viernes, 28 de septiembre de 2012

“Podemos vivir sin petróleo”



Arbetaren

A través del nuevo método para extraer petróleo, la tan mentada “fragmentación” (frackning) EE.UU. está apostando a ser nuevamente una gran potencia energética. Pero el método está encontrando una fuerte resistencia por la existencia de enormes sufrimientos ambientales. El 28 de julio de 2012 hubo una fuerte manifestación de unas cinco mil personas delante del Congreso de EE.UU.
“EE.UU. está en camino de convertirse en una nueva potencia energética mundial”. Eso sostiene la craneoteca de la Foreign Policy Association y aclaran que el país en un futuro relativamente cercano podrá constituirse en un estado no dependiente del petróleo de Cercano Oriente y que además, estará en condiciones de exportar gas a China.
La solución para tantos despliegues es una nueva tecnología de extracción, “frackning”, la cual, junto con el mantenimiento de altas cotizaciones del petróleo ha hecho redituable la extracción de enormes reservas de petróleo y gas de esquisto en el Medio Oeste de EE.UU. La producción del emplazamiento más grande ubicado en los campos de Bakken en el estado de Dakota del Norte ha ascendido de los cien mil barriles diarios de 2005 a los 550 000 barriles diarios actuales.
La técnica de fragmentación consiste en enviar bajo tierra millones de litros de agua con arena y diversos precipitadores químicos en pozos de kilómetros de profundidad, a muy fuerte presión, lo cual raja las piedras de las napas de esa altura, con lo que se libera gas o petróleo “atrapado” hasta entonces y permite que ascienda y se lo envase o entube, según los casos. [1] Una operación de fragmentación es percibida en la superficie de la tierra como un débil terremoto.
El uso del método ha crecido según el modelo de bola de nieve en los últimos diez años, pero a la vez ha ido conociendo la resistencia de los vecinos de los sitios de explotación. El 18 de julio ppdo. manifestaron unas cinco mil personas habitantes de estos parajes, ante el Congreso en Washington [2] y ante las oficinas del lobby petrolero API, según informes del vespertino The Huffington Post. Los manifestantes estaban vestidos con ropas de protección y provistos de frascos y envases plásticos con fango oscuro.
−Ésta es agua de fragmentación. No la queremos en nuestra vecindad. ¡No la podemos beber! ¡Nos gustaría saber si los que perforan nuestro suelo se la quieren beber!
Representantes y referentes de Occupy Wall Street participaron de la manifestación con consignas como “¡Fragmenten Wall Street, no nuestra agua!
−Podemos vivir sin petróleo, podemos vivir sin gas, pero no podemos vivir sin agua, comentaba una dueña de casa, Vicky Bastidas, de Belén, Pennsylvania, en el sitio-e Waging Nonviolence.
Los problemas son varios: contaminación del agua de las napas locales, derrames de petróleo y contaminación del aire con los gases que se escapan de las perforaciones, mucho del cual se quema.
En un video se ve como una familia campesina canadiense enciende fuego directamente de la canilla del agua de la cocina luego que las operaciones de fragmentación subterránea liberaran metano que indudablemente se ha mezclado con el agua de las napas superficiales del lugar.
En el documental Gasland [País del Gas] se entrevista a toda una serie de afectados por las operaciones de fragmentación para la extracción de gas, que empezó antes de que también sobreviniera la técnica para la extracción de petróleo. Decenas de familias han empezado a recibir agua potable provista por las compañías petrolíferas, las que les hacen firmar un contrato comprometiéndose a no aludir a esta situación en los medios de comunicación de masas, de acuerdo con el portal del documental.
Durante una conferencia de la industria en 2011, un representante de una empresa especializada en Relaciones Públicas del sector energético recomendó “trabajar con el manual del Ejército de EE.UU. dedicado a enfrentar disturbios y revueltas”, puesto que la población local que resiste “constituye una revuelta”.
El periodista ambiental británico George Monbiot describió en The Guardian en julio ppdo. en un artículo que mucho llamó la atención, que el proyecto estadounidense de fragmentación forma parte de una nueva ola de gas y petróleo. Placas de esquisto fragmentables para extraer tanto petróleo como gas existen en China, Canadá, Gran Bretaña y hasta en Suecia. [3] Shell, por ejemplo, ha hecho prospección en Escania. [4] Durante los dos últimos años se ha invertido un billón [5] de dólares en proyectos petrolíferos y para 2012 se estima que tales inversiones alcanzarán los 600 000 millones, suma sin parangón hasta hoy.
Junto con otras fuentes de energía no convencional, llega el momento, según Monbiot para echar por tierra con la teoría del Pico de Petróleo.
Monbiot considera que el verdadero problema que enfrentamos no es la escasez de petróleo sino su abundancia. −”Hay suficiente como para freírnos a todos a través del calentamiento global”, explica.
Las estimaciones de Monbiot y particularmente los estudios hechos por una investigación promovida por BP han recibido críticas. Las perforaciones realizadas en Dakota del Norte se han secado mucho más rápido de la previsto inicialmente y por lo mismo se ha tenido que intensificar considerablemente el ritmo de las perforaciones, mucho más de lo previsto, y pese a los nuevos yacimientos, lo obtenido no alcanza ni para cubrir los que se están agotando, según ejemplifica theoildrum.com
Desde el punto de vista climático se calcula que el petróleo de esquisto es de tan mala calidad como el carbón, a causa de la cantidad de energía que insume y de la magnitud de combustibles fósiles que hay que quemar durante el mismo proceso de extracción.

