet, ni ninguno en Argentina, ni ninguno en Uruguay.
A diferencia de lo ocurrido en el Siglo XX, el Socialismo del Siglo XXI ofrece un modelo de gobierno que perfecciona el juego de la institucionalidad democrática, otorgando mayor participación a las bases sociales y una libertad de prensa que roza el libertinaje. Entonces es un socialismo especial, que no cree en la estatización total de la economía, pero sí en un riguroso control de los mercados, porque los mercados tienen una potencia destructiva fenomenal y, aunque pueden producir crecimiento económico, también provocan desigualdad y deslegitiman la democracia. Democracia participativa, economía de las equivalencias, integración supranacional, ésa es la alternativa que ofrece este sistema. Y pienso que los líderes tendrán que revisarlo, pues si se deja que el capitalismo siga su curso, en 50 ó 100 años más, el planeta estalla. O el capitalismo o la humanidad, no hay opción. 
El Ciudadano Nº136, segunda quincena noviembre 2012 Imagenes: elmuertoquehabla.blogspot.com-kaosenlared.net

Un regalo de Navidad para Aysén


Por Andrés Gillmore Secretario y vocero Corporacion Costa Carrera Cuenca del Baker.

Un proyecto de la envergadura de HidroAysén, que es netamente privado y no tiene relación alguna con el Estado, no puede justificarse ante el país y ante Aysén, como una via de solución a todos los problemas internos de Aysén. 
Se nos va el año y llegó la Navidad. Una Navidad que como siempre nos trae aires de redención, aires que nos tienen que hacer repensar en conciencia, los fundamentos con los cuales deberemos enfrentar el próximo año y a pesar de que muchos anduvieron pregonando el fin del mundo durante todo el año, aun tendremos que seguir aquí en la tierra dando la batalla diaria por la sobrevivencia. Como todos tengo mis deseos de paz y de amor para todo el mundo en esta Navidad, pero este año tengo esos deseos muy especialmente dirigidos para Aysén, ya que en pocas semanas se decidirá si HidroAysén será definitivamente construido o no. Ya que el consejo de Ministros tiene audiencia marcada para principios de enero para decidir el tema.
Pensando en Aysén y si se le pudiese regalar algo práctico a una región como Aysén, no tuve dudas que el mejor regalo seria concederle la posibilidad, de poder hacerle una auditoria externa al EIA (Estudio de Impacto Ambiental) que presentó HidroAysén y que se aclarara este punto tan trascendental de la intención. Siempre nos hemos preguntado en Aysén, porque es tan complicado para el gobierno aceptar que se le realice una auditoria externa al EIA de HidroAysén.  Con este tema solucionado, habríamos avanzado en algo que hoy es fundamental y es la verdadera piedra de tope que tiene el proyecto.
El vice Pdte Ejecutivo de HidroAysén, Daniel Fernández, ha dicho incansablemente que el estudio presentado es muy profesional y prolijo, que es uno de lo mejores proyectos jamás presentados en esta materia a nivel mundial. Entonces cuál es el problema de aceptar la auditoria externa, al contrario creo que ellos deberían pedirla y hacer suyo el pedido. La negativa de la empresa a enfrentar el tema, es lo que hace sacar las conclusiones de que algo no anda bien y que debe ser verificado.
Cuando me ha tocado participar en seminarios representando la postura de la Corporación Costa Carrera ante el tema HidroAysén, las audiencias quedan sorprendidas cuando afirmo que no solo queremos salvar bosque y ríos en Aysén. Que lo que de verdad defendemos, es la vida de las personas y de las comunidades que se verán intervenidas con el proyecto.
El lunes pasado María Irene Soto en un canal de televisión aysenino, discursó en profundidad sobre la visión de HidroAysén y de verdad sorprendió el discurso al justificar el proyecto, como que son el único medio viable que tenemos en Aysén para mejorar la calidad de vida de nuestras comunidades y que ellos son, la única vía para producir el desarrollo que necesitamos en la región y que además deberíamos estar agradecidos en Aysén ante la tremenda oportunidad que se nos está ofreciendo por parte de la empresa.
Ese discurso es no entender nada de nada, de lo que representa Aysén y su proyección.
Un proyecto de la envergadura de HidroAysén, que es netamente privado y no tiene relación alguna con el Estado, no puede justificarse ante el país y ante Aysén, como una via de solución a todos los problemas internos de Aysén. No les compete bajo ningún punto de vista.
HidroAysén si quiere de verdad obtener credibilidad en Aysén, debe ir por el camino que le corresponde a su rol, presentando un estudio de impacto Ambiental profesional y certero. Reconociendo el desarrollo y la proyección social y económica de las comunidades que pretenden intervenir. No haciendo caso omiso de ellas. Tener la honestidad suficiente de mostrar los verdaderos impactos de la intervención y desarrollar con las comunidades las posibles soluciones a los problemas que se suscitarían, poniendo las cartas sobre la mesa y muy bien abiertas.
Acabamos de ver el caso de la comunidad de Freirina y la relación con la empresa Súper-Pollo. Aysén se ha sentido muy identificada con todo el proceso que ha tenido que vivir y sufrir esta comunidad, porque es un ejemplo real de lo que podría ser a futuro la realidad de Aysén si HidroAysén se construye con un EIA tan deficiente. Si tomamos como espejo lo sucedido en Freirina, de verdad el futuro para Aysén es desalentador.
Por eso sin duda alguna, considero que el mejor regalo de Navidad que se le podría hacer a la región de Aysén, seria poder realizarle una auditoria externa, al estudio de impacto ambiental presentado por HidroAysén.
Feliz Navidad para todos.
elparadiario.

