lunes, 30 de mayo de 2016

Aviso a los lectores

 Queridos lectores este Blog permanecerá sin renovaciones periódicas 
desde el 1 de Junio hasta el 10 de Julio.
Desde ya muchísimas gracias por acompañarnos durante todo el resto del año.

 
"Proyecto Lemu" 
Epuyen - Chubut - Patagonia Argentina

"El capitalismo hoy es una distopía: bancos y tecnológicas se alían para explotarnos"

'La locura del solucionismo tecnológico' convirtió a Morozov en el crítico más punzante de Silicon Valley. Advierte ahora del futuro que nos espera y de las opciones para cambiarlo

Evgeny Morozov es uno de los autores fundamentales a la hora de entender cuál es el cambio de modelo económico y tecnológico en el que estamos inmersos. En ensayista de origen bielorruso sacudió las convicciones del sector con su primer libro, 'El desengaño de Internet'. Con el segundo, 'La locura del solucionismo tecnológico', señaló con acierto y profundidad una serie de puntos críticos respecto de la mentalidad, las ideas y los objetivos de las empresas tecnológicas, del mundo que rodea a Silicon Valley y el entorno político-económico que lo alienta. El Confidencial ha conversado con él acerca de las implicaciones de la revolución tecnológica que nos espera.

PREGUNTA. El capitalismo suele decir de sí mismo que es ante todo pragmático y que su meta es generar beneficios, pero las empresas tecnológicas tienen cada vez mayor componente utópico. ¿Silicon Valley es la utopía de los ricos?
RESPUESTA. La razón por la cual las empresas tecnológicas tienen un componente utópico en su retórica actual es porque están cada vez más cerca de hacerse cargo de las prestaciones privatizadas del estado: salud, educación, transporte, etc. Sin esa retórica utópica, su propuesta sería como la de una privatización en esteroides, por lo que las firmas tecnológicos utilizan esa retorica de que van a arreglar los problemas del mundo como justificación.
P. Entre los amantes de la tecnología hay mucho fanático. Su fe en ella es tan firme como la de las personas religiosas.
R. Bueno, ciertamente hay algunos. Basta con echar un vistazo a la Universidad de la Singularidad, por ejemplo, donde la gente paga honorarios enormes para escuchar relatos de ciencia ficción que empaquetan como habilidades esenciales. Pero de nuevo hay que diferenciar entre el discurso y las prácticas, que no coinciden. El discurso empleado por las firmas tecnológicas a menudo encubre sus metas de negocio reales, en las que los usuarios son tomados como tontos útiles que potencian los objetivos de las empresas. Todo se resuelve con Google y Amazon desplazando a las bibliotecas y oficinas de correos
P. ¿Las empresas tecnológicas son parte de una nueva etapa del capitalismo? ¿Estamos entrando en una era en que finanzas y tecnología se alían y eso transformará nuestras sociedades? ¿Son la vanguardia del capitalismo contemporáneo?
R. He estado defendiendo esa idea durante algún tiempo, pero no llamaría hoy a eso capitalismo. Algunos hablan de post-capitalismo... Pero el post-capitalismo puede significar dos cosas: una utopía del conocimiento y de la automatización que empoderará a las personas o una distopía neo-feudal en la las firmas tecnológicas y los bancos unan sus fuerzas para explotar a todo el mundo, de modo que los servicios estén totalmente privatizados y tengamos que pagar por todo con nuestro dinero o nuestros datos. En este sentido, sí, puede ser la forma más avanzada del capitalismo contemporáneo, lo que también significaría su fin. Regresaríamos a la era de los rentistas, lo que significaría que ellos no sólo tendrían en su mano los datos, sino también la llave del poder sobre las infraestructuras que los recogen. Estos son los fundamentos del neo-feudalismo.
P. Una dificultad enorme frente al mundo tecnológico es que refuta cualquier crítica desde lo personal, insistiendo que quienes se levantan contra él son personas atrasadas que no entiendem el mundo tal y como es ahora. Si se cuestiona la tecnología, se cuestiona el progreso en sí mismo. Es difícil ser crítico en este entorno, ¿no?
R. Bueno, puede ser. Pero todo depende de que se construyan alianzas con otras fuerzas y otros movimientos. Si bien la mayoría de las personas aceptan la tecnología, hay otras muchas que parecen tener dudas sobre el capitalismo, y el auge de Bernie Sanders y Jeremy Corbyn en el Reino son algunos ejemplos. El truco consiste en revelar que bajo la capa tecnológica hay intereses y conflictos de la vida económica y política: si bien la tecnología puede ser aceptada como incuestionable, se puede mostrar que hay un proyecto político muy amplio detrás de ella.
La industria de la tecnología echa una mano al estado de bienestar en ruinas al tiempo que erosiona sus bases
P. Empresas como Uber o Airbnb sólo pueden prosperar en un entorno socialmente deteriorado y en el que Estado de bienestar deja de ejercer sus funciones. ¿Su idea es sustituir los servicios que los estados prestan por soluciones tecnológicas en salud, bienestar, empleo, etc. que ellos aportan?
R. Esa es una de las razones, sí. El Estado se comprime por la contracción del crédito y por la austeridad y hay poco dinero para financiar y ampliar los servicios básicos, para dar respuesta a imperativos de seguridad, como las amenazas terroristas, o para solucionar el problema de los refugiados. En estas condiciones, la industria tecnológica ofrece una serie de soluciones convenientes para los políticos: por fin, alguien puede ayudar a proporcionar servicios subvencionados (todo se resuelve con las comunicaciones y con Google y Amazon desplazando a las bibliotecas y oficinas de correos), que parecen bastante avanzados. Los análisis de datos, aplicados a la salud pueden ayudarnos a llevar nuestro modelo hacia la prevención, desplazando los costes de mantenerse saludables a los ciudadanos y además justificar esto como una innovación disruptiva. La industria de la tecnología ofrece algo parecido a una subvención, echando una mano al estado de bienestar en ruinas, al tiempo que erosiona sus bases.
P. Ha criticado la comprensión que la izquierda ha hecho de la red y de los datos, porque los ven como una plataforma fantástica de difusión y de colaboración. ¿Cuál es su error? ¿No darse cuenta de que Silicon Valley está acumulando cada vez más poder en sus manos? ¿No ver el asunto desde un punto de vista político?
R. La izquierda ha dejado de hacer preguntas acerca de la tecnología y la economía, por ejemplo cómo van la automatización y la robotización van a afectar a los trabajos o qué contribución hacen los datos agregados a la economía productiva o qué régimen jurídico debe favorecerse para asegurarnos de que no terminamos con los bancos y las firmas de Wall Street usuparndo la capacidad productiva de la economía, convertidos en parásitos que se alimentan de los productores reales. Estas preguntas no se hacen, por razones que son en parte históricas y en parte tácticas, ya que la izquierda prefiere celebrar la existencia de los movimientos sociales y de su poder para asaltar los cielos con tecnologías que pueden serles de ayuda para el crowdfunding o para evitar la hegemonía mediática de los poderosos. Esto es cierto, pero les priva de la capacidad de comprender el verdadero rostro del enemigo con el que tendrán que luchar una vez que lleguen al poder: Google, Facebook, Amazon y Twitter no son sus amigos, aun cuando puedan serles útiles para hacer campaña.
Esta es una transición neofeudal enmascarada como un avance hacia el progreso tecnológico, la innovación disruptiva y demás
P. Me preocupa especialmente la cultura en este contexto, entendida como espacio de transmisión de pensamiento crítico. Desde la masificación de la red, la cultura se ha convertido en un lugar de dos direcciones. Los creadores visibles son mucho más visibles que antes, pero la gran mayoría se han convertido en invisibles. ¿Qué consecuencias tiene esto en el terreno político y en el de transmisión de ideas?
R. Aquí tengo una opinión muy vulgar: el dinero da forma a la salud y a la vitalidad de la cultura. Ahora que muchas instituciones -universidades, bibliotecas, museos, archivos– carecen de fondos debido a la austeridad y que no pueden ejercer el papel de curadores, tienen que justificar lo que hacen desde el argumento de que generan beneficios económicos. Esto no es un desarrollo saludable, especialmente ahora que sus audiencias pueden ser contadas y medidas y que se les puede acusar de no ganar suficiente dinero. A cambio, tenemos estos nuevos curadores algorítmicos como Facebook, que pretenden ser neutrales y no lo son, y que hacen mucho más dinero que todos ellos juntos alimentando contenido con el que es fácil hacer clic pero que no nos hace plantearnos nada ni política ni intelectualmente.
P. Le cito: “Cuando el Tío Sam nos dice que nos callemos, es censura; cuando lo hace Apple, es apenas una cláusula contractual perdida en alguno de los términos del servicio (que, por cierto, nunca leemos)”. ¿Estamos viviendo la transferencia del control de las manos estatales a las empresariales? ¿Nuestra vida va a estar determinada no por la política, sino por una serie de contratos individualizados (con Uber, Apple, Google, etc.)?
R. Sí, y para mí esto es un sello distintivo de esta transición neo-feudal enmascarada como un avance irresistible hacia el progreso tecnológico, la innovación disruptiva y demás. Bajo el feudalismo no hubo igualdad ante la ley, sino que todo estaba determinado por las relaciones y las jerarquías y la soledad de cada uno frente al sistema. Ahora, con el auge de la economía de la reputación, justificada como una forma de reducir los costos de transacción (Uber simplemente puede deshacerse de los conductores y pasajeros con puntuaciones bajas), hemos regresado al feudalismo, y ya no podemos estar seguros de nada salvo que hayamos acumulado suficiente reputación para el resto de la red. No hay mejor manera de garantizar la complacencia con el sistema.
Así funciona el neoliberalismo: en lugar de regular a las empresas, sobrerregula al individuo.
P. Se dice del big data que es el futuro instrumento de solución de problemas, ligado a la predicción y a la previsión. Al margen de otras cuestiones, ¿no se le podría criticar señalando que no se trata de un sistema eficiente, sino de un instrumento más? ¿Qué es otro medio, y no la panacea?
R. Podemos, sí, y está bien hacerlo, pero también creo que otro tipo de crítica es más productiva: tenemos que entender quiénes son los dueños de los datos -en su mayoría empresas- y cómo el sistema de propiedad va a crear nuevas dependencias y relaciones de poder. También limitará la utilidad del big data y de los sistemas de inteligencia artificial que construyan, ya que los ciudadanos nunca conseguirán controlarlos: las empresas van a estar siempre por delante de cualquier esfuerzo para contener su expansión. Lo que necesitamos son big data e inteligencia artificial que trabajen en interés de los ciudadanos, y la única manera de hacer posible esta transición es trabajar con instituciones intermedias como las ciudades que, al fin y al cabo, son las que poseen las infraestructuras a través de las cuales estos datos se recogen.
P. Los cambios también se están produciendo en las personas. Hay una ideología del bienestar, de la autoobservación, de la medición constante y del pensamiento positivo, que se asemeja más a un nuevo protestantismo que a una solución a problemas reales de nuestras vidas. ¿Estás de acuerdo?
R. Bueno, así es como funciona el neoliberalismo: se da cuenta de que el sistema capitalista está en crisis profunda -no hay más que ver problemas como el calentamiento global, la obesidad o la contaminación- pero, en lugar de regular a las empresas, opta por que sea el individuo el que asuma los costes de cambiar su comportamiento como usuario del sistema: vivir de manera más responsable, consumir de manera diferente y así sucesivamente. De ahí el lema: desregular la industria, pero sobrerregular al individuo. Así es como se propaga el neoliberalismo y la industria de la tecnología es fundamental para este proceso, ya que permite vigilar y actuar sobre las personas en formas que antes no estaban disponibles.
Cualquier valor que se interpone en su camino, como la dignidad y la autonomía, tiende a ser aplastado
P. Afirma que “el problema con los ingenieros no es que sean conservadores, sino que no lo son en grado suficiente. Para ellos, todo es negociable, incluso la dignidad y la autonomía”. ¿No es ese el problema del capitalismo actual, que se ha convertido en revolucionario?
R. Sí, creo que existe el peligro de esta alianza entre la racionalidad tecnocrática, que se nutre del positivismo y del rechazo del valor del conocimiento y de las experiencias negativas, y la racionalidad neoliberal, que básicamente se deshace de cualquier cosa que se interponga en el bienestar de las grandes empresas. En realidad es este proyecto, la promoción de los intereses de las corporaciones, el que considero que es el verdadero objetivo del neoliberalismo; en ocasiones puede coincidir con una creencia en el libre mercado, pero las corporaciones pueden prosperar, y de hecho prefieren prosperar, en los mercados que no son competitivos ni libres. Por lo tanto, cualquier clase de valor que se interpone en su camino, como la dignidad o la autonomía, tiende a ser aplastado. En ocasiones esto tiene ventajas, ya que muchos valores que son abiertamente conservadores y que representan la base de la dominación, como el patriarcado o la discriminación por edad, también pueden ser eliminados, tal y como Marx señaló hace mucho tiempo. Pero esta es una razón bastante pobre para dejar que el capitalismo pase como un bulldozer por encima de todas las prácticas y de los valores sociales. Mi miedo es que al abrazar la tecnología ha encontrado una nueva manera de justificar su proyecto.