[1] Para completar una sucinta descripción de la técnica de fragmentaciòn, hay que agregar que la perforación vertical de dos, tres o cuatro km, se complementa con otras perforaciones radiales y horizontales a la profundidad a que llega esa perforación vertical, y este segundo momento, inexistente en la extracción “clásica” de petróleo, también consiste en perforaciones de km. de extensión. Como se aprecia, el mero dispositivo inicial para hacer que la tierra tiemble y “libere” gas y líquido, es mucho más agresivo contra la naturaleza que la extracción “tradicional” (que ya tenía rasgos contaminantes y devastadores, apreciables sobre todo en la periferia planetaria, como se conoce en Nigeria o en Guatemala, por ejemplo) (N. del t.).
[2] La distancia entre Dakota del Norte y el D.F. es de unos dos mil km (N. del t.).
[3] Nosotros sabemos que el actual director de la YPF “renacionalizada” o mejor dicho puesta en la órbita estatal como empresa privada de la que el estado argentino es dueño mayoritario, el ingeniero Miguel Galuccio, fue designado como tal precisamente por su especialidad en petróleo y gas de esquisto. Y las estadísticas argentinas sitúan al país como tercero mundial en tales disponibilidades, detrás de EE.UU. y China (N. del t.).
[4] Región del sur de Suecia (N. del t.).
[5] Terminología nuestra, del castellano: millón de millones.
Pmagenes: agreenamerica.org - buzzle.com
Traducción del sueco por Luis E. Sabini Fernández.

Sofía Gatica, la guerra de una madre contra Monsanto



No era una prestigiosa abogada ni practicaba el activismo ambiental. Tampoco cuenta con una titulación secundaria superior ni alberga conocimientos sobre química o ciencias biológicas. Sofía Gatica es, sencillamente, una madre argentina que cuando perdió a su hija al poco de nacer por una repentina parada de riñón decidió averiguar por qué. Desde aquel momento, hace casi 13 años, emprendió una lucha por acabar con las fumigaciones sobre los campos de plantaciones de soja que rodean Ituzaingó, un barrio en la provincia de Córdoba (Argentina) con cientos de casos parecidos al suyo.
Sus reivindicaciones le han hecho valedora del premio Goldman 2012, considerado como el Nobel de Medio Ambiente. Fundó, junto con otras vecinas afectadas, el grupo 'Madres de Ituzaingó' y recorrió el municipio puerta por puerta para documentar y demostrar los efectos nocivos para la salud del glifosato, el herbicida más vendido del mundo, comercializado por la multinacional Monsanto. Los resultados desprendieron datos alarmantes: niños con malformaciones, problemas respiratorios y de riñón, lupus, púrpura, leucemia y un altísimo porcentaje de afectados por cáncer (alrededor de 300 en una población de tan sólo 6.000 habitantes).
"El problema es el enorme negocio que hay detrás", asegura a Público Gatica, de gira estos días por Europa para contar su experiencia y reunirse con otros colectivos ambientalistas en la Good Food March (marcha por los buenos alimentos) que culminó este miércoles en Bruselas en protesta por la repercusión de las políticas agrarias en la sociedad y la inminente reforma de la PAC.
En efecto, el cultivo de esta leguminosa se mueve en un círculo cerrado. Cerca del 80% de los terrenos agrícolas en Argentina están dedicados al cultivo de soja transgénica, esto es, soja cuyas semillas han sido modificadas genéticamente para hacerlas resistentes al glifosato o Roundup, como se vende en el mercado. Tanto las semillas como el agroquímico que debe tratarlas son propiedad de la compañía norteamericana Monsanto.
"A medida que crecieron las plantaciones de soja y por ende las fumigaciones, aumentan las malformaciones en los niños. Además, la cantidad de glifosato necesario para tratar los cultivos va aumentando por la resistencia que desarrollan las plantas", asegura María Godoy, otra de las ‘madres' que acompaña a Gatica en su movilización.
Entre otras cosas, ambas han cruzado a este lado del charco para advertir de los "riesgos" que entrañan los transgénicos, una cuestión con fuertes posiciones contradictorias dentro del mismo seno comunitario. Mientras que el rechazo al cultivo de estos alimentos ha ido creciendo en buena parte de Europa, España no sólo ha aumentado el número de hectáreas dedicadas a los organismos genéticamente modificados (OGM), sino que acapara la gran mayoría de esta agricultura. Según datos del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, de las 114.624 hectáreas que hay en Europa de cultivos transgénicos, el 85% (97.326 hectáreas) son españolas. En todas se cultiva la variedad de maíz MON810, también de la empresa Monsanto y también cuestionado por diversos estudios independientes, entre ellos el patrocinado por el Ministerio de Medio Ambiente y Salud de Austria, que evidenció problemas significativos en el descenso de la fertilidad en ratones alimentados con esta variedad de grano.
En todo caso, y aunque las superficie de cultivos biotecnológicos en Europa supone sólo el 0,1% del total de terrenos agrícolas, la importación de este tipo de productos, sobre todo la soja transgénica, dedicada en su mayor parte a la elaboración de piensos para la ganadería, se mide en millones de toneladas. "La Unión Europea está importando toneladas y toneladas de soja transgénica envenenada de Argentina para consumo animal. Y estos animales son consumidos por todos los habitantes de Europa y a la larga van a tener las mismas consecuencias que estamos teniendo nosotros", denuncia Gatica.
España acapara el 85% de los cultivos transgénicos que hay en la UE
La dependencia europea de los cultivos transgénicos provenientes de terceros países es enorme. Según la Federación Europea de Fabricantes de Alimentos Compuestos (FEFAC), el 68% de la materia prima de proteína que se utiliza en la alimentación animal en la UE se compone de harina de soja. Sólo el 2% es producida dentro de las fronteras comunitarias. El resto se importa, mayoritariamente de Argentina (el 51%).
"Acá y allá, estamos peleando por lo mismo, que no nos impongan qué comer, que los cultivos salgan de los campesinos, de los pequeños productores y no de las multinacionales. Se está haciendo un genocidio encubierto a nivel mundial. Se está matando gente, destruyendo el planeta y nadie dice nada", lamenta.
El glifosato no está prohibido en la Unión Europea, aunque sí se encuentra dentro de la lista de compuestos químicos que serán revisados en 2015. Debido a la controversia que ha generado este producto, Monsanto ha dedicado un espacio en su página web para desmentir la supuesta alta toxicidad del agorquímico. En él asegura que "los herbicidas a base de glifosato se encuentran entre los de menor riesgo respecto de sus efectos para la salud y el ambiente". Por su baja toxicidad, añade, "es un herbicida utilizado con éxito en más de 140 países del mundo desde hace 30-40 años, y su seguridad ha sido ratificada por organismos internacionales como la EPA (Environmental Protection Agency de los Estados Unidos) y por su inclusión en el Anexo I de la Directiva 91/414/CE (Comunidad Europea)".
Pese a los múltiples estudios que se realizaron en Ituzaingó gracias a la presión del colectivo de vecinas, las fumigaciones masivas cercanas a zonas pobladas no están prohibidas en todo el territorio nacional. Un informe de 2009 encargado por la presidenta Cristina Fernández reveló que sólo en este pequeño barrio cordobés el 33% de la población muere de cáncer y que aproximadamente el 80% de los menores tienen entre 6 y 7 tipos de agroquímicos en la sangre. Sin embargo, sólo algunas directivas a nivel local y provincial limitan estas prácticas. Gatica y las demás ‘madres' luchan por que se apruebe una ley con vigencia para todo el Estado, donde se estima que cerca de 12 millones de personas están en riesgo de contaminación.