Avanza reforestación de Patagonia chilena a un año de devastador incendio


Durante 2012 se plantaron 150.000 árboles nativos en el Parque Nacional Torres del Paine en la Patagonia, en el sur de Chile, luego del incendio que devastó 17.000 hectáreas de bosque nativo, informaron hoy instituciones involucradas en la campaña de reforestación de la zona a un año del siniestro.
De acuerdo con la organización "Reforestemos Patagonia", durante este año se han logrado plantar 150.000 árboles nativos gracias al aporte voluntario de miles de personas y empresas en Chile y del extranjero.
La campaña "Reforestemos Patagonia", que reúne a entidades públicas y privadas como la estatal Corporación Nacional Forestal (Conaf), ha significado un impulso no sólo para reparar el daño a los bosques y vegetación del extremo sur de Chile, sino por devolver a su hábitat a especies de animales en peligro como el puma y el huemul.
Matías Rivera, director de la campaña, indicó que "además de lo ambiental, creo que el impacto en términos culturales de la campaña es aún mayor. Lo más innovador de esta iniciativa es el modelo que ha creado y cómo ha logrado levantar un movimiento ciudadano en torno a la plantación de árboles y recuperación de la Patagonia".
También destacó que en sólo siete meses de campaña, esta iniciativa ha demostrado ser un ejemplo de innovación, al ser el primer movimiento ciudadano que se organiza para colaborar, a través de una plataforma digital internacional, con una causa como la reforestación nativa y la protección de nuestros tesoros naturales.
A través de múltiples actividades masivas realizadas durante el año, "Reforestemos Patagonia" movilizó a chilenos y extranjeros en esta cruzada cuya meta es plantar un millón de árboles nativos en cuatro parques y reservas de esa región austral chilena.
Cada árbol cuesta 2.000 pesos chilenos (4 dólares), y pueden ser comprados a través del sitio web www.reforestemospatagonia.com.
Los aportes a la campaña han llegado desde países como Argentina, México, Estados Unidos, España e India, entre otros, comentó Rivera, de donde también han entrado en contacto organizaciones interesadas en replicar modelo y plataforma de la iniciativa.
A fines de 2011 se inició un incendio en el Parque Nacional Torres del Paine en la Patagonia chilena, que fue causado por el descuido de turistas.
Este hecho produjo la destrucción de 17.000 hectáreas (17.000 kilómetros cuadrados), que arrasó con la flora y la fauna del sector.
El incendio pudo ser detenido en enero de 2012 con la colaboración de brigadistas de otras naciones que acudieron debido a las dificultades que creo un siniestro de esta magnitud.
Fuente: spanish.china.org.cn - Publicado en el Boletin de ecosistemas.cl

