jueves, 28 de febrero de 2013

Orígenes del capitalismo


La historia de los orígenes del capitalismo, pues, no es la de la gradual destrucción de comunidades tradicionales por el impersonal poder del mercado. Es más bien la historia de cómo convirtieron una economía de crédito en una economía de interés; de la gradual transformación de las redes morales debida a la intrusión del poder impersonal, y a veces vengativo, del Estado.
A los aldeanos ingleses que vivían en época isabelina o en la de los Estuardo no les gustaba apelar al sistema judicial, ni siquiera cuando la ley estaba de su lado, en parte debido al principio según el cual los vecinos debían arreglas sus problemas entre ellos, y en parte porque la ley era extraordinariamente dura. Bajo el reinado de Isabel, por ejemplo, el castigo por vagancia (desempleo) era, la primera vez, clavar las orejas del culpable en un cepo; para reincidentes, la muerte.
(…) Obviamente, raro era el tendero que quería ver siquiera a su cliente más irritante en el patíbulo.
La legalización de los intereses comenzó a cambiar las reglas de juego. En la década de 1580, cuando los préstamos con intereses comenzaron a ser comunes entre los aldeanos, los acreedores empezaron a insistir en el empleo de garantías legales firmadas. Esto llevó a tal explosión de apelaciones a los tribunales que en muchas ciudades pequeñas casi todas las casas parecían estar en algún litigio por deudas de un tipo u otro.
(…)
Aún así, la consecuencia fue que el miedo a la cárcel por deudas comenzó a pender sobre todo el mundo y acabo tiñendo la propia sociabilidad con el color del crimen.
(…)
La criminalización de la deuda, pues, supuso la criminalización de la base misma de la sociedad humana. No se puede subrayar lo suficiente que en una pequeña aldea todo el mundo era a la vez deudor y acreedor. Podemos imaginar las tensiones y tentaciones que habrán existido en algunas comunidades (y las comunidades, pese a estar basadas en el amor, o quizá porque se basan en el amor, están siempre llenas de odio, rivalidad y pasión) cuando quedó claro que con la suficiente astucia, cálculo, manipulación y quizá estratégicos sobornos, uno podía hacer que colgasen o enviasen a la prisión a casi cualquiera que odiaba.
Los efectos de la solidaridad comunal deben haber sido devastadores. Lo repentinamente accesible de la violencia realmente amenazó con transformar aquello que había sido la esencia de la sociabilidad en una guerra de todos contra todos. No resulta sorprendente, pues, que hacia el siglo XVIII, la propia noción de crédito personal hubiera adquirido una connotación negativa con prestamistas y deudores considerados sospechosos por igual. El empleo de monedas (al menos entre quienes tenían acceso a ellas) había acabado pareciendo moral.
Extraído de: En deuda. Una historia alternativa de la economía. David Graeber - Ilustracion: hipernova.cl
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Tipo de interés
Los inicios del capitalismo (I) (II)


Cambio climático y capital financiero


Un comentario sobre Alejandro Nadal

José A. Tapia
Rebelión

Dice Alejandro Nadal en SinPermiso que las fuerzas del capital financiero harán muy difícil frenar el cambio climático. Para Nadal el sistema financiero "es un potente obstáculo para prevenir una catástrofe derivada del calentamiento global"; en ese sistema "anidan fuerzas que se opondrán con todo a un acuerdo que evite el peligro del cambio climático catastrófico."
Nadal justifica su idea en el hecho de que las reservas de combustibles fósiles están en gran parte bajo el control de empresas que cotizan en bolsa y, por lo tanto, un compromiso firme de reducir sustancialmente el ritmo al que se consumen esas reservas reduciría enormemente el valor bursátil de esas corporaciones. "Desde el punto de vista contable a nadie le importa un pepino si la utilización de esas reservas es suficiente para sobrepasar el peligroso umbral de los dos grados centígrados. El cambio climático no es un concepto contable."
Según Nadal, se trata de un conflicto de dimensiones históricas entre la comunidad científica, que advierte que es necesario no quemar las reservas de combustibles fósiles, y las empresas e inversionistas que tienen interés en realizar sus activos, extrayendo y usando esas reservas.
Tal como he mostrado junto con Ed Ionides y Oscar Carpintero en una publicación reciente (Climate change and the world economy: Short-run determinants of atmospheric CO 2 , Environmental Science & Policy Vol. 21, pp. 50-62, 2012), no solo las emisiones mundiales de CO 2 , sino también las concentraciones atmosféricas de dicho gas son procíclicas respecto de la economía mundial. En la jerga macroeconómica que una variable es procíclica significa que tiende a aumentar en las épocas de expansión de la economía y a disminuir (o aumentar menos rápido) en las de recesión. O sea, que las emisiones mundiales y las concentraciones atmosféricas de CO 2 son procíclicas significa que aumentan tanto más rápido cuanto “más próspera” es la economía mundial. Los únicos "éxitos" de la humanidad en la lucha por impedir el desastre climático en los últimos cuarenta años han sido precisamente lo que la gran mayoría de los economistas consideran grandes desastres de la economía mundial, a saber, las crisis más o menos generalizadas de mediados de los setenta, comienzos de los ochenta, comienzos y finales de los noventa y la Gran Recesión de 2007-2009. En cada una de esas épocas en las que el ritmo de crecimiento del producto bruto mundial se redujo sustancialmente, también se redujeron sustancialmente las emisiones de CO 2 y el ritmo de aumento del CO 2 atmosférico.
Nadal tiene toda la razón en lo que dice sobre las reservas de combustibles fósiles. En el interés de quienes hoy son propietarios de esas reservas está generar ganancias mediante su extracción y venta. El ritmo al que se extraigan esas reservas podrá depender en cierta medida de los cambios de precio esperados, ya que si la expectativa es de precios muy altos en el futuro, los propietarios actuales pueden diferir la extracción y venta de esas reservas. Pero por otra parte, en las décadas recientes los precios de los combustibles fósiles han ido aumentando y, por ejemplo, según el Instituto Internacional de la Energía ya hemos llegado al pico de producción de petróleo, por lo que, salvo oscilaciones temporales dependientes del juego del cambio de la demanda, lo más probable es que el precio de los precios de la energía siga aumentando y ello será un acicate muy grande para que se sigan extrayendo reservas y poniéndolas en el mercado.
En lo que hay que discrepar de Alejandro Nadal es en la idea de que todo esto tiene que ver con el capital financiero. Porque, en realidad, un consumo creciente de energía no solo es una necesidad de las empresas que cotizan en bolsa o que comercializan esos combustibles fósiles, sino, básicamente, de todas las empresas y de todo el capital. La industria automovilística, de la que depende una gran proporción de la industria mundial, está directamente interesada en evitar cualquier reducción significativa del consumo de combustibles fósiles, por ejemplo mediante un impuesto a la producción que implique emisiones, ya que esa reducción también significaría una caída de sus ventas y de sus beneficios. Por razones similares, todo el sector de servicios vinculado con el turismo se opondrá con uñas y dientes a cualquier medida efectiva para recortar las emisiones. La agroindustria, que hoy depende de un uso sustancial de energía en forma de mecanización e insumos químicos, se opondrá a medidas que reduzcan las emisiones de CO 2 porque esas medidas aumentarán el costo de esos insumos y reducirán sus beneficios. Salvo excepciones aisladas de empresas implicadas en la comercialización de energías alternativas (paneles solares, molinos generadores de energía eólica, etc.), las empresas en general de todos los sectores necesitan energía barata como insumo de su producción y como elemento básico de un transporte que permita extender su mercado a ámbitos cada vez mayores.
Es posible considerar al sistema financiero mundial como una representación del capital mundial en su conjunto, en la medida que ese capital es relativamente móvil y circula de unos sectores o países a otros, en búsqueda de rentabilidades mayores. Pero aplicar el término “capital financiero” a todo el capital en vez de reservarlo para las empresas que se centran en el mundo de las finanzas (bancos, compañías de seguros, fondos de inversión), parece un uso excesivo. En ese sentido no se puede estar de acuerdo con Nadal en que el capital financiero es un obstáculo principal para prevenir la catástrofe del calentamiento global. Es el capital en su conjunto el que representa "fuerzas que se opondrán con todo a un acuerdo que evite el peligro del cambio climático catastrófico". Por desgracia (¿o será por suerte?), luchar hoy contra el cambio climático parece muy difícil sin luchar a la vez contra el capital en su conjunto. O dicho de otra manera, evitar el desastre climático no parece posible sin ir más allá del capitalismo. Los intentos de hacerlo, como el interesante impuesto al carbono propuesto por James Hansen, caen en oídos que más que sordos, están ensordecidos por el ánimo de lucro. Y eso es cosa del capital, no del capital financiero solamente.
José A. Tapia es investigador y docente en la Universidad de Michigan, Ann Arbor. Es autor junto con Rolando Astarita de La Gran Recesión y el capitalismo del siglo XXI (Madrid, Libros de la Catarata, 2011). Próximamente aparecerá   en Maia su edición de Crisis y teoría de la crisis: Un ensayo sobre Marx y la “ciencia económica” , de Paul Mattick.  Imagenes: lacebolla.es - elciudadano.cl

