Sobrepoblación de Consumistas: Una conjunción fatal para la sobrevivencia de la biodiversidad planetaria



Por: Lucas Chiappe


Si la economía y la población crecen exponencialmente mientras nuestros bienes comunes disminuyen de una manera dramática (agua, bosques, suelos, peces etc) 
eso no significa crecimiento, si no inflar otra burbuja que pronto nos va a explotar en la cara.. y cuanto más grande la burbuja, peor las consecuencias de su explosión... (Carl Safina)

Si bien es evidente que la enorme diferencia en la huella ambiental que imprime un ser humano nacido y crecido en el Hemisferio Norte puede llegar a ser cien o mil veces más destructiva que su contraparte nacido y crecido en el Hemisferio Sur, tampoco podemos olvidar que estamos llegando a un riesgoso número de consumidores "voraces", consumidores "medios" y consumidores "nuevos" y ávidos por ponerse al día, prácticamente en todo el Planeta
Sin embargo, esta simple realidad tan discutida e incluso temida, en los años '60 por personajes celebres, aunque políticamente incorrectos, como el explorador oceánico francés Jacque Cousteau, han sido silenciada por completo e incluso censuradas por distintas razones en el discurso mediático mundial a partir de los '80...(algunas de ellas, como ya mencioné arriba son correctas, ya que el hiper-consumo frenético y compulsivo que ocurre en el Hemisferio Norte ha tenido consecuencias ambientales más profundas que el consumo promedio en los países con menor poder adquisitivo)  
De hecho la sola mención del problema ambiental que acarrea la explosión demográfica inédita que ha ocurrido en poco más de un siglo, ha sido demonizado hasta tal punto en los estudios de investigaciones sociales políticas y ambientales realizados en los últimos 30 años, que pasó a ser considerada una blasfemia de la ultra derecha para reivindicar proyectos de eugenesis, limpiezas étnicas y demás atrocidades, "supuestamente superadas" gracias al avance de los "Derechos Humanos".
Llegados a este punto a menudo me pregunto si no estamos delante del típico caso de que "el árbol nos está tapando el bosque"... ya que, mal que le pese a la mayoría de los dirigentes mundiales, estamos comprendiendo de la peor manera posible, que el absurdo concepto de los recursos infinitos en el que se basó el capitalismo desde su "nacimiento" (aumentar el consumo para mantener la economía) es un disparate imposible de sostener en un mundo que ya está dando claros signos de agotamiento y que desde hace unos pocos años no alcanza a equilibrar la balanza entre lo que la biodiversidad es capaz de brindarnos, frente al saqueo a la que la sometemos...
Hoy la humanidad utiliza el equivalente de 1.4 planetas cada año. Esto significa que ahora la Tierra tarda un año y medio para regenerar lo que nosotros utilizamos en un año, mientras que las proyecciones más moderados de la ONU sugieren que si las tendencias actuales del crecimiento de la población y del consumo continúan o se van acrecentando, como indican las estadísticas, a mediados de la próxima década necesitaremos el equivalente a dos tierras para abastecernos. Y ...  sólo tenemos una.
El patrón de consumismo desmedido sumado a la explosión demográfica, son obviamente factores primordiales que inciden sobre la pérdida de biodiversidad, la deforestación y la emisión de gases que producen un cambio climático cada vez más evidente y dañino. En consecuencia, es fácil comprender que debemos consumir menos. 
Sin embargo parecería ser más difícil para la mayoría de las personas reconocer el efecto que tiene el crecimiento poblacional sobre el entorno y las conexiones directas que provoca el consumo que se proyecta sin excepciones en cada continente, como un hábito "lógico, espontáneo y auspicioso para la economía".

Recordemos que los humanos, aparecimos como especie hace unos 200 mil años; hace 10 mil éramos un millón. En 1800 éramos ya mil millones y hace 50 años éramos 3 mil millones. Superamos actualmente los 7 mil. En 2050, según cálculos demográficos usualmente aceptados, viviremos en un planeta habitado cuanto menos por 9 mil millones. Antes de entrar en el siglo XX, superaremos los 10 mil millones.
Simultáneamente la cantidad de pescados capturados en ese período se incrementó 35 veces, se consumieron 275 millones de Toneladas de carne, 30 millones de Toneladas de papel y entre 1950 y 2005 la producción de metal aumento 600%, el consumo de petróleo 800%, el consumo de gas 1.400%... y cada año se cortan 16 millones de hectáreas de bosques, mientras la demanda de agua aumentará un 25% en los próximos 10 años (hace cien años, la humanidad gastaba 600 km3 de agua por año; actualmente gastamos más de 4.000 km3, 3.400 más, un incremento de casi el 600%. En 2025 se calcula que llegaremos a gastar 6.000 km3, quince veces más en algo más de un siglo.
O revirtiendo los cálculos, si uno visualizara una "panorámica" a partir de 1950, habría dos tercios menos personas de las que habitan hoy la Tierra. Más de un millón de plantas y animales no se habrían extinguido, habría el 90 % más de peces, un billón menos de toneladas de plástico y un 40 % más de fitoplankton en los océanos. También subsistiría el doble de los bosques que van quedando y tres veces más agua potable en los acuíferos... por no hablar del 80 % más de hielo cubriendo el Polo Norte en Verano y 30 % menos de CO2 y Metano en la atmósfera... sólo por mencionar algunos items de un listado que da vértigo y al que habría que agregar algunas crisis climatológicas imposibles de subestimar, como el derretimiento del "permafrost" en los bosques boreales y un aumento de la temperatura que la Onu estimaba en los '90 de un máximo de 2 grados Cº para el fin del Siglo XXI... y que ahora, mal que le pese a los expertos en la materia, se prevé sería de: 4º C, 5º C o incluso 6º C... 
Vale a decir que procesos ambientales que tardaron siglos en ocurrir, hoy empeoran drásticamente en pocas décadas. De hecho el Artico podría quedar libre de hielo en 2015, una situación que no ocurría en el Planeta desde hace 3 millones de años, antes que la especie "Homo" caminara sobre él.