sábado, 29 de diciembre de 2012

El retorno al equilibrio


Joaquim Nogueras Raig 

Es bien sabido que los seres humanos acostumbramos a cometer errores. Lo hacemos tan a menudo y de tan diversas maneras, que alguien que viniera de fuera podría pensar que incluso nos gusta. Pero no es así. No nos gusta nada equivocarnos, nos avergüenza, nos hiere el orgullo más que cualquier otra cosa, y por eso, antes que reconocer un error haremos lo que sea. Esto nos conduce, la mayoría de las veces, a cometer una equivocación aún mayor, en lo que se convierte en el principio de una larga sucesión de despropósitos, que puede llegar a ser de magnitud planetaria.
Cuando pensamos en la situación que vivimos hoy en nuestro país (España), no pensamos en errores, sino en la mala fe de los más poderosos. Y es cierto. Buena parte de lo que ocurre es, en mi opinión, fruto de decisiones intencionadas, de actos de egoísmo consciente, perpetrados por individuos que, con la única intención de enriquecerse, han arrojado a la miseria a millones de personas. Resulta cada vez más evidente que este abuso, lejos de detenerse, empeora día tras día, y nuestras instituciones de gobierno, en lugar de protegernos, se convierten herramientas de dominio al servicio de sus autores, los dueños del dinero.
Movimientos como Democracia Real Ya, el 15M, los llamados Indignados, son la expresión visible de una conciencia social que se está generalizando, que responsabiliza a las grandes fortunas y los grandes partidos políticos de la crisis económica actual y que, en consecuencia, tiene la convicción de que si lográramos un sistema realmente justo y democrático, podríamos volver a vivir como cinco años atrás.
Algunas voces consideran, sin embargo, que si realmente queremos salir de esta crisis, aparte de acabar con ladrones y corruptos, tendremos que mirar más allá o, mejor dicho, tendremos mirarnos a nosotros mismos, y analizar seriamente de qué manera nuestra sociedad ha llegado a ser lo que es. Quizás entonces seremos conscientes de qué errores hemos cometido, y cuáles no nos podemos permitir repetir.
(…)
Así pues, antes de buscar soluciones tendremos que reconocer que hemos estado siguiendo el camino equivocado, y que cualquier esfuerzo por continuar en la misma dirección agravará nuestra situación, y también la del resto de seres humanos. Una vez tengamos esto claro, nos daremos cuenta que no nos encontramos ante un problema de una dificultad técnica insalvable. Se trata, sencillamente, de cambiar nuestros objetivos, de pensar qué necesitamos para vivir con dignidad, de organizarnos y ponernos a trabajar.
Hay quien nos querrá convencer de que la codicia y la competitividad forman parte de nuestro código genético, que estamos predestinados a engullir la riqueza de la Tierra hasta agotarla, que no hay nada que hacer. Los que afirman esto son los mismos que no quieren ver peligrar su opulencia indecente, aquellos que
se aferran con violencia a sus privilegios.
(…)
No hay otra opción que actuar. Debemos pasar de la indignación a la esperanza y la ambición de transformar el mundo en un lugar donde podamos vivir, dignamente, todos nosotros y también los que vendrán.
Extraido de 'El retorno al equilibrio. Propuestas y realidades en el camino a la sostenibilidad' de Joaquim Nogueras Raig - Imagen: cosas.com.ec