El mito moderno de lo “sostenible” y a seguir destruyendo el planeta


Por Guadalupe Rodríguez


No sólo la publicidad y los medios de comunicación, también las políticas institucionales, llevan un tiempo convenciéndonos de que producir y comprar masivamente puede contribuir a salvar el mundo.
El que llaman consumo “sostenible”-que abarca no sólo productos necesarios, sino también productos superfluos y de gran lujo- crea la falsa impresión de un comportamiento ético o responsable. Pero el acto de comprar por comprar no puede ser nunca sostenible. El modo de vida en torno al consumo lleva implícita la idea de 'no prescindir de nada'. Un auténtico compromiso con el planeta implicaría más bien rechazar de plano ciertas áreas del consumo.
'Sostenible' significa “especialmente en ecología y economía, que se puede mantener durante largo tiempo sin agotar los recursos o causar grave daño al medio ambiente. Desarrollo, economía sostenible”. Es la definición del diccionario de la Real Academia de la Lengua Española RAE.
Pero lo “sostenible” está tan manoseado que en ocasiones resulta confuso. Empresas, gobiernos y medios de comunicación utilizan esta palabra de manera deliberadamente abusiva.
Un recurso natural se utiliza de forma sostenible si no se agota, si es posible su regeneración y su producción y reproducción futura. Una producción auténticamente sostenible de bienes o servicios requerirá una organización de la vida en torno a la auténtica protección de la naturaleza, de la conservación de la biodiversidad. No sólo local, sino también nacional y globalmente, atendiendo a proteger ecosistemas y poblaciones y atendiendo a sus necesidades. La mayor parte de esquemas de evaluar la sostenibilidad se centran sin embargo en aspectos casi exclusivamente económicos ignorando lo ecológico y lo social. Así sucede cuando se habla por ejemplo de minería sostenible, o producción sostenible de energía. La consideración del aspecto sostenible es demasiado estrecha y apunta más bien a justificar estas actividades, e incluso a imponerlas.
Bling, bling, el brillo que deslumbra
En la vida diaria, las ciudadanas y ciudadanos llegamos a doblegar demasiado a menudo nuestra voluntad ante bienes, servicios y objetos de consumo que requieren grandes cantidades de materias primas y energía: electricidad y calefacción, telecomunicaciones, grandes infraestructuras, tecnología, transporte de personas y mercancías. Comer carne y productos lácteos, utilizar cosméticos y productos de belleza, gadgets electrónicos -ipads, ipods, toda clase teléfonos móviles, ordenadores, consolas-, volar barato, renovar continuamente el vestuario, joyas, beber refrescos de las grandes multinacionales....Todas estas tendencias nos arrollan imponiéndosenos, pero no mejoran realmente nuestra calidad de vida. Pero sí concentran ganancias y poder en manos de las grandes empresas e industrias que se esfuerzan por todos los medios de convencernos de que sigamos comprando por comprar.
¿Multinacionales sostenibles?
Muchos compradores están saturados y en realidad poseen ya todo lo que necesitan. El slogan publicitario pasa a ser el de que “comprando, salvamos el mundo”. Cada vez más empresas se unen a la tendencia de “defender la naturaleza”. Saben que esto les produce sustanciosos beneficios.
Acusada de acaparar las fuentes de agua comunitarias en lugares como México o la India, hasta la CocaCola se dice sostenible. Igualmente chocante es que se digan sostenibles megaempresas multinacionales como Ikea, que vende cien millones de muebles cada año en todo el mundo para los que demanda 12 millones de metros cúbicos de madera; o que una línea aérea como Lufthansa quiera volar sosteniblemente, cuando utiliza 30 millones de litros combustible al año, y emite a la atmósfera una cantidad inmensa de gases dañinos para el clima.
Por su parte, otras multinacionales como Zara, Adidas, o Walmart producen y venden en forma masiva, destrozando tejidos empresariales locales, explotando trabajadores, tercerizando las producciones, esclavizando seres humanos y afectando severamente al medio. Que se denominen sostenibles no es ético, ni mucho menos ecológico.
Producir continuamente tal cantidad masiva de 'bienes' y obtener las materias primas y energía necesarias para producirlos, conduce sin dudas a hipotecar a la humanidad y el patrimonio ecológico. Las super-ofertas las paga pues siempre la naturaleza.
La maldición de las materias primas
Oro, plata, cobre, níquel, litio, aceite de palma o de soja, caña de azúcar, cacao, café, algodón, salmón o camarones son recursos mineros y productos agroindustriales de alta demanda. Presentar la extracción y la producción industrial a gran escala de cualquiera de estas materias primas como “sostenible” es la gran mentira verde de nuestro tiempo. Allá donde existen estos recursos existe el riesgo de que las multinacionales obtengan concesiones para su explotación.
La minería industrial a cielo abierto y a gran escala ni es ni podrá nunca ser sostenible, aunque las grandes compañías mineras como Barrick, Rio Tinto o Anglogold llenen sus páginas web con esta palabra. Tampoco es en ningún caso sostenible la agricultura industrial a gran escala o agronegocio, que requiere un acaparamiento sin precedentes de tierras de cultivo que previamente era trabajada por poblaciones rurales; y el uso masivo de agrotóxicos para el control de las plagas y el aumento de la productividad. Para muestra un botón, Monsanto, el gigante de las semillas transgénicas intenta por todos los medios también darse una imagen sostenible al tiempo que pasa como una apisonadora sobre la agricultura tradicional acabando literalmente con la vida rural de muchas regiones y así con la existencia de muchas comunidades y familias campesinas. Por eso, tampoco son entonces sostenibles los productos producidos a partir de estas materias primas. Ni la extracción de carbón, de gas o de petróleo. Ni su transporte, distribución venta o consumo. Todas las grandes empresas petroleras como hablan incisivamente de sostenibilidad en sus webs, incluida BP, causante de la mas reciente gran catástrofe petrolera en el Golfo de México, pero también Shell, Chevron o Repsol, todas ellas ligadas a violaciones de derechos humanos, contaminación del medio natural y accidentes y derrames petroleros de diversa consideración.
La resistencia ciudadana y rural cada vez más numerosa no es pues gratuita, sino que obedece a la elevada preocupación de los pueblos por sus derechos fundamentales y por el medio natural circundante.
Más y más crecimiento...
Los mercados son globales, se impone más “crecimiento” como “solución” para la crisis económica. El sistema establece que todo el tiempo hay que producir y vender “algo”. Para impulsar tal crecimiento irracional, políticamente se deciden, aprueban y fomentan toda clase de infraestructuras, proyectos extractivos de materias primas mineras, petróleo, gas y comoditties agrícolas. Las transnacionales hacen cifras récords, y concentran cada vez más la riqueza.
Problemas globales exacerbados con la globalización como el hambre, la sequía, el cambio climático, la destrucción de ecosistemas importantes como las últimas selvas tropicales requieren respuestas políticas contundentes que acaben con la corrupción y los privilegios, y que apunten a solucionar -y no a dilatar- los problemas sociales y económicos.
El Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional, la Organización de las Naciones Unidas y sus convenciones marco -o su conferencia de desarrollo sostenible celebrada el año pasado en Río-, van dictando las políticas económicas y energéticas que han de ir tomando los países de ambos hemisferios Norte y Sur. Pero estos foros están dominados por la palabra de las transnacionales, invitadas de honor y socias de estos espacios de poder, y con toda seguridad, ninguno de los grandes problemas de la humanidad va a solucionarse con más de lo mismo.
Formas de organización auténticamente participativas y responsables son las que pueden marcar el camino correcto. Volver a fomentar un tejido social basado en diverso, lo cercano, lo local es la única puerta a un modo de vida auténticamente sostenible.
Recuerda:
Si te venden la idea de lo “sostenible” a gran escala industrial no es para proteger la naturaleza, sino para generar y mantener mercados.
Las estrategias que promueven un uso “sostenible” de los recursos a gran escala industrial, conducen -en medio de palabras bonitas- a pérdidas de economías locales, de ecosistemas, de biodiversidad y de modo de vida tradicional de pueblos rurales e indígenas.
Sí o sí, muchos recursos, materias primas y hasta fuentes de energía como el petróleo están al borde del agotamiento.
Nuestras sociedades modernas están desterrando el auténtico bienestar o 'buen vivir', la cercanía y el respeto a los demás y a la naturaleza. Muy atrás quedan aspectos fundamentales para el ser humano como el territorio, al trabajo, la salud, la educación e incluso el pensamiento, los sentimientos o las emociones.
No te dejes engañar por la palabra sostenible. Sólo es una palabra. Mira siempre más allá. Evita el consumo por imposición y por el puro gusto. Usa menos bienes de consumo, aquellos realmente necesarios y con una vida más larga.
No te deslumbres con el brillo del oro.
Salva la Selvahttp://www.salvalaselva.org