En consecuencia la pregunta que uno debería plantearse con suma urgencia debería ser la misma que muchos ecologistas, ambientalistas, biólogos o eco-activistas nos hacemos, cada vez que detectamos una probable catástrofe ambiental en nombre del "crecimiento" y del supuesto progreso, llámese la construcción de una represa hidroeléctrica o la tala de un antiguo bosque nativo: ¿Cuánta agua podemos utilizar de ese río sin destruir su cauce? o ¿Cuántos árboles podemos cosechar sin afectar definitivamente la biodiversidad de ese hábitat?... 
O en el caso de nuestra expansión demográfica exponencial, lo que habría que cuestionarse sería: ¿Si durante los últimos 50 años, los seres humanos consumimos la misma cantidad de los mal llamados "recursos" (bienes naturales comunes) que todas las generaciones antecedentes juntas... cuántas personas puede sostener nuestro Planeta sin colapsar o degradarse irremediablemente?
Vale a decir: Utilizar el factor básico y primordial que hay que tener en cuenta en cualquier estudio de impacto ambiental: ¿Cuál es la "capacidad de carga" de un determinado ecosistema?

Epílogo
Quizás (ojalá) no sea tarde para apostar a una sociedad global que, voluntariamente o a causa de algún imprevisto de los que está plagada la historia de este Planeta, modifique drásticamente nuestros patrones básicos de reproducción y de consumo... pero para que esto ocurra no dejemos que nos hechicen las sirenas que anuncian la estabilización demográfica "espontánea" (?) o la absurda teoría que pregonan los des-informadores públicos al servicio de lo que se comienza a vislumbrares como"el nuevo ambientalismo mundial", una suerte de anestesia generalizada impulsada por las mega-organizaciones ambientales como Nature Conservancy-WWF- y tantas otras que son financiadas por corporaciones petroleras-mineras-sojeras: "- No presten atención a los catastrofistas de siempre, nuestro planeta no está sobrepoblado, hay un montón de lugar para expandirse... dejen de preocuparse por el cambio climático, la bioingeniería se hará cargo del problema, como lo hará con la escasez de comida, de agua dulce y de energía... El hombre siempre ha superado los enormes desafíos que nos ha planteado la naturaleza para dominar este Planeta y al final logrará resolver de la mejor manera estos inconvenientes... Seamos optimistas y tengamos fe en nuestros expertos.. Y si para lograr nuestros propósitos, debemos sacrificar gran parte de la biodiversidad de nuestro entorno, preguntense: ¿Para qué queremos elefantes o jirafas destruyendo las selvas y ocupando espacios altamente productivos para la especie humana?... 
El único fin de estos discursos es lograr desaparecer la indignación espontánea ante tanta injusticia ambiental y tanto desenfreno consumista... y de paso criminalizar la protesta y el eco-activismo que vendrían a ser los últimos revulsivos que nos quedan para evitar la extinción de buena parte de la biodiversidad… incluyéndonos.


La explosión demográfica que estamos experimentando evidentemente afecta todo el Planeta.... sin embargo, en la percepción de la mayor parte de de sus habitantes, parece no ser casi nunca responsable de este proceso de degradación peligrosísimo para su propia subsistencia (Kenneth Small)

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Bibliografía: Carl Safina (Lazy Point)
Michael Soulé (The Faith-based, Trickle-down Model of Conservation 4.0)
Eileen Crist and Philip Cafaro (Human Population Growth as If the Rest of Life Mattered)
Ilustración: cambioclimaticochiapas.org
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El Ecoson y la sobrepoblación de la Tierra: El economista chileno Manfred Max-Neef, propuso el concepto del Ecoson. El Ecoson es un acrónimo de “Ecological Person”(persona ecológica en castellano), y es una medida de la resistencia del planeta a la manipulción antrópica (por la acción del hombre), expresada en términos de energía per capita. Esta cuota, calculada en base a la población mundial y a la capacidad de la Tierra de asimilar la degradación antrópica, es de 1.5 kWh por hora por persona (13.000 kWh/año/persona). Esta cuota de energía per capita considera, por supuesto, no sólo el consumo eléctrico, sino las recursos utilizados, el costo energético para el planeta, de degradar los desechos que generamos, etc. Así, el Ecoson es la cuota energética que a cada uno nos corresponde como seres humanos, y la persona sustentable es la que consume 1 Ecoson o menos. Ahora bien, es evidente que existen diferencias grotescas en el consumo de Ecosones. Max-Neef calculó que Estados Unidos, por ejemplo, con una población superior a los 300 millones, consume más de 2 mil millones de Ecosones, unos 7 por habitante. La India, en cambio, con 1.100 millones de habitantes, consume 200 millones de Ecosones, que equivalen a sólo 0.2 por persona, 35 veces menos que el habitante promedio norteamericano. Este dato arroja a primera vista una conclusión asombrosa: que los países sobrepoblados no son los pobres sino los ricos.



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La población urbana creció en en los últimos 20 años un 45% (de 2.400 millones a 3.500 millones), representado hoy el 50% de la población del planeta. Dicha población consume el 75% de la energía mundial, y produce el 80% de la emisiones de carbono a nivel global.La cobertura de bosques en el mismo período ha disminuido en 300 millones de hectáreas, superficie equivalente a la de Argentina. 

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