Cómo las farmacéuticas engañan a médicos y pacientes


El escándalo de la reboxetina debería haber encendido todas las alarmas. Aprobada en muchos países europeos desde finales de los 90, la reboxetina es el principio activo de un fármaco para la depresión clínica.
En año 2010, un grupo de investigadores alemanes publicó en el British Medical Journal un estudio que demostraba que no sólo el medicamento era inefectivo, sino que, además, la compañía farmacéutica había ocultado a la comunidad médica aquellos tests que le eran desfavorables. De 7 ensayos clínicos contra placebo, 6 mostraban que la reboxetina no era más eficaz que el placebo. Ninguno de esos 6 estudios fue publicado en revistas científicas. Además, en los ensayos clínicos contra otros antidepresivos, la compañía farmacéutica había eliminado tres cuartas partes de los datos.
Inexplicablemente, en España la reboxetina sigue siendo comercializada por Pfizer bajo los nombres “Norebox” e “Irenor” (números de registro 61969 y 63157 en la Agencia Española del Medicamento). La agencia federal que supervisa los fármacos en los EEUU (conocida por sus siglas, FDA) nunca aprobó la reboxetina por falta de eficacia probada.
Pfizer no es la única compañía envuelta en un escándalo de ocultación de datos científicos. En Febrero de 2010, el Senado de EEUU publicó un informe donde se describe cómo la farmacéutica GlaxoSmithKline (GSK) no sólo mintió sobre los riegos cardiovasculares de uno de sus medicamentos contra la diabetes sino que además trató de silenciar a los científicos que los advirtieron. La FDA calcula que este fármaco produjo 83.000 infartos entre los años 1999 y 2007. Hace unos meses, GSK decidió declarase culpable ante los tribunales norteamericanos.
El caso se remonta a 1999. En varias conferencias científicas celebradas aquel año, el Dr. John Buse, profesor en la Universidad de Carolina del Norte-Chapel Hill, comenzó a advertir sobre los posibles riesgos de la rosiglitazona, un medicamento que suponía miles de millones de ingresos para GSK. Tachi Yamada, entonces director de investigación de GSK, envió una serie de emails intimidatorios a Buse, quien decidió cesar sus críticas.
Ben Goldacre, doctor en Medicina e investigador en la Universidad de Oxford, explora las razones de algunos de estos fraudes en un libro que se publicará esta semana en el Reino Unido. Según Goldacre, la regulación de la industria farmacéutica es todavía deficiente. Por ejemplo, las compañías farmacéuticas no están obligadas a publicar todos los ensayos clínicos que realizan y por lo tanto, los que se hacen públicos son casi siempre favorables a sus intereses. Es también una práctica habitual que, cuando investigadores universitarios aceptan financiación de una farmacéutica, se les haga firmar un contrato por el cual no pueden publicar ningún resultado sin el permiso de la compañía. Las farmacéuticas financian además numerosas revistas y conferencias médicas.
Al igual que con la crisis bancaria, abandonar una industria multibillonaria a las fuerzas del mercado, sin una regulación adecuada, puede tener consecuencias nefastas para todos

