Los fundamentos y orígenes de la ecología profunda

Una filosofía de vida
Algunos activistas apoyan desde hace décadas la filosofía de la ecología profunda y la utilizan como una base para el cambio. Como guía para el crecimiento personal, la ecología profunda invita a cada individuo a relacionarse e identificarse con todas las criaturas vivientes. De esa manera no solo se estará protegiendo a otras especies y ecosistemas, sino que mediante la práctica consiente de la ecología profunda, el ser humano podría salvarse a sí mismo, dado que ningún ser vivo puede considerarse como un objeto aislado, sino que todos y cada uno forman parte de la Naturaleza.
Esta filosofía se opone a la explotación y destrucción del mundo natural y brega por minimizar el impacto humano, apelando a la premisa de que, si no se cambian nuestros valores y costumbres básicas se seguirá destruyendo la biodiversidad e indirectamente a la humanidad.

Arne Naess
La ecología profunda está asociada principalmente con el filósofo noruego Arne Naess (1912 - 2009) y la calificación de “profunda” se refiere a un cuestionamiento fundamental de las actitudes humanas hacia la Naturaleza. Naess acuñó el término en 1973 en contraste con la ecología superficial, una forma menor de ambientalismo y típica de las sociedades actuales. La naturaleza de la ecología superficial tiene una actitud utilitarista y antropocéntrica y apunta al uso de los recursos naturales del mundo para un crecimiento humano ilimitado, ofreciendo soluciones tecnológicas para compensar los problemas con el Medio Ambiente que se producen.

Los ocho principios de la ecología profunda 
Naess y sus colegas propusieron ocho principios para formar la base del pensamiento de la ecología profunda. Su intención era que estos pilares fueran universales, sin distinción de filosofías, políticas o religiones.
1. Todas las criaturas en la Tierra tienen su propio valor intrínseco.
2. La diversidad de los seres vivos, desde el más simple al más complejo, contribuye a la riqueza de la vida.
3. Los seres humanos deben utilizar a otros seres, sólo para satisfacer sus necesidades más básicas.
4. La salud y supervivencia de los no humanos depende de la disminución del número de seres humanos.
5. La interferencia humana con el mundo y su Medio Ambiente es excesiva y tiende a empeorar.
6. La política humana (economía, tecnología e ideología) debe cambiar radicalmente.
7. La calidad de vida es más importante que el nivel de vida.
8. Todo ser humano que cree en estos puntos debe trabajar por el cambio.

Dado que la gran mayoría de las personas desconocen la existencia o ignoran los principios de la ecología profunda, muchos la han clasificado en el pasado como una filosofía “fundamentalista” o "poco realista" cuando en realidad debería ser el principio en el cual se debería basar nuestro desarrollo...

Fuente: Medio Ambiente

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