Derzu Uzala: desaprender aprendiendo supervivencia


Crónica Popular

Han pasado varias décadas desde que se editó en España éste libro de viajes, “Derzu Uzala”*, que hoy resulta tan actual y ejemplificador contra el sistema de pensamiento de la clase dominante, con su soberbia, con su cultura insultante para el resto; su lectura satisface el desaprendizaje de esa ideología y el aprendizaje de las personas diferentes y, sin duda, respetuosas con la naturaleza.
Decía un ministro boliviano, ante la pregunta de si el gobierno de Bolivia era capitalista o socialista, que su país no era capitalista porque el capitalismo primaba el enriquecimiento de unos pocos a costa de la explotación de la mayoría social. Y, con respecto al socialismo, declaraba, tenían una diferencia, el socialismo, el primer socialismo, luchando por el respeto de los derechos de la mayoría no había tenido en cuenta a la naturaleza, y ellos, el gobierno boliviano, querían que su acción transformadora de la sociedad estuviese integrada en la naturaleza. ¿Y qué tiene que ver éste libro, Derzu Uzala, con lo dicho? Tiene que ver todo.
La literatura de viajes había arrancado contando la vida de los esclavos y los refugiados para ir hasta el siglo XVIII, siglo en que se hace burguesa y ésta clase le otorga la titulación de “género literario” a finales del XIX y narra aventuras, encuentros, los llamados “descubrimientos”, de culturas, paisajes naturales, apropiaciones de bienes, colonización y reproducción del sistema productivo, explotador, de la burguesía que descubre el mundo como fuente de su enriquecimiento. El siglo XX es de cambio, la denominada Primera Guerra Mundial ha sido el fin de las certezas del siglo XIX, se entra en la descomposición de todo lo seguro, de la duda, de la percepción de los peligros como antes no se han conocido, y con respecto a los denominados “géneros” literarios el cambio también les afecta, rompen sus costuras y se tambalean admitiendo que ya no se vive como poco antes, y no se piensa como poco antes y no se lee como poco antes, los que resisten porque se adaptan en su interior la crónica, la memoria, las cartas, los cuentos y poemas, las ciencias… Antes lo había hecho Cervantes en su D. Quijote, integró todo lo que existía por separado, y, aún antes lo hizo en algunos aspectos Homero en la Odisea.
Para la literatura los objetivos del viaje son la causa, la finalidad y el descubrimiento y el descubrimiento de uno mismo y de los otros, “El que viaja buscando algo que no lleva consigo haría mejor en quedarse donde está”, decía Emerson.
Contar el aprendizaje de la cultura de un nativo
Vladimir Arseniev, científico y escritor ruso (1869-1930) enviado por el gobierno del zar a levantar los mapas de lo más extremo del continente siberiano, escribió “Derzu Uzala” para contar su aprendizaje y el de sus compañeros de la cultura del nativo Derzu Uzala que les hizo de guía en sus viajes por la taiga del Ussuri, la cadena montañosa del Sihote-Alin, los ríos que van a dar al Mar del Japón y el Golfo de Tartaria, dejando no muy lejos la isla de Sajalin, dicho sea de paso isla prisión a la que viajó Chejov para después contar su estremecedora vivencia, obligando con ello a transformar el sistema penitenciario zarista (Viaje a Sajalin. Edit. Alba). De eso trata la buena literatura, de la transformación, de no ser más lo que se era; el mismo Gorki escribió sobre Derzu Uzala ponderando su “valor científico”, y, además, escribió que su lectura le había “encantado y entusiasmado por su poder de evocación”.