Los grandes proyectos mineros en India quieren eludir los derechos de las tribus


Ed McKenna
IPS

NUEVA DELHI, feb (IPS) - Por más de una década, la tribu dongria kondh, que habita las colinas de Niyamgiri, cadena montañosa en el oriental estado indio de Orissa, ha visto amenazados su ambiente y su sustento.
Durante siglos, la tribu vivió pacíficamente en las colinas, adorando a la sagrada "montaña de la ley" y protegiendo los bosques que la rodeaban. 
Pero cuando el conglomerado minero Vedanta Resources, con sede en Londres, descubrió ricos depósitos de bauxita en el tope de la montaña, la comunidad vio de pronto invadida su tierra ancestral. 
En 2006, la compañía instaló una fábrica al pie de la montaña para convertir a la bauxita local, de excepcional calidad, en aluminio. Casi de inmediato, la población tribal comenzó a sentir los impactos de la contaminación en el aire y en el agua. 
Gracias a una fuerte campaña de organizaciones internacionales, grupos locales defensores de los bosques, representantes tribales y asesores legales, la fábrica fue clausurada en 2012. 
Un paso crucial en el camino a la victoria fue la enmienda de la Ley de Reconocimiento de los Derechos de las Tribus y otros Habitantes Tradicionales de los Bosques, de 2006. 
La enmienda estableció que cualquier compañía que quisiera iniciar un proyecto que pudiera afectar a las comunidades locales primero debía obtener el consentimiento de los "gran sabhas" (concejos de las aldeas). 
Hoy, los frutos de esa dura batalla, que aseguró cierto grado de protección a los derechos y al ambiente de las comunidades tribales de India, se ven amenazados. 
Marcha atrás 
A comienzos de este mes, el gobierno del primer ministro Manmohan Singh anunció que solo se pediría el consentimiento de las comunidades en casos excepcionales, atribuyéndose la potestad de decidir cuándo los proyectos realmente podían amenazar la vida de esas poblaciones o el ambiente. 
El gobierno decidió excluir de la consulta con las comunidades a todos los proyectos "lineales" (los que involucran la construcción de carreteras y canales o la instalación de oleoductos, fibras ópticas y líneas de transmisión), considerados clave para el desarrollo. 
Ashish Kothari, de la organización conservacionista Kalpavriksh, explicó que esos proyectos muchas veces tienen consecuencias extremadamente negativas para el ambiente. 
"Las carreteras, las líneas ferroviarias y las de transmisión (eléctrica o telefónica) a través de los bosques causan una fragmentación y amenazan la vida de animales", dijo a IPS, señalando que decenas de elefantes han muerto tratando de cruzar las vías de tren. 
"También dividen las aldeas o grupos de aldeas, con serios impactos en las relaciones sociales y económicas. Los proyectos lineales a través cursos de agua pueden afectar la cría de especies y bloquear su movimiento", agregó. 
Para Kothari, la decisión de exceptuar los proyectos lineales es el primer paso hacia la anulación de la ley. 
"En los últimos años, el gobierno apenas implementó la ley, y ahora que las comunidades están defendiendo sus derechos resistiendo proyectos que consideran dañinos a su ambiente y sustento, el gobierno está desesperado por encontrar formas de eludirlos", dijo a IPS. 
Swati Shresth, de la Global Forest Coalition, dijo a IPS que la decisión del gobierno es "una continuación del acaparamiento de tierras y una violación de los derechos de los habitantes tradicionales de los bosques en nombre del desarrollo, la economía y el bien nacional". 
La nueva disposición del gobierno provocó indignación general. Cartas de protesta fueron enviadas a la oficina del primer ministro por diversas organizaciones internacionales, incluyendo Oxfam y Rights and Resources, así como por un grupo de abogados indios. 
Invasiones corporativas 
Por más de siete años, los concejos de las aldeas en India aprovecharon disposiciones contenidas en la ley para bloquear intentos de la South Korean Pohang Steel Company (POSCO) de adquirir más tierras. 
A comienzos de febrero hubo intentos de desalojar a los agricultores de su tierra en el distrito de Jagatsinghpur, en Orissa, para prepararle el camino a una gigantesca planta de acero por 12.000 millones de dólares. 
Varias organizaciones indias e internacionales, incluyendo surcoreanas, expresaron su rechazo a los violentos intentos de la empresa para adquirir la tierra. 
Según una declaración divulgada el 3 de este mes por el Foro de todos los Movimientos por los Bosques de India (AIFFM, por sus siglas en inglés), "unas 4.000 familias que serán afectadas por el proyecto no quieren que sus hogares y sus fuentes de sustento cedan ante la construcción de una planta de acero". 
No obstante, el ministro de Asuntos Tribales, Kishore Chandra Deo, aseguró a IPS que el gobierno "siempre estará comprometido con el fortalecimiento de los gran sabhas de India". 
El gobierno cree que estos proyectos fortalecerán "al débil producto interno bruto (PIB) y crearán acceso a industrias mineras en nombre del desarrollo económico", señaló Sanjay Basu Mallick, del AIFFM. 
"Pero, en términos humanos, es un paso antidemocrático hacia la total negación del desarrollo y del bienestar de las comunidades de los bosques", dijo a IPS. 
El crecimiento económico en esta, la tercera economía de Asia, se redujo a su nivel más bajo en una década, al llegar a 6,2 por ciento el año fiscal cerrado en marzo de 2012, según un informe del Fondo Monetario Internacional (FMI) divulgado a comienzos de este mes. 
"En el periodo 2011-2012, la tasa de crecimiento de India fue de 6,5 por ciento, y podría caer a 5,4 por ciento en el periodo 2012-2013", alertó el organismo multilateral. 
El FMI sostuvo que la falta de inversiones en infraestructura y las demoras en el desmonte de tierras para proyectos industriales eran algunas de las razones detrás de la caída del PIB. 
El gobierno de Manmohan Singh está dando pasos para revitalizar la economía, incluyendo una serie de reformas anunciadas el año pasado. Pero a pesar de todo esto, el FMI considera que "se debe hacer más". 
En noviembre de 2012, se filtró un informe de la oficina del primer ministro recomendando que se "diluyeran" los derechos de las tribus, probablemente en respuesta a la presión de conglomerados mineros e industrias relacionadas para concretar sus proyectos en los bosques. 
Según la Autoridad Nacional de Autopistas de India, un total de 101 proyectos de infraestructura, incluyendo 32 referidos a construcción de carreteras, se encuentran estancados debido a demoras en el desmonte de las tierras.
Imagenes: theprisma.co.uk- mexico.cnn.com 


Experiencias de resistencia a la minería en Argentina


La Rioja, Famatina y Laguna Brava

Según un reciente informe de las Asambleas Ciudadanas Riojanas ya son 17 de los 18 departamentos de la provincia los afectados por la actividad minera. Del total de la superficie de la Rioja el 25 % está cedido a la minería y sólo en el último año se han otorgado 72 permisos mineros en 14 departamentos.
Hace más de un año el pueblo de Famatina ha hecho frente a la empresa canadiense Osisko Minnig Corporation impidiendo el tránsito de transportes mineros a través de la organización, la solidaridad y el compromiso por la defensa del cerro Famatina.
En un ecosistema semidesértico, la concreción del proyecto minero en el cerro representaría la contaminación de la fuente principal de abastecimiento de agua para la población, el único curso de agua que reciben de la precordillera andina.
El pueblo de Famatina, consciente de la contaminación y miseria que deja a su paso la industria minera, ha aprendido a luchar en el marco de las condiciones típicas de acallamiento de la economía extractivista: represión, amenazas, persecución, listas negras y judicialización de la lucha.
En el marco del 19° Encuentro de la Unión de Asambleas Ciudadanas realizado en la provincia de San Juan, Martín, de la Asamblea de la Rioja, informó Radio Mundo Real entrevistado por compañeras de Amigos de la Tierra Argentina la situación actual en torno a la lucha del pueblo de Famatina. Desde enero de 2012 auto-convocados en defensa del Famatina , continúan movilizados trabajando en conjunto con diversas asambleas regionales en torno al rechazo a la megaminería.
A su vez informó que la lucha se intensifica y diversifica, procurando avanzar a través de la vía legal a la par de la resistencia y la búsqueda de respuestas colectivas.
Desafortunadamente otros proyectos mineros surgen en la provincia, como es el caso de la Reserva Provincial “Laguna Brava” donde el gobierno de La Rioja ha autorizado la realización de trabajos a 18 firmas mineras interesadas en 48 proyectos de extracción que afectan el 60% de la superficie total de la reserva.
Declarada sitio Ramsar en 2003, Laguna Brava contiene una variada biodiversidad asociada al humedal con abundantes poblaciones de aves amenazadas y especies endémicas. Por otro lado, el área se enmarca en una zona de alto nivel de sismicidad lo que supone un importante riesgo de movimiento tectónico.
Juan Martín, de la Asamblea de Laguna Brava, también describió la situación actual en la reserva: el encubrimiento por parte del gobierno de las exploraciones y explotaciones, el comienzo de la lucha por la defensa del ambiente y la articulación necesaria con otras experiencias similares en la región.
Los jóvenes acompañan la lucha de su comunidad a través de acampes y otras formas de movilización, señaló Juan Martín.
Foto: www.agenciawalsh.org - socializandovoces.blogspot.com
(CC) 2013 Radio Mundo Real