jueves, 27 de septiembre de 2012

La religión de la Modernidad y la crisis ecológica global



Estamos viviendo las etapas ‘más avanzadas’ de una civilización que ha nacido, ha crecido y se ha mundializado declarándole la guerra a la Madre Tierra, la fuente nutricia de todas las especies, incluida la humana…
Nosotros, en gran medida, hemos sido ‘educados’ en esa ‘civilización’. Se nos ha ‘enseñado’ que el Ser Humano está por encima y por afuera de la Naturaleza; que somos ‘superiores’, y que estamos para dominarla y someterla. Nos creemos el Sujeto y la pensamos como Objeto…
Pero, más aún, nos hemos acostumbrado a creer (y a sentir) que ‘vivimos para progresar’ y que el ‘progreso’ se logra a costa de la explotación de la Naturaleza… Y así, toda nuestra ciencia y nuestra tecnología se han ‘desarrollado’ en una carrera alocada por su conquista y explotación. Hemos dedicado nuestra inteligencia y esfuerzos a crear saberes y herramientas inventados por y para la ‘mejor’ explotación de la Naturaleza, es decir, de los ‘recursos naturales’ (naturaleza exterior) y de la ‘fuerza de trabajo’ (naturaleza interior)… Explotación racional, le dicen… La guerra ha sido su “gran laboratorio”, extendido ya a escala planetaria. Grandes ‘inventos’ y ‘adelantos tecnológicos’ han nacido de la preparación para la guerra, o en sus campos de batalla, en la interminable competencia entre potencias por la ‘superioridad’ militar… Es que del poderío bélico depende –en última instancia- la capacidad de apropiarse de la Naturaleza… Medio indispensable de conquista, la guerra ha sido así también el móvil básico de la producción de ‘conocimientos’ y, en definitiva, del ‘confortable’ mundo del ‘progreso’…
Y en verdad, nuestros conocimientos y capacidades tecnológicas se han expandido –como la guerra- sorprendentemente... Han creado el mundo del ‘progreso’ que hoy vivimos; para algunos motivos de admiración; para otros, de espanto… Nos guste o no, vivimos en esta extraña ‘civilización del progreso’, no importa cuán ‘desarrollados’ seamos, si somos ricos o pobres, si hemos podido ‘progresar’ o no… “Todos” (aparentemente todos), conservadores, reformistas y aún revolucionarios, de derechas e izquierdas por igual, todos quieren y creen en el progreso… ‘Todos’ son, en definitiva, progresistas…
Y qué sería el progreso? Cómo definirlo? Más allá de toda complejidad filosófica y científica, esta ‘civilización’ ha producido una fórmula muy elemental, objetiva y práctica, para definirlo y medirlo. Ha ‘decretado’ que el dinero es la unidad de medida real del progreso; su expresión sintética e incuestionable… Los poderosos del mundo se han encargado de hacer de esta noción una creencia dominante; sólidamente asentada aún en el ‘sentimiento popular’… Y, con notable eficacia, ha creado una ‘civilización’ basada en esa creencia…
En gran medida, ‘somos’ una ‘civilización’ en la que creemos y sentimos que vivimos del dinero; que éste ‘no lo es todo’, claro, pero que ‘es lo fundamental’… Hasta hemos llegado a tener la convicción de que no podemos vivir sin dinero, y que, en definitiva, el dinero es la base de la vida y hasta de la propia felicidad… Se trata de una fe que, aunque se niegue en palabras, se profesa con las prácticas… Ese es el credo y la verdad fundamental de esta ‘civilización’. La creencia práctica de que ‘la vida gira en torno al dinero’ crea una realidad en la que, de hecho, se vive (y se muere) por dinero. Por él y para él… Ese es el principal dogma de fe y mandamiento fundamental del credo de esta ‘civilización’…
Por eso, ‘en su nombre y honor’, seguimos sacrificando las fuentes de vida… Persiguiendo el ‘progreso’ recurrimos a la voladura de las montañas, el arrasamiento de los bosques y los mares, la contaminación de los ríos, los suelos y los cielos… Le entregamos nuestros cuerpos y nuestras almas; nuestros subsuelos y nuestros sueños… La biodiversidad entera, en su compleja unidad existencial, es despedazada y triturada de múltiples formas porque, se dice, ‘necesitamos progresar’, ‘salir de la pobreza’, ‘crear empleos’… Aún ahora, que hemos cobrado ‘conciencia’ de la gravedad de la crisis ecológica planetaria, que sabemos ya ‘a ciencia cierta’ que ha sido justamente esa senda del ‘progreso’ la que nos ha legado el calentamiento global y la crisis climática, la alarmante tasa de extinción de especies y la pérdida de biodiversidad, el agotamiento de ‘recursos’, la crisis hídrica y enérgica; y aún así, seguimos creyendo que no podemos renunciar al ‘progreso’… Mayoritariamente, seguimos pensando que, a pesar de todo, ‘debemos’ seguir sacrificando la Naturaleza hasta alcanzar el tan ansiado ‘desarrollo’… Creemos que los únicos ‘cuidados’ que podemos ‘darnos el lujo’ de adoptar, son aquellos que no interrumpan el ritmo de crecimiento; y así sólo inventamos paliativos que tapan los problemas sin resolverlos… Falazmente, se alega que ‘hay que acabar primero con el hambre’ antes que ‘preservar el planeta’, cuando en realidad, el hambre es el principal síntoma y el más grave problema resultante del descomunal desquicio ecológico provocado por esta ‘civilización del progreso’[1].
Es que, en el fondo, esta ‘cultura superior’ ha ido creando cuerpos cada vez más acostumbrados a niveles crecientes de violencia y de explotación… Hemos sido ‘educados’ en esa lógica sacrificial: aceptamos ‘naturalmente’ que progresar es destruir; que el ‘costo’ del crecimiento es la devastación; que el ‘bienestar’ no es ‘para todos’, sólo para esos pocos que se saben ‘sacrificar’ también a sí mismos, para ‘ser competitivos’ y ‘buenos emprendedores’, aquellos que tienen la suficiente ‘abnegación’ para seguir ‘en carrera’ y, por fin, ‘tener éxito en la vida’…
Ese credo tan ‘moderno’ ha sustituido las creencias más viejas y ‘primitivas’ que afirmaban que, en realidad, vivimos de la Madre Tierra… Que no podemos vivir sin Ella, pues porque somos parte de Ella… Que no podemos apropiárnosla, que no podemos comprarla ni venderla, que no podemos ser sus ‘dueños’, pues porque más bien nosotros venimos de Ella y le pertenecemos… Que no podemos ‘explotarla’ ni ejercer violencia contra Ella, pues porque al hacerlo, nos terminamos dañando a nosotros mismos… Que más bien le debemos respeto y cuidado… Mucho cuidado, para que siga proveyéndonos los nutrientes fundamentales que sustentan nuestras vidas…
‘Afortunadamente’, según algunos, ‘por desgracia’, según otros, aquellas viejas creencias no han podido ser completamente arrancadas y hoy empiezan a reverdecer… Justo mismo con la emergencia de una incipiente pero creciente ‘crisis de fe’ en el culto oficial, en momentos en que ‘la fe en el progreso’ ha empezado a perder adeptos… Desde distintos rincones y bajo múltiples formas, muchas veces bajo las propias ruinas heredadas de la religión oficial del Imperio, empiezan a (re)surgir viejas y nuevas comunidades de creyentes que han vuelto sus miradas, sus mentes y corazones, a los principios fundamentales de aquellas ‘creencias primitivas’… Empiezan a andar así nuevos caminos y nuevas prácticas, buscando re-cordar los ritos del Cuidado, del cuidado esencial, de la reciprocidad, la complementariedad y la comensalidad… En distintos lugares de NuestrAmérica, bajo distintas lenguas, le llaman el culto del Buen Con-Vivir…
Nos guste o no, no tenemos tiempo para ‘practicar’ el ‘multiculturalismo’, ni ningún sofisticado escepticismo postmoderno… No podemos ser ajenos ni indiferentes a qué tipo de credo vamos a adherir… No se trata de que haya uno ‘verdadero’ y otro ‘falso’… Se trata, más radicalmente, de que, de uno u otro, depende –si lo tendremos- nuestro futuro común… De esos credos, dependen nuestros cerros… Es decir, nuestras aguaditas; las fuentes esenciales –creo- de nuestras vidas…

