El "Nuevo Ambientalismo Mundial"


Por: Lucas Chiappe

Vivimos en un sistema económico  que fue construido de espaldas a la naturaleza, no conoce los límites físicos del planeta, 
es un sistema que se basa en la extracción creciente de materiales y  la generación creciente de residuos... 
No sigue las pautas que rigen lo vivo. (Yayo Herrero)

El tiempo de vida útil de la biósfera se contrae a medida que vamos destruyendo la trama de vida de nuestro único cobijo posible: Cada año desaparecen los bosques, que antes cubrían el 60 % del la superficie terrestre del planeta, a razón de unos 16 millones de Has... vale a decir: el equivalente a todos los bosques nativos y las forestaciones de Chile (según Conaf), o a un área similar a la superficie de Costa Rica (según la FAO). 

La explotación minera a cielo abierto, la extracción petrolera convencional y la implementación de la fractura hidráulica para extraer gas esquisto y petroleo "no convencional", están provocando una alteración de la capa freática y una contaminación irreversible de los escasos acuíferos de agua dulce, además de provocar un aumento de la actividad sísmica (si pudieramos ver el subsuelo en un corte trasversal trasparente seguramente podríamos imaginar un queso gruyere lleno de agujeros vacíos adonde antes había agua, petroleo, gas, minerales... espacios que van colapsando a través de mini temblores constantes que a veces repercuten en la superficie). 

Y si a esto le sumamos el auge en la construcción de centenares de mega-represas, cada vez más gigantescas, que alteran y destruyen millones de kilómetros cuadrados de ecosistemas, revirtiendo equilibrios ancestrales de vida y redes indispensables para mantener la sanidad de biorregiones enteras... la situación se va complicando, hasta el extremo de ponerse en riesgo la subsistencia de la mayor parte de la biodiversidad que hoy puebla este planeta 

Pero cuando este panorama amenaza con introducirnos al fondo de un túnel sin regreso para la especie humana y toda la biodiversidad que nos acompaña en este breve viaje temporal sobre la Tierra, aparece una nueva amenaza del lugar menos pensado: Una corriente de pensamiento cada vez más en boga, que se auto-denomina "El nuevo ambientalismo". Una especie de calmante-relajador-soporífero mediático que se dedica a acallar las escasas pero valientes voces que se escuchan en los cinco continentes, tratando de provocar un espasmo de reacción en la "mayoría silenciosa", distraida o acallada por las sirenas del consumo y el aparente bienestar social...

Este "movimiento" lleno de optimismo y palabras tranquilizadoras promete que la tierra muy pronto va a transformarse en un verdadero Jardín del Edén, cerrando una era de evolución humana y planetaria conflictiva e impredescible, para alumbrar el nacimiento de la que bautizaron como el "Antropoceno" (cuya traducción literal sería "La Era del Hombre").

Sus seguidores, monitoreados y financiados por las las corporaciones multinacionales que hoy dirigen los gobiernos y los destinos de casi todos los países, también cuentan con el apoyo incondicional de la elite financiera y de los medios de des-información masiva... que acogieron esta iniciativa como un Maná caido del cielo en el momento indicado, para acallar las rebeldías y la indignación creciente que se desparrama de Norte a Sur y de Oriente a Occidente, a medida que avanza la destrucción ambiental sin precedente, se fragmenta el territorio, se contaminas las aguas, los suelos y el aire, empujándonos hacia un cambio climático irreversible… 

Mientras, se ensancha la brecha entre ese 1 % que maneja de noche a gran velocidad, borracho y calzando anteojos oscuros… y el otro 99 % que lo mira por TV y al no comprender las implicancias de esa conducta demente, cambia de canal y no se rebela.

El discurso no es novedoso y lo hemos escuchado recitar desde tiempos remotos y en todas las plataformas político partidaria del Planeta: "Los inversores y las empresas aterrizarán en cada rincón del mundo para crear empleo para las clases más humildes, a través de "proyectos productivos": Llegarán las industrias forestales que se ocuparán de reemplazar los bosques viejos y maltrechos con forestaciones de árboles modificados genéticamente, para producir más y mejor materia prima para las papeleras... que a la vez se mudan al Hemisferio Sur para salvar de la pobreza, las comunidades abandonadas por los gobiernos centrales. 