Ecologistas salvadoreños desafían públicamente a industriales defensores de la minería


Contrastemos posiciones
 
“A nosotros la posición de la Asociación Salvadoreña de Industriales (ASI) nos parece deshonesta. ¿Por qué? Ellos buscan generar ganancias, dinero, buscan beneficiar a las corporaciones que van a extraer el oro”, dijo el lunes en conferencia de prensa el presidente de CESTA – Amigos de la Tierra El Salvador, Ricardo Navarro.
Organizaciones salvadoreñas del Movimiento Mesoamericano contra el Modelo Extractivo Minero M4 rechazaron en la rueda de prensa (ver breve video de CESTA abajo), realizada en la capital del país, San Salvador, una solicitud de la ASI a la Asamblea Legislativa (Parlamento) para que se permita la explotación minera en el país, y se rechace un proyecto de ley que propone su suspensión.
“La explotación minera, en la forma en que se encuentra el oro en El Salvador, que es microscópica, requiere grandes cantidades de agua. Explotar el oro quiere decir dejar sin agua a la agricultura. Es lo primero”, manifestó Navarro.
El presidente de la ASI, Javier Ernesto Siman, firmó una carta que esa asociación mandó al diputado Francisco Zablah, presidente de la comisión de medio ambiente de la Asamblea Legislativa, con fecha de “febrero de 2013”.
La misiva empieza diciendo que “me dirijo a usted para externarle la opinión de la Asociación Salvadoreña de Industriales en relación al proyecto de ley que ha sido enviado a esa honorable comisión por parte de los ministerios de economía y medio ambiente y en el cual se propone la suspensión temporal de las operaciones mineras en El Salvador”.
Explica que “dicho proyecto de ley no contribuye al desarrollo de un sector que está en condiciones de constituirse en una posibilidad real de desarrollo para nuestro país, generando fuentes de trabajo, ingresos fiscales, exportaciones y otra serie de actividades de responsabilidad social, ambiental y de desarrollo industrial”. Esto es apenas un resumen de una carta de dos hojas en la que la ASI enumera lo que considera las ventajas de la minería.
En la conferencia del lunes Navarro dijo que la actividad minera “significa destruir todo el ecosistema para sacar el oro”. Resaltó que además de la cantidad de agua necesaria para la minería, que afecta al sector alimentario, “se necesitan químicos, tóxicos, que después junto con el agua generan todo lo que es desechos ácidos, drenaje ácido. Entre ellos el famoso cianuro, que se necesita para sacar el oro”. En consecuencia, quiere decir que la minería “es un proceso altamente contaminante, eso es lo que hay que entender”. “Y los que se benefician de esa actividad únicamente son los que sacan el oro y la plata y después se van”, sentenció el presidente de CESTA.
No obstante, antes de despedirse el ecologista desafió a la ASI a que se enfrenten en un debate público en el que puedan confrontar sus ideas, lo que fue reafirmado por el dirigente Mauricio Vanegas, también del Movimiento Mesoamericano contra el Modelo Extractivo Minero M4.
“Vemos con preocupación la incidencia que la ASI está haciendo en la Asamblea Legislativa para pedir que el anteproyecto de ley que está en discusión no sea aprobado”, manifestó Vanegas, que evaluó que esa asociación “está dejando de lado todos los impactos negativos” que la minería genera sobre el agua y el pueblo salvadoreño. “Exhortamos a la Asamblea Legislativa a darle trámite a un proceso de ley que garantice que no es viable la actividad minera en el país”, cerró el activista.
Navarro complementó la idea de su compañero: “El mensaje fundamental a la Asamblea Legislativa es que no permita la minería en El Salvador. (...) Prohibida la minería metálica en El Salvador. Punto. Eso es todo el mensaje”.
En una entrevista publicada en diciembre por Radio Mundo Real, el sacerdote de El Salvador Neftalí Ruíz Martínez, del Comité Ambiental del departamento de Cabañas, contó sobre el proceso de amenazas, asesinatos y criminalización de integrantes de las comunidades de diversos cantones del departamento, que iniciaron la resistencia al proyecto minero de extracción de oro y plata denominado “El Dorado”, de la corporación canadiense Pacific Rim.
Al menos cuatro comunitarios fueron asesinados por sicarios rentados desde 2009 en esa región salvadoreña. “La empresa minera es como el diablo: viene a matar y a dividir”, dijo Ruíz, quien fuera objeto de amenazas y atentados contra su vida por su compromiso ambiental.
Algunos de los asesinados, elevados al nivel de “héroes ambientales”por los pobladores de Cabañas, fueron brutalmente torturados previo a ser ultimados.
Foto: migenteinforma.org
(CC) 2013 Radio Mundo Real

miércoles, 27 de febrero de 2013

Beppe Grillo: ¡Está terminando una época y no lo quieren entender!