Fuente: El Confidencial - Imagenes: ‪blogs.publico.es‬ - ‪latorredebabel.wordpress.com‬

“El desarrollo sostenible es un eslogan”

Luna Gámez - La Marea

El protagonista de hoy elige realizar la entrevista en Les délices du fournil (las delicias del horno), un pequeño local que ofrece servicio rápido de bocadillos, croissants y cafés en pleno corazón del barrio latino de París. Con los videoclips de éxito del momento de fondo y mientras bebe de su copa de vino tinto, –experto en filosofía económica y e impulsor de la teoría del decrecimiento– relata cómo su experiencia de vida con comunidades ajenas al desarrollismo, primero en Laos y luego en África, le llevó a perder la fe en la economía, historias que él explica en La sociedad de la abundancia frugal, uno de sus últimos libros traducidos al español. Para Latouche, un académico parisino de pelo canoso y sonrisa afable, la sociedad del crecimiento reposa sobre la acumulación ilimitada de riquezas, destruye la naturaleza y es un generador de desigualdades sociales.

El mantra central de quienes actualmente gobiernan el mundo es el desarrollo económico exponencial y el aumento de la productividad laboral aunque eso conlleve el recorte de derechos. Muchos son los que celebran el recién aprobado proyecto del Banco Central Europeo para inyectar mensualmente 80.000 millones de euros al mes para reavivar el crecimiento de la economía europea. Sin embargo, este defensor del decrecimiento económico considera que la solución reside en vivir de otra forma para vivir mejor. Para Latouche, el altruismo debería sustituir al egoísmo, el placer del ocio a la obsesión por el trabajo, la importancia de la vida social al consumo desenfrenado y lo razonable a lo racional.
¿Qué le hizo perder la fe en la economía y buscar nuevas alternativas a través de la filosofía económica?
Cuando vivía en Laos estuve con comunidades que trabajaban unas cinco horas por día y el resto del tiempo lo dedicaban a divertirse, a plantar, a cazar, a pescar, y ahí me di cuenta de que el desarrollo iría a acabar con esta forma de vida feliz y transformaría a estas personas en subdesarrollados. El desarrollo colonizaría su imaginario, creándoles necesidades externas y destruyendo el equilibrio de sus sociedades. Cuando hablo de colonizar el imaginario es porque parto de la idea de que la economía es una forma de colonizar el imaginario, como ha sido la religión en los momentos en que los conquistadores invadieron otros países. Esta experiencia me permitió comprender que la economía es una forma de religión y que el desarrollo es una forma de occidentalización del mundo que toma el relevo de la colonización por otros medios.
¿Fue en este momento en el que comenzó a pensar en la necesidad del decrecimiento?
No, yo no utilicé el término decrecimiento hasta el 2002, cuando organizamos el gran coloquio Deshacer el desarrollo, rehacer el mundo (Défaire le développement, refaire le monde) en la sede de la UNESCO en París. En el 64 yo me fui a África como un verdadero misionario del desarrollo, aunque estaba inscrito en el partido comunista y me consideraba marxista, en el 66 llegué a Laos y a mi vuelta a Francia comenzó mi crítica a la economía política y mi trabajo en la epistemología económica. Ahí nació una reflexión durante décadas y comenzó mi crítica al desarrollo como una forma de occidentalización del mundo.
¿Como definiría el decrecimiento?
Yo no lo definiría. Es un eslogan que ha tenido una función mediática de contradecir otro eslogan. Es realmente una operación simbólica imaginaria para cuestionar el concepto mistificador del desarrollo sostenible. El concepto de decrecimiento llegó por azar y por necesidad.
¿Qué es para usted el desarrollo sostenible?
El desarrollo sostenible es eso, un eslogan. Es el equivalente del TINA de Margaret Tatcher, There Is No Alternatives, que viene a decir que no hay alternativas al liberalismo económico. El desarrollo sostenible fue inventado por criminales de cuello blanco, entre ellos Stephan Schmidheiny, millonario suizo que fundó el Consejo Mundial para el Desarrollo Sostenible (World Business Council for Sustainable Development), el mayor lobby industrial de empresas contaminantes, y que fue acusado del homicidio de miles de obreros en una de sus fábricas de amianto. También su amigo Maurice Frederick Strong, un gran empresario del sector minero y petrolero que, paradójicamente, fue el secretario general de la Conferencia de Naciones Unidas para el Medio Humano, donde se abrió la reflexión para que 20 años más tarde, en la Cumbre de la Tierra de Rio 92, se presentase oficialmente el término desarrollo sostenible. Ellos decidieron vender el desarrollo sostenible igual que vendemos un jabón, con una campaña publicitaria extraordinaria, excelentemente sincronizada y con un éxito fabuloso. Pero no es más que otra vertiente del crecimiento económico.
En algunos momentos afirmó que la economía es la raíz de todos los males y que es necesario salir de ella y abandonar la religión del crecimiento, pero, ¿cómo se abandona una fe cuando se cree en ella?
No existe una receta. Yo me convertí en decrecentista en Laos y la mayoría de la gente de mi grupo han tenido experiencias parecidas a las mías de contacto con sociedades no desarrollistas que les han hecho abrir los ojos. No nacemos decrecentistas, nos convertimos en. Al igual que no nacemos productivistas, sin embargo nos convertimos rápidamente porque vivimos en un ambiente en el que la propaganda productivista es tan tremenda que la colonización del imaginario se produce al mismo tiempo que aprendemos la lengua materna. Desintoxicarse después depende de las experiencias personales. Un crecimiento infinito en un planeta finito no es sostenible, es evidente incluso para un niño, pero no creemos lo que ya sabemos, como dice Jean-Pierre Dupuy, un amigo filósofo. El mejor ejemploes la COP21, donde se hicieron maravillosos discursos pero que no darán casi ningún fruto, por eso yo creo en lo que yo llamo la pedagogía de las catástrofes. Creo que es lo único que presiona a salir a cada uno de su caparazón y pensar.
¿En qué consiste la pedagogía de catástrofes?
La gente que se ve afectada por alguna catástrofe comienza a tener dudas sobre la propaganda que difunden las televisiones o los partidos políticos, sean de izquierda o de derechas, y ante las dudas pueden ir en busca de alternativas y aproximarse al decrecimiento. Es necesario que haya una articulación entre lo teórico y lo práctico, entre lo vivido y lo pensado. Aunque tengas la experiencia, si no creas una reflexión puedes caer en la desesperación, en el nihilismo o en el fascismo, por ejemplo. Por tanto, son necesarios esos dos ingredientes, pero no hay receta para combinarlos.
Usted habla que no hay que crecer por crecer, igual que no hay que decrecer por decrecer, ¿en qué deberíamos crecer y en qué decrecer?
Hacer crecer la felicidad, mejorar la calidad del aire, poder beber agua natural potable, comer carne sana, que la gente pueda alojarse en condiciones aceptables… Vivimos en una sociedad del desperdicio que genera numerosos desechos, pero donde muchas de estas necesidades básicas no están satisfechas. Salir de la ideología del crecimiento supone una reducción del consumo europeo hasta alcanzar una huella ecológica sostenible, esto supone reducir en un 75% nuestro consumo de recursos naturales. Pero no somos nosotros los ciudadanos los que debemos reducir nuestro consumo final, sino el sistema. Por ejemplo, el 40% de la carne que se vende en los supermercados va a la basura sin ser consumida. Esto conlleva un desperdicio enorme y una alta huella ecológica. En un país como España, hasta el año 70 la huella ecológica era sostenible, y si todos hubiesen seguido viviendo como los españoles de aquel entonces tendríamos un mundo sostenible. Sucede que los españoles no han pasado a comer el triple de cantidad, sino el triple de mal. En la década de los 70 las vacas todavía se alimentaban de hierba pero ahora comen soja, que se produce en Brasil, quemando la selva amazónica; después es transportada 10.000 kilómetros, se mezcla con harina animal y se hacen piensos con los que las vacas se vuelven locas. Por tanto la huella ecológica de un kilo de ternera hoy supone 6 litros de petróleo, y pasa igual pasa con la ropa y con el resto de bienes. Vivimos en la sociedad de la obsolescencia programada, cuando en lugar de tirar deberíamos reparar y de esta forma podríamos decrecer sin reducir la satisfacción.