[1]Un análisis fundamentado de este concepto lo hemos desarrollado en “Las herencias de Occidente. Crisis ecológica, colonialismo y hambre”. Publicado en Revista Arenas N° 3. Doctorado en Ciencias Humanas, Fac. de Humanidades, Universidad Nacional de Catamarca, Catamarca, Octubre de 2011. (Disponible en: http://www.huma.unca.edu.ar/revistarena/images/stories/masimagenes/estantes/documents/NRO2-1-2011/OPTICA/MachadoA.pdf)
Imagenes: cosmologa.wordpress.com - decrecimiento.info

Ecuador: El ferrocarril minero del Sur



Minería a gran escala, encadenamientos productivos

Los tecnócratas “senpladinos” cierran sus ojos ante las más claras manifestaciones de vida de los proyectos de las corporaciones transnacionales a nivel mundial y de casi todos los sectores económicos: alimentos, petróleo, minería, medicinas, tecnología; corporaciones que no tienen interés y peor aún esta demostrado que no crean ningún vinculo o encadenamiento con el tejido socio-económico local, regional o dígase nacional. Podría ser que en algo escapan los emprendimientos de la industria de alimentos, y la producción de narcóticos – los que exigen de la participación de amplios sectores campesinos – los que asfixiados por la crisis económica local, regional, nacional y mundial, no tiene más remedio y se ven abocados a poner su fuerza laboral, su tierra, para producir lo que exclusivamente los negociones transnacionales demandan para el consumismo mundial.
O que comentar frente a la problematización que la ONG Acción Ecológica está encaminando frente al debate nacional propuesto por el Presidente Correa, referido a la introducción de semillas transgénicas – mayor impulso a los monocultivos en Ecuador – como alternativa al problema de la agricultura ecuatoriana.
Lo certero es que los planes extractivista (monocultivos, minería, hidrocarburos entre Zamora Chinchipe y Morona Santiago), del actual régimen para el Ecuador del futuro, siguen a una rapidez y vértigo, para ver quien llega primero a la meta y estándares impuestos por el creciente capitalismo chino, y las corporaciones transnacionales.
Según el dicho colombiano: ¨embobados¨ con la falsificación de firmas en la Consejo Nacional Electoral (CNE), la denuncia de más estafas educativas a manos de universidades categoría “E”, la asfixiante propaganda de salud, vialidad, educación, las sabatinas, las cadenas radiales locales, parece que nadie repara en el vértigo que se imprimen a proyectos como el Ferrocarril Minero del Sur, al igual que a la expansión hidroeléctrica regional, emprendimientos que lo único que garantizarán es el galopante incremento de la deuda externa e interna ecuatoriana (revisar las declaraciones del Ministros Santiago León en el IV Foro de Inversores Latinoamérica-China ).
Retrocedamos a los años 70s, cuando el expresidente Rodríguez Lara hizo pasear al primer barril de petróleo del Oriente Ecuatoriano por las calles capitalinas. Se anunciaba que el progreso estaba a la vuelta de la esquina, que mejor ejemplo de vida, para demostrar que la Secretaría Nacional de Planificaciín y Desarrollo (SENPLADES) y sus tecnócratas están realmente ciegos, y no ven que más de 40 años de extracción petrolera en Ecuador, no ha encadenado ningún emprendimiento socio-económico local, salvo el secuestro, la delincuencia, la explotación sexual, acaso los propios indicadores del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INEC) no testimonian que la franja fronteriza sigue siendo la del mayor porcentaje de NBI en el Ecuador fronterizo. Prueba de esto, es que los más de 40 años de extracción petrolera no han dejado y peor aún muestran que en el nororiente haya encadenamiento alguno derivado de la actividad hidrocarburífera dígase: proyectos agrícolas, ganaderos, forestales, turísticos, conservación de biodiversidad, educativos, otros.
Uno de los rasgos del extractivismo mundial – sea cual fuera este – es que son enclaves económicos que no tienen vínculos y nexos con las economías locales-regionales, y peor aún no está entre sus intereses articular emprendimientos locales o regionales. Pero según pronunciamientos de la SENPLADES, estos son ahora parte de las tareas y temas de trabajo- análisis conjunto con el Instituto Nacional de Preinversión Pública (INP), como parte de los proyectos: Mirador y Fruta del Norte.
Podría ser que parte de las raíces de la política cero encadenamientos locales, esta en los 1ros años de vida republicana de los EEUU, así vale hacer un paréntesis, volver atrás en la historia, y remontarnos a la conquista del Oeste Americano, asiento del pueblo Siux, Pieles Rojas, Cheyennes. En la década de 1870, el Gobierno EEUU en conocimiento del potencial minero en Black Hills, territorio de Dakota del Sur, promulgo el ¨Acta Daves¨, la cual timando al pueblo siux, buscaba comprar más de 90 millones de acres en Black Hills. En 1876, ante la negativa siux, el manoseo y enredo del Gobierno derivo en la adjudicación de los 90 millones de acres ( 1 hectárea = 2,5 acres ) a los blancos; desenganchando, desencadenando al pueblo Siux de Black Hills – su Territorio Sagrado – y luego minando la resistencia del último rezago de resistencia indígena en Nube Roja, Toro Sentado, Caballo Loco, dar paso al ferrocarril de Dakota del Sur, e iniciar el aprovechamiento y explotación minera en Black Hills-Dakota del Sur.
La historia en este caso anota que el Juez Blackmun de la Corte Suprema de los EEUU, en 1980 en su fallo sentó que el Acta Daves, violo todos los Tratados firmados con el pueblo Siux, y comento que este es el caso con los tratados más podridos y corruptos de la historia, pero lo curioso es que la Corte Suprema, negó la devolución del territorio de Black Hills al pueblo Siux, y se limitó a sentenciar que se pague una compensación por la expropiación-adjudicación del Territorio Sagrado Siux a los Blancos. Se conoce que hasta ahora el pueblo Siux no ha declinado, y no ha depuesto su derecho a la propiedad sobre Black Hills, fallo judicial que según expertos costaría más de 600 millones de dólares; contrastando: antes de 1876, Henry Daves negociador y en representación del Gobierno de los EEUU – autor del Acta Daves - ofreció 5,5 millones de dólares por Black Hills, ante la negativa siux, volvió y ofertó 12 millones de dólares, que tampoco fueron aceptados por el pueblo siux, lo que derivo en la adjudicación del territorio siux, y la violación de los Tratados Firmados sobre los derechos de territorios ancestrales.