Cristina Barchi

¡¡Sta finendo una epoca.. e non lo vogliono capire!!", grita Beppe Grillo. Ante el público solo habla a gritos, actuando. En privado no, pero no todos lo saben. "Está terminando una época y no lo quieren entender. Se han comido una generación, un país entero, y nos infravaloran". El daño a las personas y a las estructuras es único en la historia democrática de este país y el resultado electoral también puede ser único.
El Movimento 5 Stelle no se conforma con un buen resultado electoral. Grillo lo quiere todo. "Queremos que la sociedad cambie. Queremos una revolución cultural. El resto son discusiones ridículas. No se dan cuenta de lo que esta sucediendo, está sucediendo una hiperdemocracia, de la que sabremos mucho más dentro de tres o cuatro años".
Grillo quiere entrar en el Parlamento y simplificar los borradores de leyes y presupuestos hasta el punto de que cualquier ciudadano pueda leerlos e incluso comprender que detrás de un recorte a la escuela está la compra de dos submarinos nucleares, por decir algo. Grillo no es un cómico como dicen, es un desinfectante.
Y tiene "una idea de civilización diferente: los ciudadanos son los que introducirán esta nueva experiencia dentro de las instituciones". La herramienta base es el online y la rotación (nadie permanece más de dos mandatos, deja su puesto y vuelve al principio de la cola), y esto es la base de la política de la transparencia. "Soy un facilitador de los elementos obtusos que hacen inaccesible la política al ciudadano medio. De esa estrategia que no permite que los ciudadanos entiendan para así poder someterlos. La antipolitica ya no es la de los que nos oponemos".
20 años en campaña
Recuerda a Beethoven por su leonina cabellera y al Papa dimitido por su uniforme blanco nuclear y bufanda a juego que son look de fin de campaña. Una campaña electoral que dura ya mas de 20 años desde que Grillo abrazara públicamente la intelectualidad internacional antiglobalización y llevara su cuota, en clave de histrionismo y humor, al Bell Paese para subirla al escenario.
Al principio, eran escenarios de locales muy pequeños, hasta que se volvió muy contestado pero cada vez más aplaudido, acompañado y secundado por un publico primero curioso y luego convencido. En la ultima década desde un púlpito gracias al cual los italianos, ajenos por edad y desconocimiento, iban haciéndose una cultura sobre las inadmisibles practicas de la economía y la política neoliberal propia y ajena.
Cuando se habla de su movimiento se dice que se nota que no hacen política por dinero sino por pasión. "La nueva forma de ver el mundo" de Grillo no es un invento nuevo pero a él y a su protagonismo mediático-simpático se debe la puesta en evidencia de un voluntariado y un espíritu cívico italiano, antes durmiente, que ha sido capaz de combatir el miedo con el que ciertas entidades y partidos, a la par que en España, habían trasladado sus culpas a la ciudadanía.
Para Grillo, este es el camino de reconstrucción de una identidad comunitaria. Para muchos estas elecciones no son las definitivas, sino un paréntesis antes del pleno acceso a las instituciones que llegará con las siguientes. Mientras tanto internet es la plataforma desde la que teje esa comunidad: 160.000 visitas diarias le confirman entre los primeros blogs en lengua italiana. El viejo comediante ha sabido verlo antes que nadie y no existe personaje publico italiano que tenga su poder de convocatoria digital. Escribe, conmueve y convoca.
La hiperdemocracia
Para Marco di Gregorio, director de la primera televisión digital de Milan, C6 Milano, "este no es un movimiento antisistema como en los 70. Lo es pero paradójicamente es hiperdemocrático y por eso cabemos todos. La democracia se nos ha presentado como un espacio reverente y distante, y que se haga accesible a las personas no es una banalidad. Nuestro máximo instrumento democrático, el referendum, ha sido absolutamente pervertido por los políticos en Italia pues, al ser válido solo con una participación de dos tercios, es impracticable. Y por otro lado el Movimiento 5S nace el 8 de septiembre de 2007 porque en un solo día 350.000 firmas se congregan sobre una reclamación genuina de justicia popular on-line del Movimiento (con un no a los políticos condenados en Parlamento) y la indignación se enciende con el desprecio de las instituciones que recepcionan la propuesta y la meten en un cajón. Fue un nacimiento indignado pero así se forja la adhesión popular a Grillo".
"No se cree en Grillo al cien por cien, o es muy simpático, o excesivo o vulgar", continúa Di Gregorio. "Conozco a una niña que llora cuando sale en televisión por lo aventado y ruidoso que es (Grillo lo llama su "característica" : el falso iracundo que llega al colmo de la rabia y con una broma desmonta la tensión... pero la niña no lo sabe). No es popular. Pero hay tal deseo de cambio y de imponer limites a los fraudes. Creo que el movimiento mantendrá tal distancia que ni siquiera va a posicionarse como oposición tradicional. Les caracteriza la pureza más que la experiencia y su tendencia es revolucionaria. En cualquier caso, es un proceso extraordinario porque sin dinero, sin medios de comunicación de masas, ¿quien podía decir que en pocos años esto fuera a convertirse en el segundo movimiento del país?"
Para Rosario Marena, "una de las cosas más bellas de las plazas de Grillo es la ausencia de banderas. ¡Solo hay personas!". En los mítines del partido de las Cinco Estrellas, no suele haber banderas porque no se financia el merchandising. Y deudores como son de la actitud de reciclar, es obvio decir que cuanto menos lleven a la plaza menos mancharán su conciencia.
Populista y popular
Pero Grillo gusta mucho o no gusta nada. Y en la forma de no gustar se definen sus adversarios y no votantes. La izquierda dice que es como Berlusconi y Berlusconi anuncia que ha hecho una encuesta y "descubierto" que la mayoría de sus votantes son de izquierdas. De hecho, el gran merito de Grillo es haber acaparado precisamente el inesperado voto de derecha.
Lo llaman populista porque "se adapta al contexto social que encuentra" (!). Nadie ha inventado todavía el termino 'orgánico' para definir a un movimiento que no impone una ideológica unidireccional, ni estructuras piramidales y puede tratar ayuntamientos, regiones o capitales con la cintura que un programa o partido a la antigua no permitiría.
Aunque los objetivos son siempre los mismos, vistos por separado pareciera un hacer caótico o improvisado, pero el líder no-candidato lleva 25 años predicando lo mismo y hoy se acompaña de personas de todo el país que lo secundan en propuestas concretas que se aplican de una aldea a un puente o a la recuperación de empleo.
No buscan mantener las prerrogativas de sus predecesores. Han firmado una devolución al Estado de los 100 millones de euros que les corresponde por la campaña electoral una vez finalizada, porque lo consideran un fraude a la nación, lo que les ha llevado a levantar ampollas en todo el sector. Y en ese revuelo han llegado a tildar a Grillo de nazi-comunista. Aunque lo único que le exaspera, por la ignorancia que conlleva, es que le tachen de ser "la antipolitica" porque, como bien dice, no hay apenas nada en la vida de un ser humano, ningún acto, que no lo sea. Y más hoy.
En toda la campaña Grillo no ha querido hablar de porcentajes de voto, en el sentido de que cree que esa es una forma de encasillar la acción del movimiento que no se corresponde con su proyecto de cambio. "Aquí va a cambiar todo. No es una cuestión de números, cifras o partidos. Nosotros lo estamos cambiando todo. Que lo entiendan por favor".
Muchos de raíz burguesa, más experimentados en la comodidad urbana que en una cultura forjada en los Foros Sociales Mundiales o la Puerta del Sol, no lo entienden y vuelven a llamarle populista, una letanía que se ha vuelto muy 'popular' y es la bestia negra de su imagen. Para la derecha mediática, es directamente un "demagogo peligroso". Cosa de la que obviamente Grillo se ríe.