Hasta hace poco las llamadas economías emergentes, como China o la India, crecían con fuerza e imparables, pero ahora viven un periodo de desaceleración y en algunos casos hasta de recesión, como es el caso de Brasil, ¿podríamos tener la esperanza de que surgiesen alternativas de decrecimiento en estos países?
En teoría sí, la crisis podría ser una oportunidad para buscar nuevas alternativas porque la crisis es un decrecimiento forzado, pero la paradoja es que la colonización del imaginario por la sociedad del crecimiento es tal que la única obsesión de los gobiernos es volver al crecimiento, cuando en realidad la herramienta clave debería ser la sabiduría. La preocupación actual tanto de Brasil como de China es cómo retomar el crecimiento, se han convertido en toxico-dependientes, drogados por el crecimiento.
¿Cree que las iniciativas del decrecimiento vendrán de países en situaciones de crisis o de países menos absorbidos por el desarrollo?
Puede venir de ambos, pero ya que somos los occidentales los responsables de esta estructura, es de aquí de donde debería partir la desoccidentalización el mundo. Nosotros lo intentamos desde el movimiento del decrecimiento pero por el momento no tenemos un verdadero impacto sobre la realidad, solo a nivel micro, con iniciativas como las cooperativas de productores locales, que son pequeñas experiencias de decrecimiento a nivel local, de las cuales conozco muchas iniciativas interesantes en España.
¿Cree que serán los ciudadanos quienes impulsen el decrecimiento o será una iniciativa de los gobiernos?
Vendrá del pueblo, está claro, de los gobiernos por supuesto que no. ¿Por qué cree que los nuevos partidos políticos que están naciendo en Europa no abordan la óptica del decrecimiento? Por miedo. Tienen miedo a no ganar los votos suficientes para llegar al poder.
Usted afirma que vivimos en un mundo dominado por la sociedad del crecimiento que genera profundas desigualdades ¿de qué forma esto puede afectar a los ciclos migratorios?
La lógica de la sociedad de crecimiento es destruir todas las identidades. El problema de las migraciones es un problema muy complejo, ahora hablamos de millones de sirios desplazados pero antes de que acabe este siglo habrá 500 o 600 millones de desplazados, cuando ciudades enteras como Bangladesh o millones de campesinos chinos vean sus tierras inundadas por la subida del nivel del mar. Al aumentar las catástrofes del planeta, los migrantes ambientales aumentarán también. Donde yo tengo más experiencia de campo es en África y allí he observado que no es la pobreza y la miseria material lo que provocan las migraciones, es la miseria psíquica. Cuando yo comencé a trabajar en África hace una veintena de años no había existencia económica, igual que tampoco hay hoy. Toda la riqueza económica africana representa el 2% del PIB mundial según las estadísticas de la ONU, la gran mayoría representa la masa de petróleo nigeriano. De esta forma tenemos 800 millones de africanos que viven fuera de la economía, en el mercado informal. Al principio, cuando yo iba a África había buen ambiente, mucho dinamismo, la gente quería transformar sus tierras, había muchas iniciativas, pero han desaparecido. La última vez que fui los jóvenes ya no querían luchar más contra el desierto, ahora lo que quieren es ayuda para encontrar papeles e ir a Europa, ¿por qué? No es porque ahora sean más pobres que antes, es porque hemos destruido el sentido de su vida. Los últimos 10 o 20 años de mundialización tecnológica han representado una colonización del imaginario 100 veces más importante que los 200 años de colonización militar y misionaria. Se les crean nuevas necesidades, en la tele se les venden las maravillas de la vida de aquí y ellos ya no quieren vivir allí.
¿Diría usted que esto representa una crisis antropológica?
Sí, el crecimiento es una guerra contra lo ancestral. El verdadero crimen de occidente no es haber saqueado el tercer mundo, si no haber destruido el sentido de la vida de esta gente que ahora adoran al espejismo del desarrollo.

Los ecosistemas, fundamentales en la gestión y conservación del agua en Latinoamérica

Los ecosistemas cumplen funciones de regulación y purificación del agua, e influyen decisivamente en la cantidad y calidad de los recursos hídricos. Es por ello que desempeñan un papel clave para alcanzar una seguridad hídrica que contribuiría a mejorar la salud y bienestar de los habitantes de zonas vulnerables, así como la producción de bienes y servicios y los medios de susbsistencia de la población más desfavorecida.
 
El informe “Agua y ecosistemas” analiza la necesidad de reconocer el papel de los ecosistemas en la gestión y los distintos usos del agua en América Latina
Paradójicamente, a pesar de la importancia que tienen,su sostenibilidad se encuentra en riesgo permanente. Por ejemplo, en Argentina, Chile o Colombia enfrentan amenazas recurrentes, como el avance de la producción agrícola, la explotación minera o la urbanización no planificada.
Aunque la agenda de la gestión integrada de los recursos hídricos (GIRH) ha ido ganando terreno en la región en los últimos años, se necesitan reformas profundas que contemplen la interrelación del agua a nivel social, económico, ambiental, legal y político -a nivel local y nacional.
En este sentido, los expertos coinciden en que se deberán reforzar los mecanismos de gobernanza y fortalecer la participación institucional multisectorial y, al mismo tiempo, incidir en la protección y conservación de los ecosistemas.
El informe “Agua y ecosistemas“, elaborado por CAF -banco de desarrollo de América Latina- con el apoyo de The Nature Conservancy, analiza la necesidad de reconocer el papel de los ecosistemas en la gestión y los distintos usos del agua, y plantea los principales desafíos de los ecosistemas de América Latina. Entre ellos, destacan los siguientes:
    •    Promover conciencia ciudadana sobre el valor de los ecosistemas y la importancia de su protección. El incremento acelerado y desorganizado de la población, así como la integración de la economía regional, han generado condiciones adversas que limitan la capacidad de los ecosistemas de generar servicios hídricos para mejorar el desarrollo humano. En ese sentido, se requiere un mayor compromiso de los ciudadanos para contribuir a su conservación y a un uso más eficiente del agua.
    •    Aumentar las inversiones que se dedican a la gestión y restauración de ecosistemas, ya que actualmente el valor de estos se subestima al momento de analizar proyectos de inversión. Asimismo, su aporte no se ve reflejado en la ecuación de costo del servicio final, por lo que es indispensable conectar al usuario con el ecosistema mediante un pago en la tarifa de agua que garantice su sostenibilidad.
    •    Fomentar el diseño e implementación de políticas,programas y proyectos de desarrollo que tomen en cuenta la depreciación de los recursos naturales. Pese a los esfuerzos realizados por los países de la región en la última década y la tendencia que han mostrado a mejorar los procesos de gobernabilidad de los recursos hídricos, el deterioro de los ecosistemas y sus elementos continúa. Los servicios ambientales debe ser considerados como una variable fundamental en el proceso de planificación y toma de decisiones a nivel institucional, de manera que se pueda medir y reducir el impacto de las actividades económicas sobre los ecosistemas involucrados.
A pesar de que la relación entre agua y ecosistemas es evidente desde el punto de vista técnico, ambas agendas continúan estando separadas. Es importante que los países aumenten sus esfuerzos en la búsqueda de oportunidades para crear sinergias entre ambas agendas, de modo que se haga un uso más inteligente de los recursos naturales que contribuya con el objetivo de garantizar la seguridad hídrica en América Latina.