Vladimir Arseniev nos ofrece en la descripción de sus recorridos su llegada como un urbanícola, el comportamiento curioso pero cuajado de ignorancia sobre el medio, las primeros enseñanzas de Derzu sobre el reconocimiento de huellas, sobre el vuelo de las aves, sobre la caída de la niebla, sobre el aprovechamiento de la comida, sobre la caza, la pesca, los ríos, el hielo, las tormentas, el fuego, el abrigo, el compartir lo que se tiene, la relación con la selva y sus habitantes, el respeto al entorno, … la vida en la tundra siberiana; por todo éste cuerpo circulan razas y nacionalidades que trabajan la tierra, que recolectan plantas medicinales, que intercambian, que se ayudan, que sólos o en grupos aislados o en pequeño número, se protegen también de ladrones, viven disponiendo de los medios que extraen de la naturaleza. Derzu, que participa del animismo, manifiesta un respeto desconocido para los que llegan de la ciudad, un respeto que, cuenta el autor, sorprenderá y enseñará al conjunto, y especialmente a él mismo.
Aprender nuevamente
Si para Robinson Crusoe la llegada a una isla deshabitada permite alardear, vanagloriarse, a la burguesía, de la capacidad del individuo para reproducir la vida “civilizada”, hasta el punto de conseguir un esclavo como ejemplo de los tiempos de la explotación humana, manifestando así el poder sobre la naturaleza y el poder sobre los demás seres humanos, en “Derzu Uzala”, comenzando el siglo XX, siglo de cuestionamientos, Vladimir Arseniev nos pone el foco sobre la necesidad de aprender nuevamente, de “desaprender” conforme aprendemos de quien nos descubre un mundo de iguales. Y eso es lo que hace Derzu, servir de guía sobre una concepción del mundo que constituyéndose en el principio de la convivencia resulta de tal grandeza que la arrogancia de la urbe empequeñece hasta desaparecer. Arseniev, como referente de los que van con él, parte de un punto en el que su autosuficiencia decae más y más, para disponerse a aprender, se da cuenta que Derzu es el verdadero ser, el que la civilización urbana en su deformación ha sacrificado; llega a escribir: “Antes, yo había pensado siempre que el egoísmo es propio del hombre primitivo, y que los sentimientos de humanidad eran solamente inherentes a los hombres civilizados. ¿No estaría equivocado?
Arseniev nos cuenta entre los muchísimos acontecimientos un caso que también se destaca en la película que hay sobre el libro, Derzu adopta una solución ante el frío y el viento polares en una noche perdido con Arseniev en la estepa siberiana, que se adopta en otras latitudes: Derzu y Arseniev cortan tanta hierva como pueden para hacerse con ella un montón sujeto con otras que agarradas a tierra y trenzadas, mas sus correas y los pesos que cargan, les permite, metiéndose bajo el montón, protegerse del hielo, recuperar calor y llegar vivos al día siguiente; pues llama la atención que eso mismo, ese remedio se haya empleado aquí tantas veces en la estepa castellana, si alguien era recogido medio helado en una casa se le bajaba a la cuadra, se le envolvía en paja mezclada con el estiércol de los animales y se le frotaba hasta que se rehacía; Che Guevara, en su libro de viajes “Diarios de motocicleta. Notas de un viaje por América Latina”, narra una experiencia similar. Por cierto les recomiendo el libro, que también tiene película y debe verse. Cuánto de la cultura de los pueblos es patrimonio común.
En “Derzu Uzala”, Arseniev describe en un tono y ritmo que filtra espacio e imágenes poéticas, lenguaje que hace la lectura intensa, descubrimientos y aventuras que se nos hacen próximos y armoniosos hasta contemplarlos con admiración.
A 100 años de la primera edición de la aventura de Vladimir Arseniev, entre 1906 y 1910, encontramos en el extremo opuesto al consejero de turismo de las Islas Baleares que hace unos días mató a un ciervo por el capricho de matar, le cortó los testículos y se hizo una fotografía con ellos encima de su cabeza, y mientras le chorreaba la sangre por la cara se reía, por ahí andan las fotografías; un individuo repugnante que merecen todo el desprecio social; gentes así pervierten, e impiden que crezca, el sentido humano.