El homicidio
Más duro es para él responder a la pregunta obligada de todo entrevistador sobre la razón por la que no es candidato, y Grillo no lo es por haber sido declarado culpable de homicidio involuntario de una familia de amigos formada por una pareja y un niño cuando él estaba al volante y tuvieron un accidente de trafico hace más de diez años. "No hay día que no lo recuerde", dice el actor.
Pero en todo caso no ha intentado nunca que le devuelvan sus derechos civiles para ser candidato pues no cree que el movimiento tenga que tener un lider político, una cara, como otros movimientos de la historia italiana y mundial. Para Grillo, este es el movimiento del "Io Voglio" (del Yo Quiero), es decir ciudadanos que deciden lo que ellos quieren, dónde y cómo lo quieren, sea un parque, quitar una incineradora, que el agua sea pública y a qué coste... Una democracia participativa a la italiana.
"No queremos dañar las empresas pero donde entramos nosotros, ciertos business se acaban, termina la incineradora y empieza la separación de basuras, pero sin medias tintas, no hay negociaciones". Para Grillo, los nuevos empleos están en internet, en las energías alternativas y las redes de consumidores, pero en economías a media escala sobre todo.
Renuncia a la televisión
Es norma de la casa -por deseo expreso de Grillo- que su gente no vaya a los platós televisivos de debates. Al haber trabajado 20 años en televisión y ser experto conocedor de la manipulación a la que se somete quien quiere aparecer en ella, el movimiento y él han decidido excluir a los grandes medios de la campaña y de su comunicación. "Nuestro medio es nuestra web y allí esta todo lo que nos representa y en los canales de intercambio tenemos grandes expertos y autores, incluso Premios Nobel con quienes chatear en ella".
Grillo se deja entrevistar por espontáneos pero no accede a las televisiones por ser parte del sistema, incluso ha rechazado lo que más le favorecería: un debate preelectoral. Lleva 10 años diciendo que Internet tendría que ser gratuito y accesible para todos (una de las cinco estrellas del logo del M5S representa este derecho).
A muchos les resulta paradójico que a un líder que hace propuestas laborales como bajar a 12 a 1 la diferencia salarial entre trabajadores y directivos, o medidas financieras del calibre de nacionalizar los bancos con dificultades, o iniciativas contra la corrupción, los recortes de la Unión Europea, la privatización de la educación, del agua o de la salud, siga siendo tachado de "disperso".
Grillo no tiene un estatus que no sea la comedia y tampoco representa al clásico italiano de zapatos marrones con traje azul marino que impacta en el mundo. No estuvo nunca entre las clases pudientes y por eso lo último que se dice de él es que es "vulgar". En la ecuación hombre+italiano, Beppe no queda entre los elegantes, aunque sí entre los visionarios y como él mismo dice todo esto está cambiando. Tal vez muy pronto no quede mucho de la industria de la moda y sí de la agricultura ecológica, donde Beppe queda como pez en el agua y el señor de zapatos de salón un poco apretado.
'Slow life'
"Slow life y slow food. El futuro es lento y ligero", dice el cómico genovés. Un político contemporáneo que ha ido a consultar a Joseph Stiglitz sobre trabajo y a Mohamed Yunus sobre banca y microcrédito no puede estar equivocado. Vulgar puede, pero errado no.
Cuando le preguntan por recetas milagrosas para salir ya de la crisis, dice que él a eso no se apunta porque tiene claro que el crecimiento por el crecimiento solo ha dejado un 1% de la riqueza en las manos de la sociedad y el 99% en las cuentas corrientes de unos pocos. No cree que el crecimiento traiga trabajo, cree en desacelerar los proyectos de alta velocidad y potenciar los productos de kilómetro cero, en el transporte eléctrico y en la permacultura.
Pero para intervenir de emergencia –"porque esto es una emergencia"–, el hombre inelegante abordaría estas prioridades. Quitaría los partidos porque son fuente de corrupción. Quitaría la financiación electoral de los partidos. Quitaría los sueldos dobles y vitalicios a los políticos. Uniría la Administración de pueblos de menos de 5.000 habitantes: No dejaría ninguna pensión superior a los 3.000 euros. Fundaría un banco estatal. Internet libre y gratuito siempre, como derecho de nacimiento porque de él depende el conocimiento de todos y la transparencia del Gobierno de la nación ahora en manos de todos.
Sus cinco estrellas corresponden a los ejes de su programa: agua pública, movilidad sostenible, desarrollo, conectividad/wifi libre y medio ambiente.
En Sicilia, donde el movimiento tiene mayoría, se han bajado el sueldo un 50% para poder dar microcréditos a las empresas: "Pero hasta hoy los alcaldes eran administradores delegados que compran acciones en bolsa, lo público se hace de gestión privada y lo privado se queda con el dinero publico. El Estado se ha perdido a sí mismo, hemos entrado en un guerra contra Mali por el uranio francés, nosotros que tenemos una maravillosa Constitución que dice que no podemos entrar en guerra, así que vamos a ' ḿisiones de paz' con los franceses y cambiamos las palabras y los conceptos a conveniencia".
Y también habla de juicios públicos con ciudadanos por sorteo que decidirán qué trabajos sociales harán los que han robado a su país. Y no será por vía de magistratura donde para él una vez más la clase dirigente acabaría con un acuerdo satisfactorio y se irían de vacaciones al trópico. "Se trataría de que devolvieran la diferencia entre lo que se les entregó y lo que era suyo. Lo que no está lo robaron". Grillo confía en recuperar otro tanto en evasiones fiscales, en poner techo a las pensiones mas altas.
Autoritarismo
En el logo del M5S hay una página web, la de Grillo, lo que confunde con una seña de propiedad que entronca con el último de sus pecados capitales: el autoritarismo. Y es, dice, una garantía para el movimiento, porque no es su nombre, sino su garante. La garantía de que supervisa que los nuevos adscritos no tengan antecedentes penales ni conflictos fiscales, sean italianos y residan en Italia, paguen los impuestos allí y no pertenezcan a otro partido.
Esta actitud genera desconfianza e inquietud pues parece una operación de control de un movimiento que dice no controlar. Dice no controlar los cabezas de lista ni los designados a puestos de relevancia. Y sin embargo pequeñas revueltas y escisiones de 'i grillini' (los pequeños Grillo, o los grillitos, como la competencia les llama) han sucedido, lo que sus adversarios utilizan para demostrar la fragilidad del movimiento y la mano dura, tal vez mussoliniana, tal vez berlusconiana, de su no-líder.
Grillo insiste en una democracia sin partidos porque en el propio nacimiento de un partido llega la corrupción. "Somos los príncipes de la corrupción, hemos exportado la mafia, el bunga-bunga, el fascismo. Quiero pensar que pueda haber una hiperdemocracia en cuyo centro solo haya ciudadanos que votan. Cuando las ideas son las adecuadas, no hace falta derecha ni izquierda".
Escuchar a Grillo permite observar bajo otro prisma la maltrecha cultura contemporánea que, sea como sea, ha permitido que en un hombre de la edad de Grillo se puedan conjugar saberes y sensibilidades impropias de un hombre político y económico de su generación. "Pero es que al fin y al cabo la política está detrás de las cosas más inocentes y la oikos-nomos, la economía, es de las más sencillas. Por eso que un litro de leche Nestlé en polvo cueste cuatro euros y uno de leche de madre no valga nada no es economía. Y que un yogur esté dando vueltas por el mundo un año antes de llegar a tu boca es un percance ideológico".
No solo los líderes de los partidos de antes no lo decían. No lo sabían.
Fuente: - eldiario.es


