Chile: Los cinco frentes en los que batalla el proyecto Alto Maipo 

A las protestas de ambientalistas se han sumado los problemas en la construcción de la hidroeléctrica y cambios en el mercado de la energía. Todo, forma parte de la nube negra que sigue a uno de los proyectos más desafiantes de la industria de la generación.

Acreedores dan la espalda
Hoy uno de los problemas que tiene más complicado a Alto Maipo es la negociación con los bancos acreedores para financiar un posible sobrecosto. Éste, surgió como consecuencia de la salida de la contratista Constructora Nuevo Maipo (CNM), encargada de la realización de los túneles. Las tratativas se dan a sólo cuatro meses de la última reestructuración financiera.
En la pasada negociación, se comprometieron inyecciones adicionales por US$460 millones, de los cuales cerca de 25% serían financiadas por la banca. Sin embargo, dicha inyección está paralizada producto del default técnico al que recientemente cayó la compañía producto de la salida de CNM. Esto significa que no se pueden solicitar nuevos desembolsos mientras no se encuentre a un contratista que continúe las obras del anterior.
Según ha trascendido, en un principio no habría un apoyo unánime de la banca por aumentar el financiamiento. Esto, ya que según análisis solicitados por los propios acreedores los costos adicionales no se justificarían.
Cabe recordar que el financiamiento del proyecto se compone de un grupo de instituciones financieras de desarrollo y bancos locales e internacionales. Entre ellos está ItaúCorpbanca, la Corporación de Inversiones Privadas en el Extranjero (Opic) IFC, BCI, IDB, DNB, BancoEstado y la alemana KfW.
Caída en los precios de la energía golpea rentabilidad
Otro flanco son los cambios que ha sufrido el mercado eléctrico, desde la concepción del proyecto hasta la fecha.
En 20014, cuando comenzó la construcción del proyecto, las licitaciones eléctricas para clientes regulados cerraban entorno a los US$100/MW. Sin embargo, en la última licitación el promedio de adjudicación fue de US$47, como consecuencia de la irrupción de las generadoras de Energía Renovable No Convencional (ERNC).
Adicionalmente, en su último informe de precio de nudo, la Comisión Nacional de Energía (CNE) cifró entre US$800 mil y US$9 millones el costo del MW instalado, dependiendo del tipo de tecnología. La más barata es la de ciclo combinado abierto, respecto de la cual hoy Alto Maipo -que rondaría los US$4,7 millones por MW instalado- es casi seis veces más cara.
Asimismo, los valores se ubicarían 16% por encima del costo unitario de la inversión de una hidráulica de pasada, la misma tipología de proyectos que Alto Maipo.
En ese escenario, no son pocos los expertos que han cuestionado la rentabilidad futura de la iniciativa en este nuevo mercado. Otros, en tanto, apuestan a que el 65% de capacidad aún no contratada del proyecto buscaría su camino a través del mercado de servicios complementarios.
Problemas en la construcción llegan a la justicia
Uno de los mayores dolores de cabeza de la mayor generadora de Chile AES Gener, ha sido la construcción de un túnel de 67 kilómetros, que se debe realizar para conectar las dos centrales de la mega hidroeléctrica, Las Lajas y Alfalfal II.
Según la Constructora Nuevo Maipo SpA (CNM), consorcio de la empresa alemana Hochtief A.G. y la italiana CMC Di Ravenna, durante el proceso se detectó la necesidad de utilizar una tecnología más costosa para la perforación de los suelos. Estos nuevos costos enfrentaron a CNM con AES Gener, al punto que el consorcio congeló sus trabajos y se puso término de forma anticipada al contrato. En medio de esta disputa, la generadora cobró las garantías que había comprometido la contratista, hecho que los llevó a tribunales y a un proceso de arbitraje.
La paralización de parte de las obras, la falta de una nueva contratista y una nueva alza en los costos, generó que el proyecto cayera en un default técnico, razón por la cual el proyecto no puede solicitar nuevos desembolsos mientras no se regularice esta situación.
Según han indicado desde el controlador del proyecto, AES Gener, ya están en conversaciones con empresas nacionales e internacionales para retomar dicho contrato. De momento, parte de las obras están siendo absorbidas por la controladora del proyecto.
La salida del socio y el recambio en la cúpula
Los múltiples frentes de batallas ya dejaron a algunos heridos.
En marzo de este año, la minera ligada al Grupo Luksic, Pelambres, optó por negociar su salida del proyecto. De este modo, se hizo la pérdida de la inversión comprometida y se realizó un aporte adicional de US$12 millones para pactar el término de la alianza. Eso sí, a cambio de una reducción en el precio de la energía que se tenía pactada para la minera.
Esto, a su vez, permitió la incorporación de Strabag -principal contratista del proyecto- como accionista minoritario de Alto Maipo, con un porcentaje inicial de aproximadamente 7% de las acciones de la compañía
Lo anterior también detonó que en enero de este año se renovara el directorio de Alto Maipo y saliera Luis Felipe Cerón y su suplente Valerie Barnich; Ricardo Manuel Falú, y su suplente Alberto Zavala; Vicente Javier Giorgio y su suplente Luis Kaak Quezada; y Alfredo Atucha. Acto consiguiente, entraron Ricardo Roizen -elegido presidente de la sociedad-, Javier Dib, Ricardo Falú y Patricio Enei.
Posteriormente, tras la reestructuración financiara, se revocó el directorio, y se designó a Javier Giorgio, Ricardo Manuel Falú y Alberto Zavala, como directores titulares.
La persecución de los ambientalistas

A más de tres años de haber iniciado su construcción, y con más de un 50% de avance, el proyecto sigue siendo perseguido por organizaciones medioambientales, que han cuestionado desde los permisos que consiguió la empresa hasta su impacto en los glaciares.
Uno de los movimientos más activos es la organización “No Alto Maipo”, que ha realizado sucesivas manifestaciones tanto en las cercanías del proyecto, como afuera del edificio de Antofagasta Minerals -cuando era socio- y también de las oficinas de AES Gener.
El año pasado, incluso se culpó al proyecto de la contaminación de las aguas, a través de alta concentración de elementos tóxicos y dañinos para la salud en diferentes zonas del Cajón del Maipo. Esto fue desmentido tajantemente por la empresa.
El proyecto también estuvo en el ojo del huracán en 2016, cuando se le responsabilizó de los desbordes de los ríos Maipo y Mapocho. Este hecho también fue descartado por la empresa, pero generó los primeros roces con el grupo Luksic.
El mismo Andrónico Luksic – director de Antofagasta Minerals- salió a responder a través de un video de YouTube las críticas del diputado independiente Gaspar Rivas. “Alto Maipo ha tenido un tremendo costo para la familia Luksic y para mí en particular”, dijo.

Fuente: Pulso - Publicado en: ecosistemas.cl

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