Fuentes: www.iagua.es - Foto: Lucas Chiappe

Argentina: Rechazan decreto del PRO que crea Consejo de Pueblos Indígenas

Organizaciones y comunidades que conforman el Parlamento de Naciones Originarias de Argentina expresaron su rechazo al Decreto presidencial Nº 672/16 que crea el Consejo Consultivo y Participativo de los Pueblos Indígenas por haber sido elaborado y aprobado sin participación de los pueblos, organizaciones y comunidades indígenas.

Indican que la norma vulnera el Convenio sobre Pueblos Indígenas núm. 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y se trata de un caso de abuso de poder cometido esta vez desde la misma presidencia. Además, ignora las demandas fundamentales formuladas por los pueblos oroginarios en las últimas décadas.
Puntualizan que el decreto no respete el Convenio 169 que en su artículo 6, sostiene que "los gobiernos deberán a) consultar a los pueblos, mediante procedimientos apropiados y en particular a través de sus instituciones representativas, cada vez que se prevean medidas legislativas o administrativas susceptibles de afectarles directamente”.
Las organizaciones exigen la derogación del Decreto y “que se cumplan los pasos que la Constitución Nacional, las leyes y la jurisprudencia exigen. En caso contrario se reservan el derecho de iniciar acciones judiciales a nivel local e internacional.
Los suscritos del documento manifiestan que el Decreto Presidencial Nº 672/16 generará enormes perjuicios al interior de los pueblos indígenas ya que se trata de un nuevo órgano que se superpone con otros órganos satélites del Estado creados en el anterior gobierno.
Urgentes demandas ignoradas
Entre las demandas desatendidas se encuentra el tratamiento de la Ley de Propiedad Comunitaria de la Tierra y el derecho al Consentimiento, Libre, Previo e Informado a través de la realización de la consulta previa que el gobierno está obligado a realizar cuando adopte medidas que afecten a los pueblos originarios.
El decreto que supuestamente busca atender la emergencia indígena en la actual coyuntura soslaya la mayor amenaza a los territorios indígenas, como son los impactos de las industrias extractivas, entre estos los derivados del fracking, la megaminería, el monocultivo de la soja.
Asimismo, la deforestación o desmonte, el desplazamiento de comunidades, el desalojo, la judicialización y los agrotóxicos.
Entre las organizaciones firmantes se encuentran el Consejo Plurinacional Indígena, la Coordinadora del Parlamento Mapuce Chewelche de Rio Negro, la Mesa de Pueblos Originar la ios de la Provincia de Buenos Aires y CABA, Qullamarka Coordinadora de Comunidades y organizaciones Kolla de Salta.
Asimismo, la Unión Indígena del Norte de Salta (UNIS), la Comunidad Indígena de Ojo de Agua de Yavi, la Coordinadora Región Sur América del Enlace Continental de Mujeres Indígenas, y la Organización Social Indígena General Pueyrredón (OSPI), entre otras.

Fuente: Servindi http://www.servindi.org/

Salmonicultura en Chile: esa plaga de langostas que se niega a desaparecer

Todo lo que toca acaba destruido. Así dicen que se comporta esta industria, la que también es señalada por las comunidades del sur como causante del descalabro socioambiental que afecta a las aguas australes. Hoy atraviesa una nueva crisis debido a la proliferación de algas (fenómeno atribuido en último término al cambio climático), situación que ha incidido en la mortandad masiva de ejemplares y el despido de cientos de operarios.
 
El ambientalista Juan Pablo Orrego refiere a ella como una industria contumaz, incorregible pese a lo ocurrido a raíz del virus ISA, crisis que reveló un enorme impacto en nuestro patrimonio natural y que obligó a comprometer millonarios recursos públicos para lograr su recuperación. Pero no hay caso: continúan las denuncias y las sanciones por abusos laborales, por el uso desproporcionado de antibióticos y otras infracciones a la normativa sanitaria y medioambiental. Hoy van por un nuevo rescate, lo que parece más difícil que en años anteriores en vista de su enorme desprestigio y la eventualidad de que los mercados internacionales opten por cerrarle todas las puertas.
¿Se puede sostener en el tiempo industrias tan controvertidas como la del salmón? ¿Qué tan sostenible puede ser una industria que, con toda la mala fama creada en décadas de atentados ecológicos y abusos laborales, puede perfectamente ser acusada de dumping por sus competidores extranjeros? ¿Es sostenible una industria que arriesga el cierre de mercados en el exterior o sufrir un boicot por parte de los consumidores, máxime cuando sus productos son sometidos a un procesamiento que infringe las más mínimas normas sanitarias, medioambientales y laborales?
Difícil. Así como van las cosas, sostiene Juan Pablo Orrego, presidente de la ONG ambientalista Ecosistemas y coordinador de la campaña Patagonia sin Represas, la salmonicultura, la misma que se enorgullece de sus 4 mil millones de dólares en exportaciones al año (la segunda industria exportadora después de la minería del cobre) tiene los días contados, independiente de su grado de incidencia en la putrefacción masiva de las aguas australes como en la severa crisis socioeconómica que de ella se deriva, y que tiene tan a mal traer a las comunidades que tuvieron la mala ocurrencia de darles la bienvenida. Porque es cierto: hoy las comunidades afectadas se lamentan y se quejan de haber sido engañadas con falsas promesas de desarrollo.
“Es una industria que sólo se mantiene con vida gracias al Estado, que la ha mantenido con respiración artificial con recursos de todos los chilenos. Esta industria murió a fines de la década pasada cuando explotó la crisis del virus ISA (la crisis se desató en 2007), y cuando ya destruyeron todo, el Estado le permitió correrse más al sur, a la Patagonia. Ahora están destruyendo las aguas de la Patagonia en Aysén, y cuando hayan terminado de destruirlo todo ahí, entonces pedirán al Estado nuevas concesiones más al sur, en Magallanes, y volverán a destruirlo todo, porque ese ha sido su sello”, sostiene el ecólogo, quien refiere a esta industria como a una verdadera plaga de langostas.