La deuda y la espada: Neoliberalismo en América Latina y el sur de Europa


 RODRIGO FERNÁNDEZ MIRANDA | ALBA SUD

Hay dos formas de conquistar y esclavizar a una nación: una es con la espada, 
la otra con la deuda. John Adams, 2º Presidente de EEUU (1797 - 1801)

Los programas neoliberales que desde los años 70 deterioraron de forma drástica el bienestar de América Latina, se imponen desde 2008 en el sur de Europa. Se analizan aquí los principales impactos de estas recetas en búsqueda de aprendizajes para Europa.
Las mismas políticas neoliberales que desde los años 70 han menoscabado sistemáticamente el bienestar de muchos países de América Latina, desde 2008 se están imponiendo en los Estados del sur de Europa. Basta echar la vista poco tiempo atrás para conocer cuáles son las consecuencias políticas, sociales y económicas que conlleva, inevitablemente, la aplicación de estas recetas.
El neoliberalismo es un modelo que aspira a imponerse como regulador de la vida política, económica, social, cultural, y también de los entornos naturales. Su implementación se hace a través de una receta universal, que no requiere de adaptación a las realidades y particularidades de cada país o región. Esto no se debe a la implacabilidad de su diseño teórico ni a la idoneidad de su praxis, sino al objetivo nuclear que se pretende alcanzar con este modelo: crear las mejores condiciones posibles para la acumulación capitalista.
Con una visión estrictamente utilitarista de la economía y la sociedad, el neoliberalismo en el marco de la globalización económica es una vía para el sometimiento de los Estados-nación a los intereses del capitalismo global. El Estado sigue siendo un actor clave que interviene reciamente en la economía, aunque no en contraposición o como fuerza de compensación o reequilibrio frente al mercado, sino directamente alineado y subordinado a éste.
Bajo el paradigma neoliberal, las rentas del capital y el equilibrio de los indicadores macroeconómicos tiene absoluta primacía sobre la inclusión y la cohesión social, hecho que conlleva, necesariamente, un amplio y profundo coste social en los territorios en los que se pone en marcha. Si las ideas diseñadas por académicos de la Escuela de Chicago e impulsadas por el poder económico transnacional a partir de los años 70 no respondieran a los intereses de la clase dominante global, el modelo neoliberal sería asumido como un gran fracaso en la historia del pensamiento y la práctica de la disciplina económica.
Los mismos programas que desde los años 70 han deteriorado de forma drástica el bienestar de muchos países de América Latina (AL), se están imponiendo desde 2008 en el sur de Europa. En este contexto, es interesante observar de forma comparativa los impactos políticos y socioeconómicos de la aplicación de estas recetas. Basta echar la vista poco tiempo atrás para conocer cuáles son las consecuencias que conlleva, inevitablemente, el neoliberalismo.
La deuda y la espada
La historia de la implantación del neoliberalismo ha estado relacionada con la deuda externa. La cuarta crisis de la deuda latinoamericana [1], iniciada en 1982 con el default de México, dio lugar al inicio de la llamada “década perdida” de América Latina.
Con el pretexto de reducir el déficit público y liberar divisas para el pago de la deuda externa, durante los siguientes años comenzaron a aplicarse en la región los dogmas neoliberales. Los llamados planes de ajuste estructural (PAE) produjeron una gran transferencia neta de capitales desde la región hacia el Norte económico (más de 200 mil millones de dólares). En concepto de “servicio de la deuda”, entre 1982 y 2000 AL devolvió más de cuatro veces el stock total de su deuda [2]. El endeudamiento, incluyéndose la estatización de la deuda privada de las oligarquías nacionales, creció sin parar desde entonces (Toussaint, 2003):
Aunque fue la deuda de países latinoamericanos lo que dio inicio a la hegemonía del neoliberalismo, sin embargo, se debe ir más atrás para conocer la dócil aceptación de esta doctrina en la región: los golpes, la represión y el terrorismo de Estado de los años 70. Los gobiernos militares [4] generaron una enorme deuda externa y fueron dando lugar, a punta de fusil, al desmantelamiento del Estado y a la articulación de una nueva forma de dependencia económica y dominación política. Un resultado: el enorme acrecentamiento de la brecha entre clases populares y élites.
En Europa la denominada “crisis de la deuda soberana” que derivó en la “crisis financiera” también supuso un paso adelante en la instalación de un férreo programa neoliberal en el sur del continente, en los países peyorativamente llamados PIGS [5]. El trasfondo del endeudamiento público de la periferia europea se relaciona directamente con la hegemonía de un sistema de gobierno y un Banco Central (BCE) afines con los intereses de la banca y de la economía alemana.
El BCE imprimía dinero para prestarlo a un tipo de interés muy bajo a la banca, no a los Estados de la UE. La misma banca compraba deuda pública a un interés varias veces mayor (6 ó 7 veces en el caso español). Si el Estado hubiera recibido fondos del BCE al 1% de interés (lo que pagaba la banca), a 2012 la deuda pública sería del 14% del PIB, no del 90%. En lugar de imprimir dinero para comprar deuda pública y de esa manera reducir el interés que pagan los Estados periféricos [6]: “El Banco Central está ahí para defender a su Estado frente a la especulación de los mercados financieros. En contra de lo que se dice y de lo que se escribe, los intereses de la deuda los decide un Banco Central, no los mercados financieros” (Navarro, 2012).
La deuda externa se constituye como forma de dominación. Los mercados son quienes definen las políticas públicas, induciendo un ajuste sin precedentes, con el subterfugio de una hipotética recuperación de la confianza de estos mismos mercados. Mercados que “castigan” o “premian” haciendo variar el precio del financiamiento público, en función de la medida en que las decisiones políticas sean más o menos beneficiosas para sus intereses, siempre especulativos, pecuniarios y de corto plazo. 
Lo que el neoliberalismo dejó (y deja)
El Consenso de Washington fue el marco en el cual se formalizó la hegemonía del neoliberalismo en casi toda AL. Los ejes centrales de las políticas propuestas por el Consenso eran: desregulación económica, privatización, reducción del nivel salarial, apertura y liberalización de flujos de bienes y capitales extranjeros, y prioridad de los intereses del capital financiero. En concreto, sus líneas de actuación se centraron en los siguientes aspectos de los países deudores (Bell Lara & López, 2007).
Medidas que, en última instancia, se resumían en un cambio de los ejes de poder: la retracción de un Estado, cada vez más limitado en su capacidad y su autonomía, y la expansión de un mercado, cada vez más poderoso y presente en más aspectos de la vida del país.
Las décadas de neoliberalismo en AL dejaron secuelas a diferentes niveles. Consecuencias de la implementación de este modelo que, con las diferencias del caso, empiezan a ser incipientes en los países neoliberalizados de la periferia europea.
Desigualdad. El paso del neoliberalismo por América Latina dejó a la región como la más desigual del planeta. En el período entre 1975 y 1995 el 83,9% de la población latinoamericana residía en países en los que la desigualdad se acentuó. En 2001, AL sufría el peor nivel de desigualdad desde que éste se calcula (CEPAL, 2001).
A la transferencia de riqueza Sur-Norte, se le añade la transferencia entre clases sociales, con una pérdida sostenida de ingresos y poder adquisitivo de las clases medias y medias bajas (los salarios en el Producto Bruto disminuyeron 10 puntos en estas dos décadas).
Este mismo resultado está teniendo el neoliberalismo en el sur de Europa: desde 2012, después de cinco años consecutivos de crecimiento, el Estado español ocupa la primera posición en desigualdad social de la UE. Seguida de cerca por Grecia y Portugal, España es por primera vez el país con una mayor distancia entre rentas altas y bajas.
Desempleo y precarización del trabajo.
El desempleo ha sido otra de las duras manifestaciones de las políticas neoliberales en Latinoamérica. Según la Organización Internacional del Trabajo (OIT), en 2002 la tasa de desempleo en la región fue la más alta de las últimas dos décadas. Los jóvenes y mayores de 50 años fueron entonces especialmente castigados por aquel mercado de trabajo.
A la falta de empleo se le sumaba la precarización y el rápido retroceso de conquistas y derechos adquiridos por décadas de lucha sindical y obrera. La mentada “flexibilización laboral” conllevó una importante reducción de la seguridad en el trabajo, con “contratos basura” y despidos más fáciles y baratos [7]. A la inseguridad laboral se le añadía el miedo de los trabajadores a perder el empleo: en 2004 el 76% de las personas empleadas en la región consideraba que podía estar desempleada durante el siguiente año (Corporación Latinobarómetro, 2004).
Subiendo la vista en el mapa, el desempleo en el territorio español superaba a finales de 2012 el 26% de la población activa (más de 6 millones de personas desempleadas y la destrucción de 850 mil puestos de trabajo desde la Reforma Laboral [8]), mientras que en Grecia alcanzaba la cifra record del 26,8%. La tasa de desempleo juvenil superaba el 50% en España (INE, 2012) y el 61,7% en Grecia (ELSTAT, 2013).
Empobrecimiento. Entre 1990 y 1999 once millones de personas se incorporaron a las bolsas de pobreza de AL. En los albores del Siglo XXI, el 43,8% de la población latinoamericana vivía en condiciones de pobreza y un 18,5% en condiciones de indigencia (CEPAL, 2001).
Volviendo a la periferia europea, a finales de 2012 la tasa de pobreza económica en España superaba el 25% (Fundación Luis Vives, 2011) y los hogares sin ingresos aumentaron un 50% desde el inicio de la “crisis” (Fundación FOESSA, 2012). En Grecia un tercio de la población estaba en situación de pobreza en diciembre de 2012, 11 millones de personas contra 3,1 millones que lo estaban un año antes.
Este deterioro de las condiciones de vida de las mayorías supone una movilidad social descendente: una parte significativa de las clases medias se incorporan a la creciente “nueva pobreza” que va dejando tras de sí el neoliberalismo.
Recorte de derechos y decadencia democrática.
La transferencia de poder hacia las élites económicas globales, con la connivencia de las instituciones políticas nacionales, supone un avance en la expropiación de la soberanía popular y el recorte de derechos sociales y políticos. La ciudadanía es limitada y la política vaciada de contenido, “el reino del ciudadano termina en la antesala de la economía (…) La democracia se convierte en un mecanismo para elegir quién va a ejecutar las decisiones de un organismo transnacional. La política nacional se vacía de poder” (Bell Lara & López, 2007).
El equilibrio del presupuesto público se persigue recortando partidas directamente vinculadas con derechos sociales de amplias mayorías, a pesar del enorme fraude fiscal de grandes capitales (en España se estima en 80 mil millones de euros). En nombre de la “eficiencia” se ponen en marcha procesos de mercantilización y privatización: de esta manera, lo que eran derechos se convierten en mercancías, accesibles sólo para quienes tengan capacidad de comprarlos. Asimismo, se añaden otro tipo de intervenciones del Estado como el retraso en la edad de jubilación, la reducción de salarios, la reducción del seguro por desempleo, la limitación o eliminación de beneficios sociales y laborales, entre otros.
Las instituciones políticas comienzan a sufrir una crisis de legitimidad, reduciéndose la afección social y la participación electoral. Entre 1980 y 1995 disminuyeron los niveles de participación electoral en AL (Lavezzolo, 2006), mientras que en 2012 en las elecciones griegas un 45% del electorado se abstuvo de votar, un 44% lo hizo en las del Principado de Asturias y un 37% en las de Andalucía: en todos los casos, los comicios más abstencionistas de la democracia representativa [9].