Podría ser que las nacientes corporaciones mineras, desde aquellos tiempos, sentaron las políticas de la actual voracidad financiera, de ningún interés en el desarrollo local, y peor aún en fomentar emprendimientos locales. Así no puede ser más claro que el agua mineral, que todo lo que requieren proyectos como Mirador, Fruta del Norte, no se fabrica o produce en la región, o el país, por ejemplo:
a.- Equipamiento y tecnología para generación de energía barata (hídrica, eólica, las otras),
b.- Insumos para la extracción de minerales (máquinas, herramientas, etc.),
c.- Insumos para el tratamiento y beneficio de los minerales (máquinas, herramientas, químicos, varios),
d.- Trasporte minero pesado interno y externo (ferrocarril, aéreo, fluvial, automotriz),
e.- Fábricas para el procesamiento de la materia prima en productos casi acabados.
Salvo que los SENPLADINOS, consideren como emprendimientos locales a:
a.- El consumo de una limitada mano de obra local y de carácter temporal,
b.- El limitado consumo de alimentos, o
c.- El consumo de agua, ese si en grandes cantidades – pero que de acuerdo al marco legal minero y del agua – se adjudicaría bajo el formato de otra concesión (muy al estilo Black Hills).
Concluyentemente, el extractivismo – en el caso Mirador, Fruta del Norte u otros – son enclaves articulados al comercio internacional de minerales, que al exportar una materia prima sin casi ningún procesamiento desde Puerto Cobre-Puerto Bolívar, es un sector de la economía GLOBALIZADA.
Que tan ingenuos seremos para que la SENPLADES, siga tratando de hacernos creer que la gran minería de cobre y oro, es capaz de impulsar y desarrollar encadenamientos y economías locales.
Pero veamos ¿qué hay tras la propuesta del Ferrocarril Minero del Sur de la SENPLADES?
Los ferrocarriles poseedores de una rica historia, en América no son la excepción, tal es así que desde la máquina de vapor, los hidrocarburos, la electricidad, en el discurso político tienen mucho de común, para citar, hay ferrocarriles:
i.-Para la conexión de los pueblos y regiones incomunicadas
ii.- Para el intercambio comercial de la producción agropecuaria, y potenciar la economía nacional
iii.- Y por regla, para el servicio de los negocios transnacionales-corporativos (minería de gran escala, monocultivos, energía, transporte ultra pesado de materias primas: madera, minerales, petróleo, químicos, y hasta materiales radioactivos).
Se debe resaltar que los ferrocarriles para el fomento de la verdadera integración de los pueblos, impulso de economías locales, regionales (turística, agropecuaria, cultural, otras), más que una finalidad de los gobiernos americanos, para estos ha sido una especie de imposición ciudadana-social, el uso y usufructo de aquella infraestructura.
En Ecuador, el gobierno del General Alfaro que firmó el primer contrato con SADCO para el saqueo de la riqueza mineral de la Parte Alta de El Oro, inició la construcción del ferrocarril para unir Puerto Bolívar con Loja. Lo que el pueblo en ese entonces y muy probable ahora no sabe, es que antes que la interconexión de las relegadas Loja, Zamora, con la Costa Sur – sede del floreciente negocio transnacional – el monocultivo de banano; la prioridad de uso, usufructo era el minero, ya que pasaría por Portovelo-centro aurífero en manos de SADCO. El ferrocarril no llegó a Loja, ni a Portovelo, se quedó en el caserío de Piedras, a unos 50 Km de Puerto Bolívar; esto debido al incumplimiento de: SADCO – que se responsabilizo en su contrato de explotación de minerales con el Ecuador a proveer de los rieles para la construcción del ansiado tren ( dicen entregó unos 93 Km de rieles ), el contratista John Curtis Patterson , y la deficiente administración política en ese entonces.
Tan mala suerte tuvo el ferrocarril (FFCC-El Oro) hasta Piedras, que las pérdidas de 28 mil sucres/mes que generaba, desembocó en el Decreto Supremo del 22 de enero de 1971, por el cual el gobierno de turno, puso fin a los recorridos, y mando que la Empresa Nacional de ferrocarriles y Contraloría General en un año de plazo efectivicen la liquidación del FFCC-El Oro, lo que implicó levantar la enrieladura hasta Piedras, la venta de esta, más todos los bienes muebles e inmuebles del ferrocarril en una subasta pública, con cuyo producto parece se indemnizó a los empleados con un mes de sueldo. Así feneció el FFCC-El Oro del ideario de las provincias sureñas, que fuera defendido por el Legislador Agustín Cueva en el Parlamento Nacional de 1912, y reseñado por Pío Jaramillo, V. H. Rengel.
Lo anotado demuestra que el deceso del FFCC El Oro, fue el cierre y abandono de la operación minera por SADCO en Portovelo/Zaruma en 1956. Así para el Empresa Nacional de Ferrocarriles (ENF), la caída de las exportaciones mineras (negocio transnacional en Ecuador) en la Parte Alta de El Oro, dejó sin combustible a la máquina de vapor, tanto así que para la ENF y los poderes centralistas de turno, ni siquiera la tan publicitada producción del café Zaruma, era rentable para llevarlo a Loja, o por lo menos mantenerlo hasta Piedras; entonces la integración local, regional, la necesidad interconexión para el fomento de economías locales, regionales (agricultura del café, vacunos, turismo, otros), de la ahora llamada Región Sur, jamás fue el sentir de los gobiernos desde la revolución del General Eloy Alfaro. ¿Acaso no corrió casi igual suerte el ferrocarril de Alfaro entre Durán y Quito?
En tiempos actuales, no será acaso que el egocentrismo lojano – con el Ferrocarril del Sur – esta capacitado para acuñar otra nueva frase, para mantener las mismas actitudes y aptitudes, que desvía nuestra atención de: los problemas socio-económicos, que hacer para enfrentarlos, y encontrar el camino al progreso, el bien vivir.
Retomando el debate, lo primero a preguntarse es: ¿de dónde saldrán los fondos para financiar una obra civil de esa envergadura?
Al igual que toda la infraestructura vial, energética (hídrica, eólica), transporte (aéreo, marítimo), con seguridad saldrá de los préstamos de la Banca China, y uno que otro de la CAF, BID, los Fondos de la Seguridad Social (IESS), que lo único que hacen es engordar la ya obesa deuda interna y externa ecuatoriana.