Orrego critica el empecinamiento del actual gobierno, que se dice progresista y más sensible al reto ambiental, al impulsar una serie de inversiones que sólo apuntan a sostener el actual esquema extractivista y primario-exportador.
“Pero yo creo que no sólo la industria del salmón tiene los días contados”, agrega. “Me parece que, en general, el modelo de desarrollo chileno tiene los días contados. Es insostenible, es una locura. Y la Tierra te está diciendo ‘éste es el límite’. El planeta tiene un límite, pero aquí no queremos darnos cuenta, o mejor dicho las autoridades políticas no han querido darse cuenta, pues son cómplices de la codicia de los empresarios”, añade. “Yo antes decía que las autoridades son ‘rehenes’ de estos intereses económicos. Mis estudiantes en la universidad me decían ‘no profe, no son rehenes, porque cualquiera pensaría que son víctimas. Ellos no son víctimas, son cómplices’. ¿Y sabes qué? Pues tienen mucha razón”, señala.
Asimismo, Orrego critica el empecinamiento del actual gobierno, que se dice progresista y más sensible al reto ambiental, al impulsar una serie de inversiones que sólo apuntan a sostener el actual esquema extractivista y primario-exportador: “Estamos en esa fase, la fase que algunos apodan ‘destructiva’. Esta es la fase de la minería, de las plantaciones de pino y eucaliptus, de las salmoneras, de la pesca de arrastre, y todo más encima en un marco de concentración y colusión. Nada que podamos festejar. Pero el otro día escuchaba en el CEP (Centros de Estudios Públicos) al ministro de Energía, Máximo Pacheco, felicitarse por aumentar la infraestructura energética del país. ¿Para qué? Para alimentar a estas industrias de nulo valor agregado, altamente contaminantes, engullidoras de agua y energía a gran escala. ¿Es que acaso Chile seguirá pegado a este modelo?”.
¿Cuál camino entonces? La respuesta de Orrego: “No queda otra que pasar a la fase terciaria, a la etapa del conocimiento, de la innovación para el desarrollo. No hay otra salida. El Estado de Chile no puede seguir haciendo que nada está pasando. Es hora de enfrentar el problema, uno que se explica en términos simples: la humanidad ya está empezando a sufrir un tsunami ecológico de dos siglos de ignorancia, ceguera y codicia. Ahora estamos enfrentando este tsunami propiciado por una economía irracional, por la desidia  de los gobiernos… ¿Qué pasará con el agua? No existe otro país en el mundo que tenga privatizada el 100% de sus aguas. No existe país en el mundo que sea tan irresponsable que tenga el 100% de la generación, el 100% de la transmisión y el 100% de la distribución en manos de trasnacionales y grupos económicos. No existe”.
Una desconfianza nada antojadiza
Puede ser por causa del cambio climático, por la acción ecocida de la salmonicultura, o bien por una combinación de ambas y otras causas. Da lo mismo; el caso es que hoy, en mitad del año 2016, la opinión pública duda de las versiones que entregan los organismos públicos y los empresarios sobre la catástrofe socioambiental que sufre el sur de Chile. En tela de juicio se encuentran las explicaciones oficiales del fenómeno, la vinculación que han hecho los científicos sobre marea roja y mortandad de fauna marina, las labores de fiscalización, las evidencias que probarían el vertido de pescado y químicos lejos de la costa, el interés del Estado por trabajar en pos de una solución, la independencia de los científicos que investigarán el origen de la catástrofe…
¿Es una suspicacia tan antojadiza como infundada? ¿O es que hay méritos de sobra que sirvan de base a tantas sospechas? Según Orrego, existe un extenso historial de connivencia y colusión público-privada que dan sustento y mérito a cualquier sospecha que surja en torno a estos temas. “Después de todos estos escándalos que han salido a la luz pública, parece lógico que es lo que ha estado ocurriendo. Ya lo decía: no son rehenes del poder económico. Son sus cómplices. Saben que sus estudios de impacto ambiental son chantas, que los editan o ‘redactan’, como prefieren decir ellos”, señala. Algo de razón tiene: proyectos como Bocamina 2 de Enel-Endesa, o la explotación minera en Isla Riesco por parte de los grupos Angelini y Von Appen, terminaron ocasionando los daños y alteraciones advertidas en los procesos de evaluación, todos ellos desestimados o subestimados por los inversores. “Algo similar va a ocurrir con Alto Maipo”, alerta el titular de Ecosistemas.
“En 30 años de labor medioambiental, los altos funcionarios públicos y los empresarios nos han tratado de ecoterroristas, ignorantes, desinformados. Sin embargo, cada vez que les hemos advertido de las consecuencias de permitir tal o cual proyecto de inversión, terminamos demostrando que estamos en lo cierto. ¿Qué dijimos que pasaría en el Alto Bío Bío? Instalaron Pangue, Ralco y Angostura, y las comunas de Santa Bárbara y Alto Bío Bío sufrieron un descalabro brutal al punto que hoy tienen los índices más altos de suicidios. Prácticamente triplica la media nacional, sin mencionar que son dos de las comunas más pobres del país y con las tarifas de energía más altas, ambas con las comunidades destruidas de modo irreparable. Estaba clarísimo que ocurriría, pero nadie quiso hacer caso, igual aprobaron el proyecto”, recuerda.
¿Qué grado de responsabilidad le cabe a las salmoneras en esta crisis? “La putrefacción de los mares no es consecuencia de una sola causa, sino una combinación de varias. Los mares experimentan un aumento de la temperatura, favoreciendo la proliferación de algas; está la acidificación de las aguas por exceso de dióxido de carbono en la atmósfera, y está la terrible contaminación de los océanos, donde cabe el vertido en masa de pescado podrido, de químicos, metales pesados, minerales, combustibles y toda clase de desechos… La Tierra tiene umbrales finísimos. Si tu cuerpo sube dos grados de temperatura, tu cuerpo entonces está con fiebre; si baja dos grados, entonces padeces una hipotermia y corres serio riesgo de morir. Es igual”, concluye Juan Pablo Orrego.
Fuente: www.elsoberano.org - Imagenes: www.revistaenfoque.cl - tamtampress.es

domingo, 29 de mayo de 2016

De Agua Zarca a Bhopal, estos 1746 casos, son algunas de las disputas ambientales del mundo

Un equipo de la Universidad Autónoma de Barcelona pone en marcha el Atlas de la Justicia Ambiental, que documenta y da visibilidad a los conflictos ecológicos en todo el planeta.

Lucia Villar

MADRID. -No están todos los que son, pero los que están dan buena muestra del reguero de conflictos medioambientales que, como pequeños tumores, se extienden a lo largo y ancho de un planeta enfermo. 

Algunos son bien conocidos -aunque no por ello están resueltos- como la contaminación del Delta del Níger por las actividades de la petrolera Shell en Nigeria, las miles de víctimas de la catástrofe en la fábrica de pesticidas de Bhopal, en India; el proyecto hidroeléctrico de Agua Zarca, en Honduras, por el que fue asesinada la activista indígena Berta Cáceres y su compañero Nelson García hace sólo unos meses; o la deforestación salvaje de las selvas de Indonesia para producir aceite de Palma. Pero hay cientos de casos más repartidos por otras muchas coordenadas del globo, relacionados con la energía nuclear, la extracción de minerales, la construcción, el acaparamiento de tierras, los proyectos turísticos o la gestión de residuos, entre otros.

“Lo hacemos para demostrar que no son casos aislados, sino que en todos lados cuecen habas. Pero en realidad nadie sabe cuántos conflictos hay en el mundo, cuanto más bajas la escala, más conflictos aparecen”, explica el catedrático en Economía e Historia Joan Martínez Alier. Él es el coordinador del Atlas de la Justicia Ambiental, un proyecto de la Universidad Autónoma de Barcelona con financiación del Consejo de Investigación Europeo puesto en marcha por un equipo de investigadores que pretende documentar y dar visibilidad a una problemática creciente.
Por el momento, el atlas recoge 1746 casos, pero el objetivo, asegura Martínez Alier, es llegar a incluir hasta 3.000 conflictos. “Si miras el mapa China está bastante vacía. No porque no existan conflictos allí, sino porque no damos abasto”, reconoce. El equipo español trabaja en coordinación con investigadores en otros lados del mundo para escoger qué casos se incluyen. No buscan que queden reflejados todos y cada uno, porque saben que eso es inabarcable, sino que haya cierta proporcionalidad entre las diferentes áreas geográficas.
El atlas permite un vistazo general o hacer una búsqueda filtrando por países, por tipos de conflicto, por empresas implicadas o por los diferentes tipos de impactos que han provocado. Cada uno de los casos aparece asimismo documentado con una extensa ficha que incluye fotografías, una descripción general, fechas, actores implicados, consecuencias estudiadas y enlaces de interés. El proyecto contempla también otros mapas específicos sobre casos muy destacados como los conflictos de la petrolera Chevron, el fracking o la extracción de minerales en América Latina.
“Este mapa nos permite poner sobre la mesa la deuda ecológica entre quienes se aprovechan de los recursos y quienes sufren los impactos”, señala Samuel Martín-Sosa, responsable de Internacional de Ecologistas en Acción, que colabora con el proyecto.
Con los casos recogidos hasta ahora, India aparece como el país más afectado, con 223 conflictos, seguido de Colombia (117), Nigeria (73) y Estados Unidos (69). Por tipo de conflicto, es el acaparamiento de tierras el que provoca más problemas, con 454 casos; así como los proyectos mineros (323) o el derecho por el acceso al agua (287). Por empresas, las petroleras se llevan la palma: Shell ha provocado 42 concflictos, Nigerian National Petroleum Corporation 41 y Chevron 31. Pero hay otras como Monsanto, con 20 casos, o las españolas Sacyr (12) y Endesa (10).
60 conflictos en España
En el caso español se han documentado 60 conflictos escogidos en función de su importancia geográfica, su representación histórica o atendiendo a la diversidad de su tipología, explica Amaranta Herrero, coordinadora de los casos españoles. 
“En realidad siempre hay más conflictos de los representados. Cada central nuclear tiene su conflicto, pero no están recogidos todos”, señala Herrero, que advierte de que se debe tomar el atlas como “un botón de muestra” de lo que hay.
Así, en España se han documentado, por ejemplo, los casos de la mina de Aznalcóllar, en Andalucía; el del almacén de gas Castor, en Vinaròs; el de los fosfoyesos radiactivos del polo químico de Huelva; la protección del lobo ibérico, el trasvase Tajo-Segura, los transgénicos en Aragón y Catalunya o el aeropuerto de Ciudad Real.

Fuente: publico.es

sábado, 28 de mayo de 2016

La Invención de la Libertad

Francisco Pastor - ctxt

El autor ofrece en ‘La invención de la libertad’ una teoría del distanciamiento con respecto de nuestros sueños y ambiciones, inspirada en el budismo, pero apoyada sobre pensadores contemporáneos y occidentales.