En AL a finales del siglo pasado entre el 30 y el 40% de la ciudadanía consideraba que el voto no tenía poder de cambio: un “desencanto con la democracia” (Corporación Latinobarómetro, 2004). En 2012 “los políticos” se convirtieron en el tercer problema más importante percibido por la sociedad española (INE, 2013). Analizando este dato en perspectiva histórica, se puede apreciar la evolución del descrédito de “los políticos en general, los partidos políticos y la política” en España (CIS, 2013) [10]:
Parece evidente que lo que el neoliberalismo dejó en América Latina es equivalente a lo que está dejando en el sur de Europa.
Cambio de rumbo, cambio de época
En América Latina, tras el colapso social devenido de décadas de neoliberalismo, varios países emprendieron un cambio de rumbo político y económico, bajo una fuerte presión de unos movimientos populares cada vez más fortalecidos.
Grandes revueltas populares y una sangrienta represión del Estado fueron dando paso, más o menos gradualmente, a la remoción de gobiernos cómplices de la “dictadura de los mercados”, al nacimiento de nuevos sujetos políticos y al inicio de un cambio de rumbo en la región. La intensificación de la lucha social  dio lugar a hechos históricos de rebeldía colectiva, como el levantamiento zapatista en Chiapas en 1994 (gobierno de Salinas de Gortari), las revueltas indigenistas, la toma del Congreso y el establecimiento del “Parlamento del Pueblo” en Ecuador en enero de 2000 (gobierno de Jamil Mahuad), el 19 y 20 de diciembre de 2001 en Argentina (gobierno de De la Rúa), la “guerra del gas” en Bolivia en 2003 (gobierno de Sánchez de Losada), entre otros.
Desde entonces, en estos y otros países latinoamericanos se fueron poniendo en marcha profundos procesos políticos de “desneoliberalización”. A las políticas de desendeudamiento externo, fortalecimiento del mercado interno, sustitución de importaciones o redistribución de riqueza, se fueron añadiendo medidas como la expropiación y re-estatización de empresas públicas, el control político de recursos estratégicos en el territorio, la creación de nuevas instituciones o la transformación de algunas de las existentes. Asimismo, destaca una política internacional de limitación de la incidencia de países centrales [11] e instituciones financieras internacionales en las economías nacionales de la región, y el fomento de una democracia con mayor participación popular.
Este proceso de cambio tuvo como resultado la reversión de algunos indicadores, tendencias y dinámicas socioeconómicas que el neoliberalismo había dejado en herencia en la región.
    •    La creación de empleo mejoró sustancialmente desde el período postneoliberal en la región. El nivel de desempleo en AL y el Caribe alcanzó en 2012 el 6,4% de la población activa (su mínimo en 22 años, con la creación de más de 30 millones de puestos de trabajo), acompañado por una expansión del 3% del empleo asalariado formal cubierto por la seguridad social y un aumento de los salarios reales del 3% (OIT & CEPAL, 2012).
    •    El nivel de pobreza en la región pasó del 48,4% en 1990 al 30,4% en 2011; y durante este período la indigencia se redujo del 18,6% al 12,8%. Entre 2002 y 2011 más de 50 millones de personas salieron de la situación de pobreza o indigencia en países de AL (CEPAL, 2012). Entre 2003 y 2009 en Argentina se duplicó la clase media, de 9,3 a 18,6 millones de personas (Banco Mundial, 2012).
    •    El Índice de Desarrollo Humano (IDH) en AL pasó de 0,573 en 1980 a 0,704 en 2010 (PNUD, 2010). Argentina alcanzó en 2011 un nivel de desarrollo humano “muy alto”, mientras que Uruguay, Brasil o Ecuador se posicionaron como países con desarrollo humano “alto”  (PNUD, 2012)
    •    Indicadores relacionados con derechos sociales como la educación y la sanidad también pueden ilustrar esta evolución: la esperanza de vida y el nivel de alfabetización en AL crecieron como media un 9% y un 10%, respectivamente, entre 1990 y 2010 (PNUD, 2012).
También, se ha incrementado en la región la participación en procesos electorales y el apoyo social a las instituciones políticas. Los gobiernos que oficiaron este cambio de rumbo fueron revalidados por amplias mayorías repetidamente en las urnas. Por otra parte, bajo el liderazgo principalmente de Brasil y Venezuela, se fueron retomando lazos solidarios y reforzando la integración regional: además del aumento del comercio, la cooperación y las inversiones Sur-Sur, durante este período se crearon espacios, agendas, posiciones y demandas comunes entre varios de los Estados latinoamericanos.
Las políticas en la región están redefiniendo una nueva ecuación entre mercado, Estado y sociedad, lo que implica una reconfiguración de los pilares elementales de la convivencia. Esta redistribución del poder tiene como correlato una fuerte presión de los poderes económicos nacionales y transnacionales (justamente, quienes bendijeron y se beneficiaron de los años de neoliberalismo), generalmente apoyados por las corporaciones concentradas de comunicación [12]. El permanente intento de desestabilización de estos procesos políticos forma parte del accionar de las clases dominantes, llegando incluso a provocar golpes de Estado (sin militares) contra gobiernos electos [13].
Otro hecho relevante de este proceso en AL es que la política va volviendo a ocupar la centralidad, mientras que una parte creciente de la ciudadanía exige un espacio en la toma de decisiones políticas, en los últimos años se ha extendido un profundo debate ideológico en amplias capas de las sociedades de la región (CEPAL, 2012).
Estos procesos, llenos de retos y contradicciones, tienden a una reapropiación de la soberanía económica y la independencia política. Y, aunque sería arriesgado valorar su evolución futura, hasta el momento están teniendo como resultado mejoras en las condiciones de vida de amplias mayorías sociales. Además, están contribuyendo a quebrar la ortodoxia de la cultura global, el pensamiento único y la arquitectura socioeconómica que la globalización neoliberal había dejado en herencia.
Recordar, aprender y seguir actuando
La observación de la historia latinoamericana reciente permite comprender el potencial de destructividad del neoliberalismo y lo determinante de las luchas sociales en el territorio para erradicar el modelo. Cuando el sur de la Eurozona está iniciando su propia “década perdida”, se hace necesario revisar esta historia y aprender de lo sucedido en otras partes del planeta que han sido sometidas al mismo modelo que la Troika, Alemania y las instituciones políticas de la periferia europea presentan como inevitablemente dominante.
Pocas dudas caben de lo que sucederá en el sur de Europa si esta deriva continúa. Cuanto más arrastre el poder económico al poder político-institucional, cuanto más se avance en este camino neoliberal, más destrucción económica, social y medioambiental será producida; y más tiempo y esfuerzo colectivo será necesario para reconstruir la justicia social, la independencia económica y la soberanía política de los países.
El hecho de que esta región parta de una situación de bienestar material significativamente mayor al de AL durante la “década perdida” no significa que el daño vaya a ser menor, sino que la caída es desde un punto más elevado, y el menoscabo social y económico será mucho más abrupto.
Las transformaciones políticas, la conquista y reconquista de derechos o las mejoras sociales no se alcanzan a partir de las concesiones y la resignación voluntaria de privilegios de las clases dominantes. En este contexto, la construcción y el sostenimiento de un modelo alternativo más justo y equitativo parece únicamente posible a partir de las luchas y el conflicto social por una redistribución del poder político.
América Latina está aprendiendo de un pasado al que sus mayorías no quieren regresar. Parte de la ciudadanía, la sociedad civil, organizaciones, colectivos y movimientos sociales del sur de Europa están asumiendo el desafío de cuestionar la esencia del poder político-institucional, plantar cara al neoliberalismo, empezar a organizarse y a transitar una etapa de luchas y resistencias emancipadoras que se tornan imprescindibles.
Notas:
[1] Los países de América Latina han sufrido cuatro crisis de la deuda. La primera, en 1826 y se prolongó hasta la mitad del siglo XIX; la segunda se inició en 1876 y terminó a inicios del siglo XX; la tercera, durante los años 30. La cuarta es la que dio comienzo en 1982
[2] En concepto de “servicio de la deuda”, entre 1982 y 2000 América Latina devolvió 1.452.000 millones de dólares. En 1982 el total de la deuda de la región se elevaba a 333.200 millones de dólares.
[3] Evolución de la deuda externa en algunos países de América Latina y el Caribe y en el conjunto de la región, expresado en millones de dólares.
[4] Algunos ejemplos de dictaduras cívico-militares en la región durante los años 70 y parte de los 80: Augusto Pinochet en Chile (1973-1990); Proceso de Reorganización Nacional en Argentina (1976-1983); Aparicio Méndez en Uruguay (1976-1981) y Gregorio Álvarez (1981-1985); Aldredo Stroessner en Paraguay (1954-1989); Hugo Banzer en Bolivia (1971-1978).
[5] PIGS (“cerdos”) es un acrónimo que comenzaron a utilizar algunos grandes medios de comunicación británicos y estadounidenses para hacer referencia al grupo de países periféricos de Europa: Portugal, Irlanda, Grecia y España.
[6] Esto no es así para Alemania, que desde el estallido de la “crisis financiera” se financia en los mercados internacionales a coste cero e incluso negativo. Es Alemania la beneficiaria de la crisis y del euro: “El crecimiento alemán se ha logrado empeorando las condiciones laborales y sociales para incrementar sus precios menos que los demás países de la zona euro, y obtener grandes superávit en su balanza de pagos que, sin el euro, no hubieran sido posibles ya que habrían provocado un reajuste de las monedas” (Zafiur, 2013).
[7] Seguramente, el caso más flagrante de este tipo de precarización sea el de las zonas francas, territorios con condiciones legales, fiscales, laborales y medioambientales muy ventajosas para la producción y la exportación de mercancías. En 1992 América Latina contaba con 124 zonas francas en su territorio.
[8] A la reforma laboral impulsada por el Gobierno del Partido Popular (Real Decreto-ley 03/2012), hay que añadirle la promovida por el anterior Gobierno del Partido Socialista (Real Decreto-ley 10/2012). 
[9] Asimismo, la orientación del sufragio no determina el rumbo de la política económica, lo que supone una pérdida de calidad democrática y una extensión de la frustración política. En el Estado español la primera batería de medidas neoliberales antisociales fueron puestas en marcha por el Partido Socialista, con un recorte de gasto público de 15 mil millones de euros a mediados de 2010. Posteriormente, el Partido Popular intensificó y profundizó esta deriva política.
[10]Medido en porcentaje de multirrespuesta. Pregunta: cuáles son los tres principales problemas que existen actualmente en España.
[11] Sobre este punto debe añadirse que la política exterior de EEUU, el país históricamente con mayor injerencia externa en la región, a partir de 2001 se centró mucho más en el control de Oriente Medio, facilitando que un bloque de países latinoamericanos limitaran su incidencia imperialista.
[12] Además de grupos multimedia transnacionales como CNN, Fox o Prisa, que critican de manera sistemática y sesgada estos procesos en América Latina, se añaden corporaciones nacionales que adoptan un abierto papel de oposición política, como Rede Globo en Brasil, Globovisión en Venezuela, Clarín en Argentina, entre otros.
[13] Por ejemplo, el “golpe de Estado parlamentario” en Paraguay en 2012 o el “golpe de Estado judicial” en Honduras en 2009 que terminaron con el derrocamiento de Lugo y Zelaya, respectivamente, o los fallidos “golpe de Estado mediático” en Venezuela en 2002 o el “golpe de Estadopolicial” en Ecuador en 2010.
Ilustración: libertaddigital.com