Del Neocolonialismo a la Independencia Mental

El desarrollo del capitalismo ha logrado alcanzar niveles astronómicos de producción, el auge de las nuevas tecnologías de la información y de la comunicación han contribuido a elevar los niveles científicos y tecnológicos, que han favorecido a la utilización de nuevos métodos, materiales e instrumentos de producción, por ejemplo, la nanotecnología, la robotización y las nuevas corrientes de administración de empresas.

por:  Oscar Martínez Peñate

La lógica es instaurar la robotización en los procesos productivos y desplazar la mano de obra asalariada; ha creado desempleo masivo y ha instaurado la flexibilización laboral, de esa manera evita cumplir con las prestaciones sociales de los trabajadores. El capitalismo es depredador con la naturaleza y lo social, ha dado origen a nuevas problemáticas sociales de grandes dimensiones, tales como la emigración que son verdaderos éxodos de la población de los países del Sur hacia Europa y Estados Unidos, y a la delincuencia organizada y transnacionalizada.
La población de los países subdesarrollados emigra al encontrarse sumida en la pobreza, desempleo, por las guerras, a merced de la delincuencia y de la inseguridad ciudadana, con gobiernos corruptos, populistas y demagogos, con sistemas políticos no democráticos y modelos económicos neoliberales. Por otro lado, la oligarquía global ha trasladado hacia los países del Tercer Mundo, algunas de sus empresas en el contexto de los Tratados del Libre Comercio, porque ellos tienen “cheque en blanco” para transgredir el ordenamiento jurídico de los países pobres con gobiernos entreguistas de la soberanía nacional.
Significa que el neoliberalismo, también ha creado en los países del Norte desempleo y empobrecimiento de la población, con el agravante del desmantelamiento del Estado de Bienestar; porque ha mercantilizado las prestaciones sociales que históricamente la clase trabajadora había conquistado a base de luchas sindicales y gremiales reivindicativas.
El desarrollo del capitalismo se sustenta, en hacer abismal la brecha de la desigualdad de la distribución de la riqueza, esta inequidad se da desde cada país y su máxima expresión se manifiesta a nivel internacional. Es a través de las nuevas tecnologías de la información y de la comunicación que aliena y crea un consumismo compulsivo de las mercancías, igualmente la creación de conductas culturales colectivas o masivas que se basan en el individualismo.
La institución que ha jugado un papel estratégico en la ideologización del neoliberalismo es el sistema educativo nacional. Los Ministerios de Educación han transformado a las aulas de los centros educativos en “campos de concentración ideológica”, para convertir a los jóvenes en “zombis”, programados para que pasen agachados viendo un dispositivo electrónico, alejados de la realidad nacional e inmersos en una realidad virtual.
Se ha creado una oligarquía global constituida por el veinte por ciento de la población total del mundo, ella se apropia de enormes ganancias sin que exista un ordenamiento jurídico internacional de tipo económico, que obligue a tributar a las empresas transnacionales, al contrario, los gobiernos de los países del Sur al interior de los Estados les han creado paraísos fiscales, zonas francas o parques industriales con privilegios e inmunidades para que aumenten sus astronómicas ganancias, violen las leyes nacionales en especial el derecho laboral.
Dentro de esta lógica, la corrupción de funcionarios de gobierno y de dirigentes de partidos políticos es parte innata del capitalismo, de ahí la falta de credibilidad y desconfianza en las instituciones del Estado, porque es a través del tráfico de influencias es que se logran los paraísos financieros, exenciones fiscales y territoriales para beneficio de las empresas transnacionales. Asimismo, se encubre incluso jurídicamente el tráfico de drogas y el lavado de dinero para proteger a los autores intelectuales del narcotráfico y algunos de los propietarios del sistema financiero internacional.
Las empresas transnacionales pagan a los obreros salarios de miseria y tributan al fisco de forma simbólica, de tal forma, que estas empresas adquieren una mayor importancia que las nacionales y que los mismos ciudadanos.
La alta productividad y el costo a cero de las producciones globales de la industria transnacional se debe también, a la promoción de la investigación científica y de la innovación tecnológica, con fines de lucro y para hacer más efectiva la obsolescencia programada de los dispositivos electrónicos y mecánicos, para que los productos sean desechables a corto plazo.
Los centros educativos de los países del Sur por estar inmersos en el neoliberalismo, no cumplen con la función de formar personas que ejerzan su ciudadanía, porque están en manos de la empresa privada, donde el interés económico es el que priva y no el interés nacional. La investigación científica es una caricatura, es decir, una farsa o estafa, con el beneplácito de los Ministerios de Educación. Esta situación de corrupción gubernamental en convivencia con la empresa privada agrava aún más el subdesarrollo de los países e incrementa los problemas sociales.
La elite global tiene concentrado el poder económico y político a nivel internacional, entre otros, también por la “compra” de las instituciones del Estado de los países subdesarrollados, incluso instituciones que son claves para construir ciudadanía, identidad nacional e imaginarios colectivos como es la educación, la han mercantilizado en complicidad con los gobiernos locales, es decir, los sistemas educativos nacionales son neoliberales.
El desarrollo de la producción a nivel global, es gracias a los recientes inventos y descubrimientos, asimismo, han mejorado las condiciones de vida y obviamente, los ingresos económicos de la oligarquía global, sin embargo, esta situación no se ha generalizado, al contrario, se ha centralizado en una minoría. Es decir, que, en lugar, de disminuir las brechas entre las clases sociales las ha aumentado, ha causado la pauperización de las clases medias y el empobrecimiento de las personas de menos ingresos económicos.
La investigación científica y la innovación tecnológica de la industria es apoyada desde los laboratorios de las instituciones del Estado y de las universidades privadas, con el slogan del binomio universidad-empresa privada. La ciencia, entonces, no es utilizada para prevenir enfermedades, sino que se orienta en la manufactura de fármacos, porque el negocio capitalista está precisamente en fabricar los paliativos no la cura.
La investigación científica se encuentra concentrada en los países de economía desarrollada, con el objetivo de producir fármacos placebos y objetos desechables, existe más preocupación en inventar enfermedades que se conviertan en pandemias y en generar guerras. El capitalismo va en contra de la ética y a favor de la deshumanización, porque al ser humano, en particular al trabajador lo considera un tornillo más del engranaje del proceso productivo.
El capitalismo en su afán desmedido de aumentar las ganancias, no le ha importado los medios para lograrlo, a tal grado que ha creado el calentamiento global, aumentado la pobreza, la miseria y la exclusión social. Si bien es cierto, que ha habido un desarrollo del transporte y de las comunicaciones ha sido en función del interés del capitalismo y no para favorecer a la población.
Para salir de esta situación de anti humanismo y depredación de la naturaleza, se requiere de gobiernos democráticos con modelos económicos, productos de una refundación del Estado, para que genere cambios que vayan desde lo local a lo nacional, acompañado de una nueva institucionalidad acorde a las realidades históricas de cada uno de los países del Sur. Para lo cual, se hace indispensable pasar del neocolonialismo a la independencia mental.

Fuente: http://ssociologos.com - Imagenes: ‪Risa Sin Más‬

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