De una parte, los discursos de la ciencia nos hablan del big bang y de que el universo, en realidad, funciona como la maquinaria de un reloj. Unas causas químicas y físicas lo expandieron, al igual que, quizá, algún día este vaya a contraerse y volver a empezar. Y daremos otra vuelta completa: desde las primeras señales de vida de la Tierra hasta la crisis financiera, global y humana. El destino –uno mecánico, en absoluto mágico o religioso– existe, pero convive con otros discursos: el del follow your dreams, que nos anima a creernos libres y responsables de todo lo que nos ocurra.
Esa paradoja es la que inspira La invención de la libertad, un repaso por el pensamiento contemporáneo que postula que, aunque podemos entender el universo como un organismo, la voluntad existe: la colectiva y la individual. Así lo piensa Juan Arnau, astrofísico y doctor en filosofía sánscrita. “Aceptamos el paradigma de que el hombre es un zombi. Hay una contradicción: nos dicen que somos autómatas y a la vez nos piden que nos entreguemos a una concepción del mundo. Pero, si el universo es ciego, una mera reacción en cadena, no hay nada a lo que adherirnos”, apunta el pensador.
El estadounidense William James, el francés Henri Bergson, el inglés Alfred North Whitehead. Los tres vivieron entre el siglo XIX y el siglo XX y son occidentales, pero conservan ese distanciamiento con la idea de la libertad, tal y como hoy se nos presenta, que Arnau comparte. Y con ellos trabaja este ensayo, que discurre en casi 300 páginas. Aunque el autor del libro pasó por la India gracias a la Agencia Española de Cooperación Internacional, donde mejor desarrolló sus estudios sobre el budismo fue en la Universidad de Michigan: “Newton, Kant y Darwin son el rosario del sentido común actual. Con ellos se perdió un camino, el de George Berkeley [irlandés, del siglo XVIII], que planteaba una relación más oriental entre la mente y el cuerpo. Trabajo con filósofos que, aunque inscritos en nuestra sociedad, siguen ese pensamiento”.
No hace falta salir del Primer Mundo para familiarizarse el distanciamiento que divulga Arnau. “No vemos que nuestra idea de libertad nos convierte en marionetas y autómatas. No somos más libres por cumplir nuestros deseos, sino por verlos desde fuera y reírnos de ellos. 
Si la libertad fuera conquistar los sueños, un bebé satisfecho sería libre”, reflexiona el autor, sentado en la cafetería del madrileño Círculo de Bellas Artes, una mañana de primavera. 
Su teléfono no deja de sonar: si el pensador llegó a soñar con trascender a través de este último trabajo, cualquiera diría que, más que distanciarse del deseo, lo ha cumplido. Y como este, ha publicado más de una decena de ensayos.
“La idea de libertad le viene muy bien a este poscapitalismo duro en el que vivimos. Si decreciéramos en lo económico, viviríamos mucho mejor. No estamos devastando solo al planeta, estamos devastando al hombre”, reflexiona Arnau. El autor denuncia cómo las sociedades occidentales son capaces de incorporar, para sí, algunos elementos del budismo, como los ejercicios del yoga, mientras dejan fuera todo lo que no quieren de él. “Terapias de fin de semana”, califica, con desdén en el gesto. La meditación es otra cosa que él, sostiene, trata de realizar todos los días. También mientras camina: “Contemplar no es lo mismo que analizar, porque la vida no está hecha de partes y el universo no es un sudoku”.
Sueños bursátiles
Mientras, acusa, en Estados Unidos, dos de cada tres transacciones bursátiles son efectuadas por máquinas, sin supervisión humana. Una de cada tres, en Europa. 
“El trading de alta frecuencia es humo. Nos dicen que persigamos nuestros sueños, pero quien posea esa tecnología tiene el poder. Eso genera grandes fortunas, claro, pero no crea riqueza. La economía financiera es una trampa pura, el brazo de la codicia humana”. No hay deseos reales ni deseos creados, recuerda, y mientras el 1% acumula patrimonio a través de este sistema, al 99% se le habla de meritocracia. Un distanciamiento con respecto de nuestros sueños nos ayudaría a denunciar esa paradoja.
Quizá la filosofía ha perdido interés, piensa Arnau, desde que se arrojó durante el siglo XX al estudio del lenguaje, como hizo la escuela del estructuralismo iniciada por Levi-Strauss. Pero las palabras son solo una parte del universo compuesto de impresiones: son estas últimas, y no los átomos, las que levantan el mundo en el que vivimos: “A la ciencia le da miedo lo inmaterial, ¡pero el fotón no tiene masa, y los neutrones tampoco!”. Cuando la España de Zapatero trajo al filósofo de vuelta del extranjero, becado por el Programa Gregorio Marañón –de cuya promoción fue el primero–, Arnau encontró pocos adeptos en la investigación académica a su movimiento contra los números.
El doctor niega que la actual distancia entre las ciencias y las letras esté retomando aquella pugna entre la religión y la ciencia que ocurrió en la Ilustración: aquello fue una cuestión de poder. “Me rebelaría contra los humanistas que aceptan ir a remolque de las ciencias exactas. 
Se abren vías en el mundo científico, y los filósofos vamos detrás. Los tecnócratas le están ganando la batalla a la filosofía”. Si la política se ha espectacularizado –y banalizado, al tiempo–
también lo han hecho hoy algunos pensadores contemporáneos y especialmente mediáticos, como Judith Butler o Slavoj Žižek: “Un filósofo debe transmitir. Si Platón dejó a Aristóteles, mucho me temo que ellos, detrás de sí, solo están dejando tierra”.
Y vivir, recuerda Arnau, a quien un segundo trabajo como padre de familia aparta, ciertamente, del paradigma del filósofo bohemio. “Lo que propone la filosofía, si no es para una inteligencia de la vida humana, no tiene ningún sentido”, anota el doctor. Y superar a Ludwig Wittgenstein o, mejor dicho, acogerse a su pensamiento tardío, cuando este renegó de su Tractatus, dejó el monasterio en el que se había recluido y  se desdijo sobre aquella idea de que la filosofía era historia. “Todos los pensadores han tratado de enterrar la filosofía en algún momento”, ríe Arnau. Él aún no lo ha intentado, pero la relojería del universo acecha y la Historia, según qué concepciones, siempre se repite.


Fuente: decrecimiento.info

Argentina/Minería: Empresarios se esperanzan con reactivar San Jorge

El presidente de la Cámara Argentina de Empresarios Mineros (CAEM), Marcelo Álvarez, aseguró que comenzará a dialogar con autoridades y organizaciones civiles que rechazan la minería –como el proyecto de San Jorge, en Uspallata– para lograr la "licencia social" que el sector necesita para desarrollarse al máximo.
 

La intención de Álvarez de reflotar los proyectos como San Jorge en Mendoza o Navidad en Chubut, se basa en el "potencial geológico argentino", el cual genera "un potencial de crecimiento muy grande" para la sociedad.
En lo que respecta a la "licencia social", significa que se logre el "permiso" de la sociedad para que varios de los proyectos en carpeta se puedan concretar en provincias que restringen la minería metalífera, como es el caso de Mendoza con la ley provincial 7.722.

A partir de las reciente medidas adoptadas por el Gobierno nacional –como la eliminación total de retenciones a la minería– "Argentina se encuentra hoy en un nivel de competitividad, en el que antes no estaba, en comparación con Chile, Perú y otros países de América latina; esto nos permite entrar en igualdad de condiciones frente recursos cada vez más escasos", definió Álvarez.

"La minería tiene una mala percepción en la comunidad y tenemos que partir de esa base para recuperar el diálogo y reconstruir confianza", dijo el titular de CAEM y también directivo de la minera GoldCorp.

La Cámara de Empresarios Mineros estimó que "las inversiones además de inyectar a la economía nacional más de u$s 6.500 millones en impuestos, llegará a los lugares donde menos desarrollo hay dentro de Argentina y en los que la minería "puede ser lo que la agricultura fue para la Pampa Húmeda", en la potenciación de sus recursos naturales.
Por la quita de retenciones a las exportaciones mineras, el Tesoro dejó de percibir u$s 235 millones al año, pero a criterio de Álvarez la medida "nos coloca al mismo nivel de tributación que los países desarrollados y casi al mismo nivel que Chile, Perú y Brasil".
En ese contexto, en los planes del sector, se afianza la idea de retomar un crecimiento que contempla el desafío de dar valor agregado a la materia prima, desarrollar la inversión infraestructura y la necesidad de implementar planes de desarrollo de largo plazo que se deben construir junto al Estado nacional, las provincias y los actores sociales.
También se plantea avanzar en acuerdos binacionales con lógica bioceánica que permita utilizar el Pacífico como salida para determinados productos mineros, ante la realidad que a pesar de tener la misma cordillera con Chile, el vecino país exporta unos US$ 50.000 millones de dólares al año, y Argentina cerró el 2015 con menos de US$ 4.000 millones.
Publicado en: noalamina.org - Imagen: ‪findeblog5.wordpress.com‬596 - ‪cyt-ar.com.ar‬

San Antonio/Patagonia Argentina: Existen fallas y contaminación en un foso de contención de plomo

Su existencia es nociva para la salud porque se aspiran junto al polvo en suspensión. Afectan sobre todo a los niños, en quiénes provocan bajo coeficiente intelectual, dificultades de aprendizaje, dolencias en los riñones y en la médula ósea.