Desde luego que tener un Ferrocarril en el Sur, implica tener un medio más de transporte, pero lo cierto, y como lo anuncia ya la SENPLADES, será un FERROCARRRIL MINERO, es decir para el transporte, exportación y comercialización de NATURALEZA (Recursos minerales de la Cordillera del Cóndor), y no para fomento de economías locales (agropecuaria, turismo, otras).
La ingeniería de una obra como el ferrocarril minero del Sur, sin bien exige de un conjunto de estudios para su diseño; con tecnología, multimillonarios préstamos al pueblo del Ecuador, apunta a que proyectos de esta envergadura y complejidad, se pueden construir, por lo tanto el problema no radica allí, sin no en:
1.- Como reseña Jhon Perkins, unos cuantos expertos economistas que están o vinieron al Ecuador, arman una plataforma e inflan cifras, indicadores económicos, de un país del 2do mundo como el nuestro, dándole el AVAL para que su nivel de endeudamiento sea el más alto posible – para recibir créditos, hasta uno para el Ferrocarril Minero – cuyo aval además lo sustentarían en la necesidad de infraestructura para el transporte y exportación de VOLúMENES ENORMES DE NATURALEZA (minerales, agua, biodiversidad).
2.- Toda la inversión para construir esta monumental obra civil, curiosamente no es a costo del beneficiario directo de la misma – las corporaciones transnacionales mineras, energéticas, transportistas – si no a costo del pueblo del Ecuador, quien se queda con la deuda por el préstamo para construir el ferrocarril minero, el pago de intereses de usura internacional que generará el préstamo, la garantía de entregarles por n cantidad de añosnuestros recursos naturales para su comercio, así: un negocio redondo, que obviamente agrega más rentabilidad a las inversiones transnacionales y a los financistas de aquellas; quienes siguen ganando, al no costarles un solo centavo de dólar la infraestructura vial, energética, hídrica que se esta desarrollando en el Sur.
En relación, y a manera de coyuntura con los numerales 1 y 2, un asunto sumamente interesante para los ecuatorianos, y que por cierto ya hemos tirado al tarro del olvido, se refiere a las conclusiones y recomendaciones del INFORME de la ya EX COMISIÓN PARA LA AUDITORIA INTEGRAL DEL CREDITO PUBLICO (CAIC), creada e instituida mediante el DECRETO EJECUTIVO No. 472, por el gobierno de la revolución ciudadana:
En acato a las recomendaciones sobre endeudamiento externo dadas por la CAIC, y lo que manda la actual CPE, habrán escuchado o visto en la tanta propaganda que se emite, o a algún empleado estatal, dar una respuesta sencilla y bien sustentada sobre:
¿De dónde los ecuatorianos sacaremos dinero para pagar ese, o los préstamos ya recibidos, más los intereses que cobra la banca china? Más aún cuando año a año, sin que sea la excepción el actual gobierno, siempre se anuncia que el presupuesto estatal tiene deficit (en los últimos años bordeo los 4 mil millones de dólares), entonces resulta obvio que para el pueblo del Ecuador, las nuevas políticas petroleras, energéticas, agricopecuarias, y las que se están inaugurando-las mineras, no le ha siginificado más ingresos, una mayor riqueza, que por lo menos nos permita financiar el presupuesto estatal, que para el 2012 se comerá el 40% del PIB, a comparación con la media del 25-30% en otros países.
¿Qué tan real puede ser un escenario como el de Grecia, España, o Italia para el Ecuador, cuando terminada la bonanza minera, petrolera, monocultivos, no haya para pagar toda la inversión consumida para el desarrollo de la actual infraestructura en la región sur y el país?
3.- El Ferrocarril Minero del Sur, para movilizar concentrados minerales, requiere energía (aún por definir: hidroelectricidad, hidrocarburos), lo más seguro – diesel – en consecuencia un aumento al consumo de hidrocarburos en la región, el que además se agrava por el tráfico del mismo en la zona fronteriza. Así la duda y cuestionamiento de que sea una obra para el progreso y beneficio de la región, pierde piso con el subsidio a los combustibles, con la quema de combustibles fósiles e incremento de emisiones de CO2; así antes que sea un emprendimiento para el progreso, será un emprendimiento sanguijuela de las políticas asistencialista, de los subsidios estatales, y un emprendimiento nada amigable con el ambiente por el consumo, quema de combustibles fósiles, e incremento de emisiones de dióxido de carbono, a lo que hay que agregar los efectos al entorno geofísico y biótico.
4.- Y que pasa con los efectos-impactos al entorno ambiental por la construcción del ferrocarril, impactos que con toda seguridad existirán, la cuestión aquí es: ¿quien paga los efectos y los pasivos que pueda generar en el futuro un proyecto de esta envergadura?, que además incrementará la presión en las cuencas hídricas, los bosques y remanentes boscosos, por la alta demanda de materiales de construcción, madera, otros.
5.- Con toda seguridad, los tecnócratas del INIGEM, justificaran los impactos y pasivos ambientales, argumentado que cuando ya termine la bonanza minera, el ferrocarril formará parte del PATRIMONIO GEOLOGICO-MINERO-METALURGICO DE LA REGIÓN – que es la receta TECNÓCRATA a aplicar para los pasivos ambientales al momento del abandono de la extracción minera en el tajo a cielo abierto, y las galerías subterráneas en Tundaime, y El Zarza.
6.- El Ferrocarril Minero del Sur, forma parte de los ejes multimodales del IIRSA, cuyo rol primordial es la interconexión entre los ya emergentes y consolidados polos económicos del Cono Sur (Corporaciones Translatinas), y las Corporaciones Transnacionales Asiáticas; interconexión que rotundamente se opone y contradice las iniciativas de Integración sudamericana y desde luego las locales y regionales en Ecuador – o pregúntense ¿que o cuáles centros de producción zamoranos, lojanos, orenses conectará?.
En conclusión, un emprendimiento como el Ferrocarril Minero del Sur, y los intentos de encontrar encadenamientos para las economías locales y regionales, no deja de ser una arquitectura que como única y exclusiva meta-objetivo, esta el fortalecimiento y anclaje del Ecuador a: los negocios financieros y corporativos globalizados que nos alejarían más y más del camino del progreso, integración regional, y bien vivir.