Al mismo tiempo se expandirán las fronteras agrícolas y llegaran las próximas "revoluciones verdes", para arrestar las hambrunas generalizadas en los continentes más "pobres" (irónicamente territorios llenos de bienes naturales) y brindaremos  el alimento que hoy comienza a escasear: "-Las semillas transgénicas multiplicarán el rinde de las cosechas, permitiendo sembrar en todo tipo de clima incluyendo lugares muy heladores o desiertos resecos" recitan los productores agrícolas… 

"Nada es imposible para el ingenio del hombre y el bagaje de tecnología que se despliega en los campos más impensados desde la biología hasta el eventual control del clima a gusto y placer del consumidor", repiten los científicos---

Este especie de manifiesto, es difundido por el asesor marketinero de la organización "ambientalista" más rica y poderosa de los EEUU "The Nature Conservancy", esponsoreada por los chicos malos de BP- Dow Chemical - Goldman Sachs - Exxon Mobil - Disney Nature,  y otras 1900 corporaciones, que abarcan todo el espectro empresarial, desde los multimedia internacionales, hasta las industrias más contaminantes del mundo. 

Lexmark, Google, e incluso la nueva serie de Documentales de la BBC, aseguran que la misión principal de este Nuevo Ambientalismo, lleno de fe y esperanzas en nuestro brillante futuro, debe enfocarse sobretodo en cuestiones humanitarias, y dejar de ocuparse en la conservación de los ecosistemas y su biodiversidad: ¿Para qué necesitamos que haya tantos tigres y elefantes, que si queremos, podemos admirar en los zoológicos o en algunos Parques Nacionales, cuando lo que hace falta es más espacio para producir comida o para extraer minerales que son cada vez más escasos y necesarios para el "desarrollo humano" y el "Progreso"?... 

Infiriendo claramente que la conservación estricta ya es disfuncional y se transformó en un anacronismo, que pertenece a una era pretérita y romántica

Vale a decir, la famosa dicotomía esgrimida por los políticos en campaña: "-Yo, entre la desaparición de una especie que no nos "sirve" y su remplazo por una industria productiva, voy siempre a defender al hombre y a su economía".

Discursos fuera de contexto a los que estamos acostumbrados desde que tengo memoria... y eso, con 4 décadas de ecoactivismo a cuestas, marca la pauta de la repetición de un libreto pre-estipulado por quienes sólo piensan en términos electorales, económicos y extractivistas, olvidándose del futuro que le estamos robando a nuestros descendientes.

Una tendencia que obnubila cualquier tipo de razonamiento a mediano y largo plazo, para la que había que inventar "un producto nuevo", mucho más marketinero que el pesimismo ecologista… que no para de recordarnos, que esta carrera alocada y demencial nos lleva hacia una probable extinción generalizada de aqui a poco...

En definitiva un movimiento pintado de "Verde light", que niega la responsabilidad de los seres humanos relacionado con el cambio climático y se aleja de las evidencias que saltan a la vista en cada rincón del Planeta: 

A medida que crece la población humana disminuye la biodiversidad propia de cada ecosistema...

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NdA: Agrego unas líneas de autocrítica que nunca están de más. 
Los Movimientos conservacionistas como cualquier otra asociación humana con un objetivo en común, también han tenido en la pasadas décadas sus puntos débiles y ciertos impulsos autodestructivos… Uno de ellos, la tendencia que tenemos como sociedad bi-polarizada y sin matices, a atacar, juzgar y condenar a otras organizaciones de base, en cambio de haber buscado puntos en común y métodos de cooperación recíproca. 

La segunda reflexión es que: Salvo unas pocas excepciones, la miríada de aguerridos grupos ecologistas que florecieron en las tres décadas finales del siglo XX, se fueron disolviendo por el enorme desgaste que implica cada acción; por la imposibilidad de autogestionar sus programas y/o campañas; o simplemente, por edad… Permitiendo que la voz cantante, en muchos casos, haya pasado a boca de ex-militantes políticos o gremiales, sin más espacio en este mundo capitalista globalidiotizado… O hayan caído en manos de corporaciones con necesidad de disfrazar de verde sus fechorías ambientales y sociales… 
Organizaciones que sostienen que no hace falta un cambio de paradigma tan urgente y radical, como planteamos algunos: "Profundizar un decrecimiento drástico en el consumo… hasta dejar de comportarnos como una civilización "antropocéntrica, cortoplacista, desadaptada al medio en que nacimos… y con una marcada tendencia suicida"…  

Se pierden 16 millones de hectáreas de bosques por año (Más de 3.600 canchas de futbol por días, casi 180 por hora) pero la FAO es optimista: 
"Deberán pasar 775 años para que desaparezcan todos los bosques del mundo, plazo que parece suficiente para adoptar medidas dirigidas a aminorar o detener la deforestación mundial".

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