SAN ANTONIO OESTE: Paraje Mancha Blanca. Un estudio técnico realizado por Vialidad provincial determinó que la construcción de la celda que la firma EWS (Ezequiel Walter Silva) está realizando en este paraje para contener el plomo acopiado en el acceso a San Antonio Oeste presenta graves fallas, ya que no posee la capacidad adecuada, y pretende ser recubierta con un material que no garantizará la impermeabilidad exigida, para que el material no filtre su toxicidad.
Esto constituye un nuevo revés para el proceso de saneamiento, ya que la demora en el cumplimiento de esta primera etapa atenta contra el inicio de las otras dos, que son la remoción de la escoria y su traslado al paraje. Estas instancias se calcula que insumirán 10 meses, y aunque EWS gestionó una prórroga ante el organismo internacional que financia las acciones si no superan la fase inicial (que pese a su baja complejidad posee más de un año y medio de atraso) la vigencia del crédito seguirá peligrando, y el pasivo ambiental no podrá ser removido.
Las fallas detectadas por Vialidad tras la inspección de la celda, fueron consignadas en un informe que fue elevado a la secretaría de ambiente de la Provincia.
La primera falencia tiene que ver con la excavación realizada para crear el foso que contendrá el plomo: se cavó sólo un 62,3% de lo que se había proyectado para garantizar que la capacidad fuera la adecuada. Es decir, si no esto no se reforma, quedarían afuera nada más y nada menos que el 30% de los tóxicos, que no entrarían dentro del lugar.
El informe consigna también que la empresa fue alertada de esta situación, pero no modificó la excavación, e incumplió con el plazo que se le otorgó .
Además tampoco fue exitoso el análisis de las muestras del material arcilloso con el que la firma pretende impermeabilizar el foso, para garantizar que una vez que el plomo se disponga allí, no existan filtraciones.
El plomo y los otros metales pesados a los que se alude provienen de Mina Gonzalito, y hace décadas fueron abandonados en el ingreso a SAO por la ex empresa fundidora Geotécnica.
Su existencia es nociva para la salud porque se aspiran junto al polvo en suspensión. Afectan sobre todo a los niños, en quiénes provocan bajo coeficiente intelectual, dificultades de aprendizaje, dolencias en los riñones y en la médula ósea.
Luego de muchas gestiones los vecinos lograron que a través de un aporte del Banco Interamericano de Desarrollo su saneamiento pudiera efectuarse .
En febrero de 2015 se firmó el contrato con la firma EWS, que debe encargarse de removerlo y trasladarlo hasta la celda en la que realizarán la disposición final.
Se cavó el 62,3% de lo proyectado para garantizar la capacidad adecuada. De esta forma, queda el 30% de los tóxicos fuera del pozo.

Fuente: noalamina.org

Chile: Marea roja obliga a cerrar todo el litoral de la Región de Los Ríos

La autoridad destacó que se trata de un cierre preventivo, situación que puede modificarse con base a los resultados de las muestras que se están analizando cada 48 horas, en los distintos puntos del litoral costero.
 
Como resultado de la detección de niveles peligrosos de toxina paralizante para la salud, se dictó el cierre preventivo total del litoral de Los Ríos, prohibiendo la extracción de mariscos bivalvos, piure y algas en el borde costero, informó el secretario regional ministerial (seremi) de Salud, Claudio Méndez Valenzuela.
El personero declaró que la prohibición de extracción existente por marea roja se amplió a todo el litoral, debido a los resultados tóxicos registrados en Bahía Maiquillahue y Baliza Alfa en Bahía Corral, sectores que se suman a los que ya se encontraban bajo prohibición, esto es Colún y Hueicolla.
La autoridad destacó que se trata de un cierre preventivo, situación que puede modificarse con base a los resultados de las muestras que se están analizando cada 48 horas, en los distintos puntos del litoral costero.
El Comité Operativo de Emergencias de la Secretaría Regional Ministerial (Seremía) de Salud de Los Ríos, con la presencia del intendente, Egon Montecinos; de la seremi de Economía, Ana María Bravo; y del director regional del Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura (Sernapesca), Germán Pequeño, procedieron a evaluar los resultados de las muestras obtenidas en diversos puntos del borde costero en las fechas mencionadas.

Para más información visite el banner del Plan de Contingencia por Floración de Algas Nocivas en:www.seremisaludlosrios.cl

------------------------
Chile: Partido Ecologista Verde critica a Fondo Mundial para la Naturaleza por certificar salmoneras


Este pasado miércoles 25 de mayo, el Partido Ecologista de la Décima Región criticó el accionar de la ONG ambiental Fondo Mundial para la Naturaleza, WWF Chile, y sus políticas, que le han llevado certificar a la industria salmoneras a pesar de sus enormes externalidades sociales y ambientales que han provocado en la Región.
La manifestación se llevó a cabo en las afueras del Hotel Pacifico donde se realizó el Taller “Técnicas de monitoreo ambiental y social para una acuicultura sustentable en el sur de Chile”. Luis Ruiz dirigente de la colectividad señaló: “lamentamos la certificación de la WWF a empresas que han demostrado ser incapaces de una actividad sustentable, generando más que riqueza, un empobrecimiento ecológico, social y cultural en el territorio. Por mucho esfuerzo que coloquen en blanquear la imagen internacional de la salmonicultura chilena, las escenas de las movilizaciones recientes, las ollas comunes de los cesantes, y el colapso de los ecosistemas donde se han instalado, no resisten campañas mediáticas. Como ecologistas continuaremos denunciando estos hechos; con la WWF o con quien pretenda justificar el impacto generado por la mala actividad acuícola”, señaló el dirigente.
El contraste entre la realidad acuícola y una posible producción sustentable ha sido una constante histórica, que se acrecienta tras lo sucedido en la zona en los pasados meses, con una serie de irregularidades que comenzó a comienzos de año con el Bloom de algas que afectó a 45 centros de la zona y terminó con un estallido social que se expandió por toda la región.
El también dirigente ecologista Rodrigo Teca – ex dirigente de la pesca artesanal -, puntualizó que “ la estrategia que ha llevado el Gobierno de inversión en la Producción Limpia de Salmón y la supuesta inversión señalada en la pasada Mesa del Salmón en el desarrollo de un Plan del Salmón Sustentable, se han caído tras los últimos hechos y la realidad a estas alturas es evidente, en la región no queda otra opción que apuntar a una re-conversión productiva de sectores realmente sustentables con el medio ambiente y que generen un verdadero impacto positivo en la calidad de vida de sus habitantes y no solo aumente los niveles de consumo”.

El Ciudadano

Patagonia chilena: Pugna por proyecto HidroAysén se reactiva

DGA presentó un informe en el que apunta a razones estratégicas para rechazar derechos de agua pedidos por la sociedad. El viernes se realizarán los alegatos en la Corte de Apelaciones de Santiago.
 
Las próximas semanas serán clave para el futuro de Centrales Hidroeléctricas de Aysén, joint venture entre Endesa y Colbún, que está detrás del mayor proyecto eléctrico evaluado en los últimos años:HidroAysén.
El viernes de la semana que viene, la Corte de Apelaciones de Santiago acogerá los alegatos por los recursos de reclamación que interpusiera la eléctrica en contra de los decretos del Ministerio de Obras Públicas, entidad que resolvió -ocho años después de la solicitud del titular- denegar los derechos de agua no consuntivos adicionales que solicitaba la compañía, necesarios para la concreción de la iniciativa. Ello, aludiendo a razones de “interés nacional”.
Y la batalla por dichas concesiones, que se inició en marzo de 2015 en el tribunal de alzada, no ha cesado.
A través de un informe en derecho, encargado al ex fiscal del MOP Gonzalo Sánchez García-Huidobro, la autoridad reafirmó la legalidad de sus resoluciones.
El corazón del informe elaborado a petición de la Dirección General de Aguas apuntó a teorías modernas de seguridad e interés nacional, que apuntan a la preocupación y al carácter estratégico de los recursos naturales para el Estado.
“La noción de interés nacional va más allá, mucho más allá, de la Defensa Nacional, desde luego porque a diferencia de lo que pudo ocurrir bajo antiguas concepciones de la defensa, centradas por ejemplo, en el resguardo de las fronteras con terceros países, hoy por hoy es igualmente trascendente ocuparse de las llamadas fronteras interiores, del resguardo de los recursos que tiene la nación, de sus reservas estratégicas y del desarrollo armónico y equilibrado de Chile en cada uno de sus espacios territoriales”, sostiene el escrito firmado por el doctor en Derecho Público de la Universidad de Toulouse.
El documento, al que tuvo acceso PULSO, rechaza las alegaciones que ha presentado HidroAysén para revertir las resoluciones de la autoridad. “La alegación de haberse transferido el principio de protección de la confianza legítima, no tiene más asidero que las legítimas opiniones de prestigiados juristas que han equivocado su apreciación en esta materia”, consigna el escrito en alusión a los informes en derecho que ha presentado el equipo legal de la eléctrica liderado por José Manuel Bustamante Gubbins.