Carlos Salinas es miembro del Colectivo Solidarios
Pueden ser variados los parámetros y premisas que unen a un colectivo o grupo social, en nuestro caso: el Colectivo SOLIDARIOS es un Think Tank, el mismo que se concibe: Así, el COLECTIVO SOLIDARIOS está integrado por ciudadanos voluntarios que han decidido dedicar parte de su tiempo y trabajo a la tarea de encontrar un medio para difundir sus escritos, e información que apoye y coadyuve en la tarea de educar a la comunidad en general. Estamos seguros que ayudamos a mejorar y elevar el nivel de conocimiento de las organizaciones sociales, relegadas por muchos años a una limitada, deficiente y manipulada educación, que nos conducido al analfabetismo político, desconocimiento de la realidad nacional y del contexto internacional en este nuevo mundo globalizado en su economía, educación, y política.
Imagenes: patagoniapyp.com - flickr.com

La deforestación del Amazonas afecta las precipitaciones en la Argentina


La pérdida de bosque tropical puede afectar a las personas, la economía y la biodiversidad a miles de kilómetros de distancia, según un nuevo estudio.
La deforestación del Amazonas afecta las precipitaciones en todo el continente meridional
Un estudio realizado por los investigadores de la Universidad de Leeds, en Inglaterra, y el Centro de Ecología e Hidrología del Consejo de Investigación Medio Ambiente británico (NERC por sus siglas en inglés), comprobó que la deforestación puede causar una grave disminución de la precipitación en los trópicos, con graves consecuencias para las personas, no sólo en esta región sino en las zonas vecinas.
El aire que pasa a través de grandes áreas de bosque tropical produce por lo menos dos veces más lluvia de lo que se mueve a través de zonas con escasa vegetación. En algunos casos, los bosques contribuyen al aumento de las precipitaciones a miles de kilómetros de distancia, según el estudio publicado en la revista Nature.
Teniendo en cuenta las estimaciones de deforestación en el futuro, los autores afirman que la destrucción de los bosques pueden reducir las precipitaciones en la Amazonía en un 21% para el año 2050 durante la estación seca.
Nuestra investigación, dijo el autor del estudio Dominick Spracklen de la Escuela de la Tierra y Medio Ambiente de la Universidad de Leeds, “sugiere que la deforestación en el Amazonas o el Congo podría tener consecuencias catastróficas para las personas que viven a miles de kilómetros de distancia en los países vecinos”
Impacto en Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay
El estudio demuestra la importancia fundamental de la protección de los bosques, según sus autores.
En declaraciones previas a la BBC, el científico José Marengo, especialista en cambio climático del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales de Brasil, INPE, explicó por qué la selva amazónica afecta tanto a las lluvias en el sur de Brasil, en Argentina, Uruguay y Paraguay.
Los vientos alisios, que vienen desde el Océano Atlántico hasta el continente, arrastran la humedad sobre la América del Sur tropical, es decir, el Amazonas y el noreste de Brasil. Y aparte de la humedad desde el Atlántico, la vegetación amazónica contribuye a un aumento de la humedad a través de procesos de evaporación provenientes de los ríos junto con la transpiración de las plantas.
“Esta humedad es transportada por el viento hacia los Andes, que se desvía hacia el sudeste de América del Sur. Así que algunas de las lluvias que se producen en la cuenca del Río de la Plata, incluyendo el sur de Brasil, de hecho provienen de la Amazonía”, aseveró Marengo.
“Si no fuera por la selva amazónica, el Sur tendría menos humedad y el sur de Brasil como así Paraguay, Uruguay, Argentina, se verían afectados por falta de precipitaciones”.
Desplazamiento de aire
Los científicos han debatido sobre la relación entre la vegetación y la precipitación en las últimas décadas. Se sabe que las plantas devuelven la humedad al aire a través del proceso de evapotranspiración, pero no está claro el impacto de los bosques tropicales en términos de cantidad y distribución geográfica.
Los investigadores analizaron la trayectoria de las masas de aire de diferentes partes de los bosques, utilizando datos satelitales de la NASA sobre la vegetación y la precipitación, y un modelo para predecir los patrones de circulación del viento.
Cuanto mayor es la vegetación sobre la que el aire había viajado, mayor la cantidad de lluvia y humedad producida.
“Las observaciones muestran que para entender cómo los bosques impactan en las lluvias, tenemos que tener en cuenta cómo el aire interactúa con la vegetación durante su viaje de miles de kilómetros”, dijo Stephen Arnold, investigador de la Universidad de Leeds y co-autor del estudio.
“Esto tiene implicaciones importantes para la toma de decisiones cuando se considera el impacto ambiental de la deforestación, ya que sus efectos sobre las precipitaciones puede sentirse no sólo localmente sino a escala continental”.
“Brasil ha hecho algunos progresos en la reducción de las altas tasas de deforestación, y nuestro estudio muestra que este progreso se debe mantener”.
En un estudio anterior, publicado en la revista Nature en enero, mostró que la combinación de la agricultura, la deforestación y el cambio climático están debilitando al ecosistema amazónico, que puede conducir a la pérdida de su capacidad para retener el dióxido de carbono y la generación de lluvia.
El estudio concluye que a pesar de la gran reducción de la deforestación en la Amazonía brasileña (28 mil hectáreas en 2004, a 7 mil hectáreas en 2011), el bosque sigue siendo frágil. 
Agencia Latinoamericana de información http://www.alainet.org