Fuente: El Pulso- Publicado en: ecosistemas.cl

Polémica por nombrar a Arabia Saudí y Nueva Zelanda responsables para iniciar el Acuerdo de París

La organización critica que no se haya premiado a los "cientos de luchadores internacionales" que aportan soluciones reales al cambio climático, sino que con estos nombramientos "se garantiza" que la puesta en marcha del Acuerdo de París se base en el "mínimo compromiso posible", por lo que vaticina un "colapso climático".

Ecologistas en Acción ha lamentado que se haya elegido a los representantes de Arabia Saudí y de Nueva Zelanda como copresidentas del Grupo de Trabajo Especial para la puesta en marcha del Acuerdo de París (APA, por sus siglas en inglés), a las que acusa de haber provocado una pérdida de ambición durante las negociaciones climáticas por su posición y resumen que esto es, en su opinión, como "poner el zorro a cuidar del gallinero". 

La organización critica que no se haya premiado a los "cientos de luchadores internacionales" que aportan soluciones reales al cambio climático, sino que con estos nombramientos "se garantiza" que la puesta en marcha del Acuerdo de París se base en el "mínimo compromiso posible", por lo que vaticina un "colapso climático". En este contexto cree que "desgraciadamente" en la reunión de Bonn (Alemania) que se celebra esta semana haya elegido como copresidentas a Sarah Baashan (Arabia Saudí) y Jo Tyndall (Nueva Zelanda) ya que considera que ambas "tuvieron un papel activo para evitar compromisos" en las negociaciones de París. Además, recuerda que Nueva Zelanda se esforzó en aumentar la especulación sobre los bosques a través de los programas REDD y los criterios de contabilidad de cambios de uso del suelo (ILUC y LULUCF). Asimismo, destaca que ninguno de esos países ha suscrito la segunda prórroga de Kioto y que, de hecho, Arabia Saudí ni siquiera ha firmado el Acuerdo de París el 22 de abril y recuerda que Baashan desarrolló su vida profesional en torno a la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP). Por ello, a su juicio, esta elección muestra "una vez más" como Naciones Unidos se pone del lado de los sectores contaminantes más que del lado de quienes han defendido un acuerdo climáticamente justo. Para la ONG, las copresidentas elegidas "no son parte de la solución" sino que representan un "modelo caduco" que sigue empeñado en descafeinar la lucha climática "en beneficio de unos pocos". "Es necesario que las Naciones Unidas se replanteen estos nombramientos para garantizar que la presidencia es ocupada por quien sea realmente capaz de hacer un esfuerzo sin precedentes para internacionalizar e impulsar los cientos de luchas ciudadanas que sí que están a la altura del reto del cambio climático", ha exigido. ep

Fuente: medio ambiente

viernes, 27 de mayo de 2016

Hiroshima la ‘cara real’ de la energía nuclear

El presidente de EEUU, Barack Obama, visitó este viernes Hiroshima, la ciudad japonesa que el país norteamericano bombardeó en 1945 con una de las armas más temiblescreada por el hombre hasta nuestros días, la bomba atómica. 
La bomba nuclear de uranio, bautizada como 'Little Boy', fue lanzada por un bombardero estadounidense B-29 llamado 'Enola Gay'. El diseño de esta bomba no había sido probado con anterioridad por los americanos. 'Little Boy' era una bomba de color verde oliva, nariz chata y alerones cuadrados. De su superficie salían sensores de radar y barómetos. Pesaba un total de 4.400 kg repartidos entre 3 metros de longitud y 71 centímetros de diámetro. El Proyecto Manhattan fue el nombre en clave de un proyecto científico llevado a cabo durante la Segunda Guerra Mundial por los Estados Unidos con ayuda del Reino Unido y Canadá para desarrollar la bomba atómica antes de que lo hiciera la Alemania nazi. Los científicos Leó Szilárd, Edward Teller y Eugene Wigner creían que la energía liberada por la fisión nuclear podía ser utilizada para la producción de bombas por los alemanes, por lo que persuadieron a Albert Einstein, el físico más famoso en Estados Unidos, para que advirtiera al presidente Franklin D. Roosevelt, quien accedió y autorizó a la creación de la bomba atómica. La culminación del proyecto se encarnó en la creación de una bomba atómica de plutonio (Prueba Trinity) que fue probada el 16 de julio de 1945 cerca de Alamogordo, Nuevo México. La continuación del proyecto condujo a la producción de dos bombas más: 'Little Boy' (uranio) y 'Fat Man' (plutonio), detonadas los días 6 y 9 de agosto de 1945 en las ciudades japonesas de Hiroshima y Nagasaki, respectivamente.
¿EN QUÉ CONSISTIÓ EL BOMBARDEO DE HIROSHIMA?
El bombardeo en Hiroshima provocó el mayor número de víctimas mortales en la historia de la humanidad: más de 220.000 muertes (70.000 al instante y 150.000 muertes meses después a causa de las heridas y de la radiación que desprendió). Fue la primera vez que se bombardeaba a la población con un artefacto atómico. De hecho, la II Guerra Mundial fue causa directa en el desarrollo de este arma nuclear. Tras el ataque ese mismo año de los japoneses a la base naval norteamericana de 'Pearl Harbor' y la consiguiente entrada de los EEUU en la guerra, el 6 de agosto de 1945, el bombardero B-29 'Enola Gay' despegó desde la base norteamericana de 'North Field', en las Islas Marianas del Norte, y tras seis horas de vuelo llegó a Japón. 'Little Boy' fue armada en vuelo por los técnicos William Sterling Parsons y Morris Jeppson mientras que el teniente coronel Paul Tibets pilotaba el bombardero. Se calcula que instantáneamente la temperatura se elevó a más de un millón de grados centígrados A las 08:15 horas se lanzó a 'Little boy' sobre el objetivo, aunque por culpa del viento el artefacto se desvió más de 200 metros de la zona designada. Hizo explosión a 600 metros de altitud para que su efecto fuese mayor y se calcula que instantáneamente la temperatura se elevó a más de un millón de grados centígrados, lo que mató a 70.000 personas sólo con la explosión. Pasadas 16 horas de la gran explosión, el presidente Truman leyó un comunicado en el que reconocía su autoría de los hechos y amenazaba a Japón con una destrucción total si no se rendía. El gobierno japonés, junto al Emperador Hirohito, no aceptaba la rendición total y buscaba poder lograr concesiones como la no invasión del país o la de juzgar ellos mismos los crímenes de guerra. Al no lograr EEUU la rendición de Japón, los americanos siguieron insistiendo y llevaron a cabo el bombardeo de una segunda bomba ('Fat Man') en la ciudad nipona de Nagasaki tres días más tarde a la masacre de Hiroshima y causando unas 40.000 muertes al instante. El 15 de agosto, el Imperio de Japón anunció finalmente su rendición incondicional frente a los Aliados, concluyendo la Guerra del Pacífico y por tanto la Segunda Guerra Mundial.
ARMAS NUCLEARES ¿TODAVÍA UNA AMENAZA? 

Existen en el mundo cerca de 15.390 cabezas nucleares: unas 7.300 pertenecen a Rusia, 6.970 a EEUU, 300 a Francia, 250 a China, 225 a Reino Unido, 130 a Paquistán, 120 a India, 80 a Israel y unas 15 cabezas nucleares a Corea del Norte, según los datos aproximados que maneja el Centro Ploughshares, organización sin ánimo de lucro contra la proliferación nuclear dirigida por el experto en armas atómicas Joseph Cirinccione. El Tratado de No proliferación Nuclear (TNP) restringe la tenencia de armas nucleares y sólo a cinco estados se les permite la posesión de estas armas: Estados Unidos, Rusia, el Reino Unido, Francia y la República Popular de China. La condición especial de estos cinco países, llamados estados Nuclearmente Armados, se definió sobre la base de que eran los únicos países que habían hecho un ensayo nuclear antes del 1 de enero 1967. Estos cinco estados tienen derecho a poseer armas atómicas pero se comprometen a no transferir a terceros países la tecnología necesaria para construir armas nucleares. Tampoco pueden utilizarlas contra países no nucleares, excepto en el caso de un ataque mediante otras armas de destrucción masiva. ep

Fuente: medio ambiente
---------
Obama en Hiroshima: "La muerte cayó del cielo"
"Tenemos que aprender de Hiroshima", dijo el presidente norteamericano durante el acto que compartió con el primer ministro japonés, Shinzo Abe, en la ciudad donde hace 71 años Estados Unidos lanzó el bombardeo nuclear que puso fin a la Segunda Guerra Mundial. Ante algunos sobrevivientes, Barack Obama, el primer jefe de la Casa Blanca en visitar ese lugar, llamó a "crear un mundo sin armas atómicas" pero evitó hablar de la responsabilidad de su país en ese hecho.
"Puede que no alcancemos este objetivo mientras yo viva. Pero con esfuerzos constantes podremos evitar la posibilidad de una catástrofe", dijo tras colocar una corona de flores blancas en el Monumento de la Paz, levantado en el lugar exacto donde cayó la "Litle boy", lanzada desde el tristemente célebre Enola Gay. Más tarde, otra similar, pero bautizada como "Fat Man" fue arrojada sobre la ciudad de Nagasaki. "Recordamos a los inocentes que murieron durante esta guerra", indicó Obama en su discurso de 20 minutos. Estados Unidos y Japón aprendieron de sus errores y se reconciliaron, el mundo es responsable de que esto no se repita.